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UAM

Un grupo de violentos impide una conferencia en la Universidad Autónoma de Madrid

Los manifestantes, con el rostro tapado, revientan un acto de Felipe González y Juan Luis Cebrián

Podemos, encabezado por Iglesias, había multiplicado estos días los ataques a los conferenciantes

Unos 200 jóvenes impiden la entrada al expresidente Felipe González.

Alrededor de 200 violentos, gran parte de los cuales ocultaba su rostro con caretas y capuchas, han obligado a suspender este miércoles la celebración de una conferencia del expresidente del Gobierno Felipe González y el presidente del Grupo PRISA, editor de EL PAÍS, Juan Luis Cebrián, en la facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid. El incidente se produce tras una campaña sostenida durante semanas por el líder de Podemos, Pablo Iglesias, en la que ha acusado a González y Cebrián de ser el origen de las presiones para que el PP siga al frente del Gobierno.

La manifestación ha sido convocada por la autodenominada Federación Estudiantil Libertaria (FEL), a través de un pasquín, titulado también "No sois bienvenidos", en el que, además de insultar a los dos conferenciantes, les acusan de "emplear su poder e influencia política en agrandar las desigualdades". Hasta la facultad ha llegado un autobús cuyos ocupantes se han unido a varias decenas de jóvenes, muchos ya enmascarados, que procedían de la facultad de Psicología.

En las últimas semanas, tanto González como Cebrián han sido señalados por los líderes de Podemos, en especial por su secretario general, Pablo Iglesias, como autores de supuestas presiones para entregar el Gobierno a Mariano Rajoy.

Un grupo de violentos impide una conferencia en la Universidad Autónoma de Madrid

Los violentos rodearon el Aula Magna Tomás y Valiente, donde los dos invitados iban a celebrar un coloquio bajo el título El futuro no es lo que era, como parte de las jornadas sobre Sociedad civil y cambio global que organizan estos días conjuntamente EL PAÍS y la Universidad Autónoma de Madrid.

La concentración estaba presidida por una pancarta en la que se podía leer “No sois bienvenidos”. Muchos de los participantes portaban pancartas en las que se acusaba a González de “terrorista”, y de tener “las manos manchadas de cal viva”, la misma acusación vertida por Pablo Iglesias durante su intervención en el fallido debate de investidura de Pedro Sánchez, el pasado mes de marzo.

Unas 150 personas esperaban dentro del recinto universitario la llegada de los conferenciantes. Los violentos llegaron a cargar a golpes contra las puertas de acceso a la sala. Tras fracasar en su intento de acceder al aula, se sucedieron los gritos e insultos. Los concentrados tuvieron incluso instantes de enfrentamiento con los periodistas, e intentaron impedir que pudieran grabar o fotografiar sus rostros.

La decana de la Facultad de Derecho, Yolanda Valdeolivares, invitó a los radicales a “manifestar su expresión dentro del aula, por medios democráticos y de respeto”, pero acabó anunciando la suspensión del acto al no poder asegurar la integridad de los invitados o de los asistentes, en su mayoría estudiantes.

Iglesias no lo condena

Tras confirmarse la suspensión, los violentos abandonaron la facultad, no sin antes leer un comunicado en el que cargaban contra González y Cebrián y les acusaban de “representar lo peor de lo viejo y que no termina de morir”.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, se resistió este miércoles a condenar el incidente. A cambio, arremetió contra el PSOE por “rasgarse las vestiduras” ante lo que calificó como “una protesta estudiantil”, y quiso restar importancia a lo sucedido comparándolo con la revuelta de medio centenar de inmigrantes en el Centro de Internamiento de Aluche (Madrid) el miércoles también.

Por su parte, el número dos de Podemos, Íñigo Errejón, aparcó su enfrentamiento de las últimas semanas con Pablo Iglesias para respaldarle en su intento de restar importancia a lo sucedido en la Universidad Autónoma.

Otros dirigentes de la formación, como Carolina Bescansa o Pablo Echenique, se mostraron más contundentes en su condena de los hechos violentos.

El Partido Popular se mostró duro al juzgar los incidentes. “Condeno el escrache totalitario que ha sufrido Felipe González en la UAM. ¿Esto es la anunciada vuelta a la calle a dar más caña y miedo?”, se preguntaba el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, a través de su cuenta en la red social Twitter. Se refería Casado a las palabras pronunciadas por Iglesias en la campaña de las elecciones gallegas y vascas. Aseguró entonces que “el día en que Podemos deje de dar miedo a los sinvergüenzas o a los corruptos, no tendrá ningún sentido como fuerza política”.

El expresidente del Gobierno Felipe González recibió la solidaridad de ministros del Ejecutivo como el de Exteriores, José Manuel García-Margallo, o el de Justicia, Rafael Catalá. El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, se solidarizó también con González al no compartir “la visión sectaria” de los manifestantes. Cebrián, que participó este miércoles por la tarde en una charla con el director del diario colombiano El Tiempo, Roberto Pombo, aseguró “que lo más grave de lo que ha sucedido es que sea un síntoma del deterioro político que está sufriendo España en los últimos años”. González, por su parte, no quiso hacer ningún comentario de lo ocurrido, pero dejó claro, a través de su entorno, que está dispuesto a volver a la Facultad de Derecho en cuanto se reprograme la charla.

Rovira: "El nivel de violencia iba más alla de una protesta"

Antonio Rovira, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Madrid y director del Máster en Gobernanza y Derechos Humanos, ha comunicado la suspensión del acto. "Era algo que se había anunciado; pensábamos que sería pacífico, pero el nivel de violencia ha adquirido unas características que iban más allá de la protesta. Lo mejor es suspender el acto por una razón. Había otra posibilidad, que era recurrir a la fuerza y despejar el camino, pero eso en eso tiene que ser muy excepcional en el ámbito universitario, cuando no hay otra salida. No nos están dejando hablar en el aula magna. No sabemos comportarnos en situaciones de esta naturaleza. No sabemos. Estamos un poco perdidos ante los signos de violencia que están sucediendo. Los participantes vienen de fuera, no son de esta facultad. Hoy era un día señalado para que nos hablaran de cosas de las que se puede discrepar. Somos persistentes y tozudos, y lo volveremos a intentar".

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