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El desvío del déficit obliga a Ciudadanos a renegociar el gasto de su pacto con el PP

Los expertos de Rivera proponen cambiar sociedades y recortar en diputaciones

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Albert Rivera, tras la rueda de prensa de Ciudadanos.

Ciudadanos estudia cómo adaptar la financiación y el calendario de aplicación de las medidas que recoge su pacto con el PP al ajuste de 5.500 millones que tiene que hacer España para cumplir con el déficit fijado por Bruselas. Si Mariano Rajoy mantiene su acuerdo con Albert Rivera, los expertos de Ciudadanos propondrán elevar la inversión en lucha contra el fraude en los Presupuestos de 2017; eliminar deducciones y exenciones del impuesto de sociedades para recaudar —sin subir tipos— 25.000 millones, unos 7.000 más que en 2016; reducir el gasto de las diputaciones en 1.000 (como recoge el acuerdo); y acelerar el crecimiento económico simplificando los tipos de contratos de trabajo, entre otras medidas. La oficina económica del partido sostiene que así se podría cumplir lo pactado.

“La materialización presupuestaria y el calendario temporal [del pacto] se pueden ver afectados. Hay que negociar cómo”, reconoce Francisco de la Torre, diputado de Ciudadanos y presidente de la Comisión de Presupuestos del Congreso, que apela a la “responsabilidad” de su formación.. “No vamos a renunciar a nada. Vamos a renegociar la aplicación del pacto en las actuales circunstancias”.

Si Mariano Rajoy es investido presidente esta semana, la aprobación de los Presupuestos de 2017 centrará el primer capítulo de la legislatura. Como el acuerdo de los dos partidos está supeditado al cumplimiento de los compromisos de España con Bruselas, es muy difícil que el nuevo Gobierno ejecute los 5.000 millones de gasto previstos en el acuerdo para 2017 y también lo será que cumpla con el total de 28.500 millones proyectados para la legislatura.

Dialogar con el PSOE

“Habrá que negociar, y sobre todo, incluir, todo aquello que ya se ha pactado”, aseguró ayer Rivera, que priorizará la ejecución de las medidas de carácter social “Tenemos un trabajo hecho”, recordó. “Ahora toca ejecutarlo, apretar al gobierno para llevarlo a cabo y desde la oposición apoyar con nuestros escaños en todas las medidas que hemos exigido al gobierno”.

El líder de Ciudadanos se comprometió durante la campaña electoral a no facilitar la continuidad del Rajoy en La Moncloa. Ahora votará por segunda voz a favor de la investidura como presidente del candidato del PP. En consecuencia, Rivera intenta explicarle a sus votantes que su cambio de posición ha permitido desbloquear la formación de Gobierno a cambio de que Rajoy se comprometa a impulsar una parte importante del programa electoral de Ciudadanos.

Ese discurso ha calado en los votantes del partido, según los estudios cualitativos realizados por la dirección de esta formación. Los consejeros de Rivera, sin embargo, saben que para que esa situación se mantenga tienen que lograr que el pacto con el PP se materialice en reformas tangibles. Los compromisos con Bruselas dificultan ese objetivo político tanto como la aritmética parlamentaria: Ciudadanos no tiene los votos suficientes para aprobar los Presupuestos junto al PP.

La dirección de este partido aspira a convencer al PSOE para que negocie las cuentas públicas y le arranque a Rajoy las reformas que no le ha pedido ahora a cambio de su decisiva abstención, que es la que permite la formación de gobierno. Si los socialistas se instalan en el no, el PP y Ciudadanos tendrán que mirar hacia los partidos nacionalistas. En ese caso, Rivera ha prometido firmeza: no permitirá que los siete votos que faltan para que su acuerdo con el PP tenga mayoría absoluta pesen más que sus 32 diputados.