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Una mayoría de diputados y senadores del PSOE defiende la abstención

"Estamos en el territorio del mal menor. Ninguna opción es buena", esgrime Javier Fernández

Javier Fernández (c), este martes.

La mayoría de los diputados y senadores del PSOE que este martes han intervenido en la reunión con el presidente de la gestora, Javier Fernández, se ha manifestado a favor de la abstención a una investidura de Mariano Rajoy. De los 36 turnos de palabra solicitados, finalmente ha habido 17 intervenciones, de las que solo tres se han mantenido en el no al PP. La reunión, prevista para las 10.00, ha empezado con unos minutos de retraso y se ha interrumpido poco antes de las 12.30, hora a la que estaba previsto que los miembros de la gestora se reunieran en Ferraz, que ha aprobado la celebración del comité federal el próximo domingo. Pedro Sánchez, que mantiene al acta de diputado, no ha acudido a la reunión.

En su intervención al inicio del cónclave, Fernández no ha sido tan taxativo como el secretario de Organización de Andalucía, Juan Cornejo, aunque ha dejado entrever claramente hacia qué opción se inclina. "Lo que hay es una disyuntiva, una elección entre abstención o elecciones. Estamos en el territorio del mal menor. Ninguna opción es buena. [...] Abstenerse no es apoyar. La abstención solo es posible cuando no hay ninguna alternativa", ha reconocido el dirigente. El presidente de la gestora ha pedido a los parlamentarios que los "problemas internos" del partido "en ningún caso interfieran en el normal funcionamiento de las instituciones" tras el "espectáculo" del último comité federal, donde la "lucha cainita" entre los partidarios y detractores de Sánchez terminó con la dimisión del secretario general. "Se puede ser el primer partido de la oposición y no ser alternativa de Gobierno", ha defendido Fernández, que ha explicado que el PSOE ha llegado a una situación tan crítica porque "en lugar de diálogo hubo mutismo, que se transformó en un silencio mineral. En un silencio del que se resigna a callar". "Fue como si ese debate [de plantear otras opciones al no a Rajoy] estuviera prohibido y no podemos cerrarlo en falso. Los responsables fuimos los dirigentes por no encarar el debate con lealtad y sentido crítico", ha aseverado.

Tras Fernández, el primero en hablar ha sido Eduardo Madina. El parlamentario vasco, al que Pedro Sánchez superó en las primarias a la secretaría general de julio de 2014, ha esgrimido que la alternativa al PP "era una ficción" y celebrar terceras elecciones "un fracaso", según fuentes presentes. Madina, que se ha cuidado de evitar la palabra abstención, ha hecho mención al Gobierno de Patxi López en el País Vasco, que contó con el apoyo del PP antes del alto el fuego de ETA. También ha hecho un llamamiento a que se cumpla la disciplina de voto, a la espera de la decisión que se adopte en el comité federal. Se da por hecho que se impondrá la abstención a continuar en el no al PP.

A continuación, el senador andaluz José Martínez Olmos ha defendido abiertamente la abstención como la mejor solución y ha apelado a la disciplina de voto. Vicente Álvarez Areces, expresidente de Asturias y nombrado la semana pasada portavoz en el Senado en lugar de Óscar López, ha argumentado, de acuerdo con las fuentes consultadas, que la abstención no es un apoyo al PP, "sino a la gobernabilidad". Al igual que sus predecesores, ha insistido en la disciplina de voto. Otro senador andaluz, Francisco Menacho, se ha mostrado crítico con la gestión de Pedro Sánchez y ha planteado que ni siquiera debería haber intentado un Gobierno alternativo tras las elecciones del 20-D y la posterior renuncia de Rajoy a presentarse a la investidura. Menacho se ha referido al descontento de las bases del PSOE y ha razonado que es culpa de los dirigentes por no haber realizado la debida "pedagogía".

El siguiente en intervenir ha sido el diputado murciano Pedro Saura, que tras elogiar al portavoz en el Congreso, Antonio Hernando, al que la gestora también ha ascendido como presidente del grupo parlamentario en la Cámara baja, ha apuntado que el PSOE afronta una "situación compleja" en la que hay que poner "más cabeza que corazón". Saura ha hecho un llamamiento a la unidad del grupo, han señalado diputados y senadores presentes.

Odón Elorza ha sido la primera voz discordante con la abstención. El diputado vasco y exalcalde de San Sebastián ha pedido la libertad de voto basándose en el artículo 33 del reglamento del grupo parlamentario. El artículo citado dice: “El pleno del grupo parlamentario podrá excepcionalmente acordar la libertad de voto por razones de conciencia una vez oídas las razones del parlamentario o parlamentarios solicitantes”. También ha reivindicado el Gobierno alternativo que, a su entender, "no se pudo intentar porque se boicoteó al secretario general", es decir, a Sánchez. Elorza ha expresado que la decisión de abstenerse, si se toma, será "poco digna y útil" y que igual lo que facilita es un Gobierno "de seis meses". Por último, ha recalcado que "la pacificación" del PSOE no se producirá en una votación "a la búlgara, sino cuando se convoquen primarias y se consulte a la militancia".

