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Merkel a Rajoy: “Mariano, en Alemania diríamos que tienes la piel de elefante”

La canciller alemana colma de gestos al presidente español sin señalarle como su gran aliado europeo

Mariano Rajoy y Angela Merkel, este viernes en Berlín.

Gestos, deferencias y buenas palabras, pero Angela Merkel no quiso este viernes en Berlín situar a Mariano Rajoy en la primera y destacada posición, "en la jerarquía", como su gran aliado político europeo ante la incertidumbre política de otros presidentes y frente a la etapa populista que se abre en Estados Unidos con Donald Trump. Preguntada directamente por la relevancia de su asociación con Rajoy, la canciller alemana prefirió eludir la cuestión, entre otras razones, porque acababa de celebrar con los otros candidatos a ese puesto honorífico, pero clave, una cumbre multilateral para despedir a Barak Obama. Merkel sí valoró con "gran satisfacción" que "España esté en una senda muy positiva" en su desarrollo económico. Eso sí, invitó a Rajoy a un almuerzo a solas y le piropeó: "Mariano, en Alemania diríamos que tienes la piel de elefante".

Merkel fue la que quiso que Rajoy también estuviese en esta cita con la que los principales mandatarios europeos querían tener una última deferencia especial con Obama antes de que deje la Casa Blanca. Otros, como el italiano Mateo Renzi, fueron menos receptivos. Luego fue la canciller la que programó, además, un encuentro bilateral y un almuerzo privado.

En la única rueda de prensa que se celebró tras la reunión, Merkel empezó por ensalzar la gran cooperación entre Alemania y España en estos últimos años, y se detuvo en destacar su interés particular porque el desarrollo económico español sea ahora positivo y porque tras los dos últimos años difíciles se haya conseguido ahora revertir la situación y crear empleo. Como indicadores de la cooperación particular que Merkel espera de España sí quiso precisar que en el seno de la Unión Europea buscará esa alianza para abordar el futuro tras el Brexit, la agenda digital, su posición pionera en las redes de fibra óptica y, sobre todo, su experiencia en los últimos 10 o 15 años en el manejo y el trabajo en origen sobre los problemas de la migración en los países africanos.

El asunto de la migración, los asilados y los refugiados fue abordado durante la cumbre multilateral de los jefes de Gobierno europeos con Obama y con especial atención al desborde de los problemas humanitarios en Siria, Irak y Libia. Fue también uno de los puntos en los que se concentró la conversación durante el almuerzo privado entre Merkel y Rajoy.

Rajoy compareció ante la prensa tras la intensa mañana en Berlín con un guion de lo que quería decir para no perder una de sus grandes oportunidades de exposición entre los principales líderes europeos y mundiales. Al final se le olvidó comentar que había invitado a Merkel a visitar España en el primer trimestre de 2017 y tuvo que volver a coger el micrófono ante una indicación específica de su jefe de gabinete.

Lo que Rajoy no olvidó fue repetir varias veces su agradecimiento a Merkel por la invitación, por retomar las relaciones políticas bilaterales y por su liderazgo europeo, que no llegó a calificar como "una roca", pero sí como encarnación de "una estabilidad muy importante para Europa". Más tarde y a colación de una pregunta sobre el cuestionamiento de Podemos de algunas instituciones en España y el auge de algunos populismos y radicalismos en otros países, el jefe del Ejecutivo español abogó por conformar con Merkel un núcleo duro a favor de la estabilidad: "Sería de desear un núcleo importante de países donde las cosas se fueran produciendo de forma razonable porque la proliferación de fuerzas políticas, digamos que sui géneris, acaban produciendo malas noticias para los ciudadanos y sería bueno que eso se vaya corrigiendo".

El jefe de Gobierno español recordó así que la propia Merkel le había encomendado que realizase en la reunión una exposición sobre el tratamiento de los refugiados, los asilados y la migración bajo la perspectiva de la experiencia española en el África Occidental y con la meta de ayudar a esas naciones a mejorar las condiciones de vida de sus habitantes para evitar las salidas masivas.

Merkel no quiso ubicar a Rajoy como su principal aliado en Europa frente a los retos del populismo de Trump en el futuro y ante las inciertas citas electorales y políticas del francés François Hollande y el italiano Mateo Renzi en los próximos meses. La canciller dijo que "España es un socio importante para Alemania" y que ese tipo de jerarquías entre colegas presidentes de diferentes naciones "no son útiles", pero sí matizó que ella había querido dar a Rajoy una "muestra de importancia" al convidarle a comer a solas. Y remachó: "España vuelve a tener un Gobierno y un presidente, y yo me congratulo".

La canciller evitó ubicarse como la gran y única líder europea y el contrapeso a Trump y los populismos. Valoró los esfuerzos de España y de Rajoy y sentenció sobre el papel que se reserva a sí misma: "Una persona sola no puede resolverlo todo. La unión hace la fuerza. Mi tarea y mi servicio como canciller son por el bien de los alemanes y de todos los europeos".

El presidente español comentó que le había informado a Merkel de las grandes líneas de su proyecto de Presupuestos, pero sin entrar en apartados tan específicos como la previsible subida de impuestos para poder evitar los grandes recortes y poder cumplir los objetivos de déficit pactados con Europa. Rajoy apuntó que eso lo abordará en España en sus negociaciones con otros partidos cuando toque y tras cerrar primero su previsión de techo de gasto de las Administraciones y su ley de estabilidad. Tampoco concretó Rajoy cuando los periodistas alemanes le plantearon si España podría aumentar su dotación y esfuerzos en defensa en el seno de la OTAN como sí está dispuesta Alemania y como demanda el nuevo presidente norteamericano.

Cumplir con Fernández los pactos y hacer cosas razonables

J. C., Berlín

"Yo como todo el mundo soy partidario de que se cumplan los acuerdos. Yo en este momento soy partidario de mirar hacia el futuro, el techo de gasto, el pacto de Toledo y las pensiones. Pero sería bueno que cuando alguien llega a un entendimiento con otra fuerza política, lo lógico es que lo cumpla". Esa fue la manifestación de Mariano Rajoy este viernes en Berlín cuando se le cuestionó por el veto del PSOE y otros partidos en el Congreso al nombramiento del exministro del Interior, su amigo Jorge Fernández, para presidir varias comisiones parlamentarias.

Al presidente español se le preguntó también por el comportamiento de la mayoría de los diputados de Podemos el jueves en la sesión inaugural de las Cortes en esta legislatura y su cuestionamiento con diversos tipos de gestos y actitudes de la función de los reyes. Rajoy optó por eludir la polémica directa y señaló que prefería quedarse "con la actuación y el comportamiento de la mayoría de las personas que estábamos allí. Vamos a ver si dejamos de ocuparnos de ese tipo de asuntos y lo que hacemos la mayoría de las personas que sean cosas razonables".

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