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El manifiesto de la convocatoria de Rodea el Congreso cuestiona el régimen democrático

La manifestación se convoca contra "la investidura ilegítima" de Mariano Rajoy

Rodea el Congreso
Manifestación Rodea el Congreso celebrada en septiembre de 2012.

El texto de la convocatoria de la manifestación de Rodea el Congreso, que recorrerá este sábado las calles de Madrid coincidiendo con la investidura de Mariano Rajoy —y a la que apoya Unidos Podemos—, cuestiona el régimen democrático y la legitimidad del presidente que saldrá investido en la cámara baja. La convocatoria de la marcha, que promueven dos formaciones de extrema izquierda y corte nacionalista, Izquierda Castellana y EH Bildu, tiene como lema "Ante el golpe de la mafia, democracia. No a la investidura ilegítima". "Al final el golpe del régimen se ha consumado. Será un Gobierno ilegítimo de un Régimen ilegítimo", sostiene la publicidad de la manifestación, en un texto publicado en la página web de la Coordinadora 25S, la plataforma que la convoca.

El cartel de la protesta es elocuente: Mariano Rajoy aparece en primer término, empuñando una pistola humeante que acaba de acertar el disparo en la "o" de "golpe", el "golpe de la mafia" contra el que llaman a manifestarse mañana, mientras se celebra en el Congreso la votación por la que el presidente en funciones será reelegido tras 10 meses de bloqueo político. En la composición figuran también como pistoleros la presidenta de la Junta andaluza, Susana Díaz, y el expresidente del Gobierno Felipe González, junto a la figura del rey Felipe, que no es representado como violento probablemente para evitar incurrir en un delito, ya que el Código Penal castiga la utilización de la imagen de los miembros de la Casa Real de cualquier forma que pueda causar un daño al prestigio de la Corona. El autor del pasquín de la marcha parece conocer los límites legales, aunque la manifestación se convoca para impugnar el sistema.

Los convocantes aseguran que tanto el jefe del Estado como los representantes del PP y del PSOE configuran diferentes "mafias". El Rey, "la mafia de Nóos", el PSOE, "la mafia de los ERE", y el PP, "la mafia de la Gürtel", en referencia a los tres casos de corrupción. La convocatoria sostiene que se ha producido un "nuevo robo a nuestra soberanía como pueblo", y reclama "un proceso constituyente que dé fin al sistema salido de la mal llamada Transición". Oponen contra "su Congreso vacío de democracia" las "plazas llenas de lucha". En este sentido, la paradoja a la que se enfrenta Unidos Podemos al apoyar esta manifestación es la que puso en evidencia el propio Rajoy en su réplica a Pablo Iglesias ayer en el debate de investidura: "¿Significa eso que los que van a salir a la calle no se sienten representados por usted?".

Los convocantes llaman al sistema democrático "régimen corrupto, autoritario y criminal" y abogan por "cambiarlo en su globalidad", aunque no proponen cómo ni liderado por quién. "Nos han dado otro golpe de Estado", concluía la convocatoria de la asamblea que organizó la marcha. Una expresión, "golpe de Estado", que en la publicidad de la manifestación se ha sustituido ahora por una más ambigua, "golpe de mafia".

La palabra "golpe" referida a la investidura de Mariano Rajoy retumbó también ayer en las paredes del hemiciclo del Congreso, donde los efectos del auténtico golpe de Estado de 1981 son visibles aún en forma de agujeros de disparos en el techo. "Usted, señor Rajoy, será investido como resultado de un golpe parlamentario a raíz de la intervención de un partido político, cocinado a fuego lento durante diez interminables meses, para anular los resultados de unas elecciones", aseguró Alexandra Fernández, portavoz parlamentaria de En Marea, la alianza gallega en la que se integra Podemos, desde la tribuna. Los portavoces de Unidos Podemos hablaron de "golpe de régimen" y "motín oligárquico" e incluso compararon la irrupción del golpista Antonio Tejero en la carrera de San Jerónimo con el "golpe palaciego" sucedido en la sede del PSOE.

Los dirigentes de Unidos Podemos han manifestado su apoyo a la manifestación, mientras Anticapitalistas, partido integrado en Podemos, ha difundido un vídeo en el que se adhiere oficialmente a la marcha y llama a secundarla, algo que también ha hecho Izquierda Unida. "Desde muchos colectivos sociales y personas que participamos en Podemos llamamos a la movilización, para seguir gritando alto y claro que este Gobierno no nos representa", dice el vídeo. El partido tiene, desde su integración en Podemos, numerosos cargos públicos en diferentes instituciones, cuyas caras más visibles son la líder de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, o el eurodiputado de Podemos Miguel Urbán.

Preguntados específicamente sobre si comparten que el Gobierno de Rajoy sea "ilegítimo" como dice la convocatoria de la marcha, los dirigentes de Unidos Podemos han contestado con ambigüedad. El número dos, Íñigo Errejón, aseguró el pasado martes en el Congreso, cuestionado al respecto: "Diría que este Gobierno es un Gobierno profundamente débil, que ha tenido que hacer trizas al partido de la oposición para ser investido. Es un Gobierno débil, que ha necesitado de un golpe palaciego en Ferraz para ser elegido", señaló. "¿Eso es legal? Sí, pero entiendo que haya muchos ciudadanos que se sientan decepcionados y que digan que no votaron para esto", añadió.

La dirección de Podemos ha discutido en los últimos días sobre las consecuencias de la protesta. El portavoz en el Congreso, Íñigo Errejón, advirtió el pasado miércoles, en una reunión con los diputados celebrada antes del comienzo de la sesión de investidura, de los riesgos de quedar atrapados en ese debate y de que las demás fuerzas políticas les vinculen a la concentración, sobre todo si deriva en incidentes violentos.

En 2012 se produjo la primera manifestación de Rodea el Congreso, por la que fueron imputados después los organizadores. La Audiencia Nacional, sin embargo, acabó archivando el proceso. El juez mantuvo que los promotores imputados en ningún caso trataron de invadir el Congreso, como mantenía la policía, ni alteraron el normal funcionamiento de la Cámara y recordó que los fines de la protesta —exigir la dimisión del Gobierno, la disolución de las Cortes e iniciar un proceso constituyente— están protegidos por el derecho fundamental a la libertad de expresión.

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