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Velocidad, riesgo, hachís y muerte en el Estrecho

Cuatro presuntos narcos fallecen en Algeciras tras ser embestidos por una patrullera de Vigilancia Aduanera

La lancha neumática en la que han fallecido las cuatro personas.

Atravesar el Estrecho de Gibraltar en una planeadora a 40 nudos —75 km/h— es una arriesgada operación que mezcla adrenalina, pericia, el vértigo de lo ilegal y dinero. Narcotraficantes que se juegan el tipo y asumen que cada cierto tiempo alguno de ellos es cazado o incluso puede sufrir un accidente mortal. El pasado jueves una patrulla de Vigilancia Aduanera embistió a una semirrígida sin fardos de hachís y provocó la muerte de sus cuatro ocupantes, tres españoles (de 25, 40 y 42 años) y un marroquí de 23 años.

Un accidente a plena luz del día —a las 17.00 y a solo 11 millas de Algeciras (Cádiz)— que desencadenó la ira de un centenar de jóvenes que este viernes clamaban justicia mientras pedían identificar a los miembros de las Fuerzas de Seguridad implicados en la tragedia. La proa de la patrullera chocó contra la proa de la planeadora, una situación insólita en una persecución a velocidad de vértigo. Y la patrullera pasó por encima de la embarcación de los narcos, que fallecieron en el acto y sin caer al mar.

Vigilancia Aduanera argumentó que la lancha realizó “un viraje muy fuerte e inesperado”, que provocó la colisión frontal. “En un momento de la persecución ellos se pegaron a nuestra parte delantera izquierda y al patrón le dio el tiempo justo de apagar el motor e intentar virar sin éxito”, describen fuentes de este servicio del Ministerio de Hacienda. No hay grabación del accidente porque el helicóptero que avisó a la patrullera se desvió hacia otro objetivo antes de la colisión.

“Lo hacen por el dinero fácil que les reporta”

La pelea entre las autoridades y los narcos en el estrecho de Gibraltar hace patentes las dos lógicas imperantes. “¿Por qué lo hacen? Por el dinero facilísimo que les reporta. Entre cierta población el narcotráfico cuenta con buena fama porque da de comer a muchas familias. Y aquí apenas se cultiva ni se comercializa”, puntualiza un mando policial.
La lógica de los narcos pasa por la consideración de que el hachís es una droga inocua y su transporte debería legalizarse. “Yo no hago daño a nadie. Cualquier juez se fuma su petardo”, alegaba uno de ellos mientras con mirada desafiante se manifestaba ante la policía.

La Guardia Civil investiga la tragedia para determinar con certeza si fue inevitable y no existió imprudencia por parte del patrón de Vigilancia Aduanera. El Juzgado de Instrucción 1 de Algeciras espera el atestado policial para analizar el caso mientras este viernes los forenses realizaban la autopsia de los cuatro cadáveres.

La tensión se disparó y un centenar de personas se ha manifestado este jueves en los juzgados de la ciudad gaditana con pancartas. “Justicia para los cuatro hombres asesinados por el cuerpo de Aduanas”, rezaba la pancarta que esgrimían ante la mirada de una decena de policías que vigilaban la escena. Un narco —que exigía el anonimato— acusaba a Vigilancia Aduanera con crudeza: “Su trabajo no es embestir, es detenernos. ¿Qué estamos, en Colombia? ¿Quieren fuego a los barcos? La Guardia Civil te pilla por detrás y si puede te parte los motores, pero estos han entrado de frente”, clamaba enfurecido. Este joven patrón aseguraba que el impacto frontal provocó que el tambucho [escotilla para guardar enseres] de proa de la planeadora quedase incrustado en la proa de la patrullera.

El relato de Vigilancia Aduanera asegura que su helicóptero localizó dos planeadoras, una repleta de fardos de hachís y otra con una manta que impedía ver su carga. Mientras que alertaba de la presencia de ambas semirrígidas a la patrullera que estaba en aguas de Málaga, el helicóptero se dirigió a otro objetivo. Cuando la patrullera llegó al punto señalado en el mar, se topó con una tercera planeadora con bidones de gasolina. Y empezó una persecución entre ambas embarcaciones. Vigilancia Aduanera alega que esta tercera planeadora pertenecía a una organización de narcos pese a que no portaba fardos de hachís. Sin embargo, la droga de la primera lancha no fue localizada ni hubo detenciones.

La Guardia Civil debe aclarar si el relato de los agentes de Hacienda contiene sombras. De momento, solo hay cuatro muertos y familiares y amigos devastados, al igual que los miembros de Vigilancia Aduanera. En el Estrecho de Gibraltar, zona de trágicos naufragios de pateras con inmigrantes, nadie recuerda cuatro narcos fallecidos un mismo día.

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