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Los socialistas debaten divididos entre la abstención o el no a Rajoy

Los dos sectores presentan sendas resoluciones para "salir del bloqueo político" o mantenerse fiel a "los principios" del partido

PSOE
Reunión del Comite federal del PSOE en la sede de Madrid.

Los partidarios de la abstención y del no a la investidura de Mariano Rajoy confrontan sus argumentos para convencer al comité federal del PSOE de que apoyen sus posiciones. Los abstencionistas defienden esta posición en una segunda votación porque "el resultado de las elecciones debe ser sagrado", se debe "salir del bloqueo político y la situación de desgobierno" y con unas terceras elecciones el PSOE "saldría debilitado para liderar la oposición y condicionar al Gobierno del PP". Por el contrario, los defensores del no apelan a "los principios" del PSOE, "a la palabra dada a los ciudadanos", a quienes se pidió el voto "para poner en marcha un cambio". También al sentimiento de los militantes, que manifiestan "en multitud de asambleas, que se mantenga el no a la investidura de Rajoy".

Los 54 miembros del comité federal que han pedido la palabra defenderán las posiciones de las dos resoluciones que se pondrán a votación al final de la jornada y que fueron presentadas por Elena Valenciano, a favor de la abstención, y por Txarli Prieto, partidario del no. 

La resolución favorable a la abstención argumenta que "el resultado de las elecciones debe ser sagrado y nadie tiene derecho a obligar a los ciudadanos a votar por tercera vez". En segundo lugar, la repetición de las elecciones "es perjudicial para España porque prolongaría la situación de desgobierno". También se incide en que la repetición de las elecciones sería "negativo para el PSOE". "Apareceríamos ante la sociedad como los principales responsables de un bloqueo que nadie desea y un nuevo retroceso electoral nos haría perder la capacidad que ahora tenemos de liderar la oposición y condicionar desde nueva acción parlamentaria la acción del Gobierno". Este sector, seguramente ganador, propone votar no en primera votación para mostrar "el rechazo frontal a las políticas del PP" y en segunda votación "el grupo parlamentario socialista se abstendrá en la segunda votación del próximo debate de investidura". En absoluto se contempla la abstención de los 11 diputados necesarios para que Rajoy sea investido, sino de los 84.

Los partidarios del no al PP defienden en su resolución mantener el rechazo por respeto "a la palabra dada por el PSOE en las elecciones, en las que se pidió el voto para poner en marcha un cambio". También se pide tener en cuenta "la demanda social progresista para poner en marcha un Gobierno del cambio". Antes de tomar la decisión, se pide al comité federal que tenga en cuenta el precedente de la consulta a los militantes sobre el pacto con Ciudadanos previo a la investidura fallida de Pedro Sánchez y la "multitud de asambleas locales realizadas en el territorio", con la petición de que se mantenga "el no a la investidura de Rajoy". Los autores de esta resolución señalan que el PSOE "no puede ser compañero de viaje del gobierno más insensible y neoliberal que ha sufrido España en todos sus años de democracia". Además, se pide "coherencia con los principios".

Los del sí, por su parte, argumentan que el PSOE realizará "desde el primer día, una oposición tan firme como constructiva". "Buscaremos los apoyos necesarios para revisar las políticas antisociales del PP".

La nueva mayoría del PSOE se refleja en la Mesa del comité federal

El eurodiputado y exvicesecretario general del PSOE José Blanco presidirá la Mesa del comité federal, acompañado por Carmen Madrid en la vicepresidencia y Mariola López como secretaria de actas. Madrid y López militan en la federación de Europa y de Juventudes Socialistas respectivamente. La elección de Blanco para presidir la mesa obedece al cambio en la correlación de fuerzas dentro del PSOE. La gestora ha querido poner al frente de la dirección de los debates a una persona de su máxima confianza, alineada con el entonces sector crítico y hoy mayoritario, al menos en el comité federal.

En el tormentoso comité federal del pasado 1 de octubre, el papel de la Mesa fue de la máxima relevancia ya que los perdedores del comité tenían la mayoría (2-1) y lograron imponer sus criterios de procedimiento durante toda la jornada hasta que sobrevino la crisis total con el intento de la ejecutiva de entonces de Pedro Sánchez de votar en una urna no visible según sus detractores. Entonces la integraban Verónica Pérez, presidenta y de la federación de Andalucía, que estaba en minoría frente a Rodolfo Ares (País Vasco) y Núria Marín (PSC). Uno de los momentos más tensos fue cuando Pérez insistió en la votación del informe de los tres vocales de la comisión federal de ética y garantías, que desautorizaba a la ejecutiva de Sánchez. Ares, que era el segundo de la Mesa, recalcó que la presidenta no lo podía someter a votación tal cosa porque no tenía mayoría en el órgano.

En teoría, los miembros de la Mesa se eligen cada vez que se reúne el comité federal, aunque la tradición ha consolidado que los elegidos en el primer cónclave que se reúne tras un congreso repitan en las posteriores reuniones del comité. Dado el cambio en la correlación de fuerzas, es seguro que esta nueva composición se mantendrá hasta que el PSOE celebre su congreso.

La Mesa ordenará el debate de hoy, en el que todos los miembros del comité federal que lo deseen pedirán la palabra, unos a favor de la abstención y otros favorables a mantener la resolución de diciembre de 2015 en la que se rechazaba propiciar directa o indirectamente un Gobierno del PP. Todo el comité se desarrollará a puerta cerrada.

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