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El Supremo confirma 92 años de cárcel al etarra Gogeaskoetxea por intentar matar al rey Juan Carlos

El terrorista asesinó a un 'ertzaina' que controlaba los preparativos de la inauguración del Guggenheim

El exdirigente etarra Eneko Gogeaskoetxea en una imagen de archivo.
El exdirigente etarra Eneko Gogeaskoetxea en una imagen de archivo.

El Tribunal Supremo ha confirmado la condena a 92 años de prisión al dirigente etarra Eneko Gogeaskoetxea Arronategi por intentar matar al rey Juan Carlos I durante la inauguración del Guggenheim Bilbao en octubre de 1997 y asesinar al ertzaina que le sorprendió cuando colocaba la bomba que iba destinada al monarca en una jardinera de la entrada del museo.

La sentencia del alto tribunal confirma íntegramente la dictada en mayo de este año por la Audiencia Nacional, que consideró a Gogeaskoetxea autor de un delito contra la Corona en grado de conspiración (15 años de cárcel), otro de homicidio (30 años), dos de detención ilegal (12 años y seis meses), coacciones (10 años), depósito de armas de guerra (ocho años), tenencia ilícita de arma corta (un año y 11 meses) y falsificación de documento oficial (dos años).

La Audiencia consideró probado que cinco días antes de la fecha prevista para la inauguración del Guggenheim, el 18 de octubre de 1997, Gogeaskoetxea, junto a su compañero del comando Katu Kepa Arronategi (condenado también por estos hechos) se dirigió a las inmediaciones del museo. Tras descargar una de las jardineras de la furgoneta en la que viajaban, fueron sorprendidos por dos agentes de la Ertzaintza, que se interesaron por lo que estaban haciendo y comprobaron la matrícula del vehículo. De forma sorpresiva, Gogeaskoetxea se acercó al ertzaina José María Agirre Larraona y le disparó dos balas a la altura del corazón que le causaron la muerte al instante.

En su huida, Gogeaskoetxea secuestró a punta de pistola tres vehículos. Al primer conductor le obligó a conducir desde el museo a la estación de metro de Sarriko. A otro, desde allí, al hospital de Galdakao. Y al tercero le robó el coche. Su compañero de comando fue detenido por un agente de la Policía Municipal de Bilbao tras el atentado.