El diputado extremeño José Ignacio Sánchez Amor, que también ha tenido buenas palabras para Antonio Hernando según testimonios presentes, ha realizado una llamada a la "responsabilidad" de los diputados en una investidura. Ha pedido disciplina y ha apuntado que los órganos federales tienen más conocimientos y, por tanto, una mejor panorámica del escenario en que se plantea el dilema del PSOE que los diputados y senadores. Marcelino Iglesias, senador por Aragón, ha valorado, por su parte, la gestión de Fernández al frente de la gestora y ha pedido que se asuma la decisión del comité federal, aunque todavía no se sepa cuál es.

La diputada Margarita Robles ha sido otra de las excepciones. La número dos de la lista por Madrid ha manifestado en la reunión, a puerta cerrada, que no se identifica con el "discurso catastrofista" de Fernández ni se puede "indultar" al partido de Rajoy, por lo que se mantiene en el no. También ha recordado que el PP ha pedido ocho años de cárcel para José Antonio Griñán.

Otro senador andaluz, José Caballos, también ha considerado la abstención como la "única solución posible". También ha instado a que se acate la disciplina de grupo en una votación de investidura. "Los que no lo hagan están sobrando", ha advertido, según distintos compañeros suyos. Pedro Muñoz, diputado por Ávila, también ha tenido sus buenas palabras tanto para la gestora como para Antonio Hernando. Ha asegurado que siempre ha sido partidario de la abstención y ha exigido disciplina.

En la misma línea que Elorza y Robles se ha pronunciado Marc Lamuà, diputado por Girona y único representante del PSC que ha hablado. "Nadie entenderá el bandazo que parece evidente que estamos a punto de dar", ha afirmado, según fuentes presentes. "Es falso que vayamos a poder hacer oposición. Cuando se hinca la rodilla para algunos es más fácil quedarse así que levantarse", ha apostillado, antes de reprochar a la gestora que "pretenda crear la ficción artificial de una hegemonía [partidaria de la abstención] que no existe en el partido ni en el grupo parlamentario".

Acto seguido, Ricardo Varela, senador por Galicia, y el diputado andaluz José Andrés Torres Mora se han manifestado como la mayoría de quienes han intervenido a favor de la gestión de la gestora y de la abstención. El diputado asturiano Antonio Trevín, tras un guiño a Javier Fernández (gobierna el Principado), ha interpretado la abstención como la única opción. También ha considerado que falta pedagogía en las asambleas de militantes. Asturias es una de las federaciones donde más se está comprobando el malestar de las bases a un cambio en la posición política del PSOE. Agrupaciones como las de Oviedo y Gijón están en contra. El último en hablar —19 peticiones para hablar no se han producido ante la falta de tiempo— ha sido José María Barreda. El expresidente de Castilla-La Mancha es uno de los dirigentes del PSOE que más visibilidad está teniendo en la defensa de la abstención.

Antes de la reunión, César Luena, secretario de Organización con Sánchez, se ha mostrado partidario de mantener la posición política del PSOE, aunque ha subrayado que acatará la decisión que tome el comité federal. La diputada asturiana Adriana Lastra, que permaneció hasta el final en la dirección de Sánchez, también ha señalado que "nunca rompería la disciplina de voto". Gregorio Cámara, diputado andaluz, también se ha pronunciado a favor de la abstención. Como todos los representantes de su federación, ha insistido en la disciplina a la hora de votar.

Fernández ha insistido en su intervención al inicio del encuentro en desechar por completo la opción de un Gobierno distinto al del PP. "Tengamos claro que no hay alternativa posible; hablar de alternativa es la hoja de parra", ha dicho tajante. Aun así, ha recordado cuáles eran las opciones para la formación de un nuevo Ejecutivo. "No podemos hablar de un Gobierno con Podemos y Ciudadanos porque los dos se manifestaron antagónicos. Y tampoco podemos hablar de un Gobierno con Podemos y los independentistas porque no podemos gobernar con quienes quieren fragmentar la unidad y están en un planteamiento insurreccional".

El dirigente ha arremetido contra el PP, el "adversario natural" del PSOE, en lo que ha sido una declaración de intenciones: el partido podría abstenerse y, por tanto, facilitar un Gobierno de Rajoy, pero no pasaría de ahí. Es decir, el actual presidente en funciones tendrá que buscar los apoyos necesarios para aprobar los Presupuestos o acometer los recortes acordados con Bruselas para contener el déficit. "Nuestro antagonista natural es el PP, la derecha. Con un proyecto político e ideológico profundamente reaccionario en lo económico, en lo social. Un partido con unas arterias morales muy endurecidas, que a veces escribe su historia o quiere hacerlo con tinta de calamar, pero está escrita con la tinta de la pluma de un elegante gerente... Su presidente parece ajeno, distante, de toda la cadena de corrupción", le ha definido Fernández, haciendo mención, aunque de pasada, a los juicios que afectan a antiguos cargos populares, como el caso Gürtel.

El presidente de la gestora ha destacado, sin embargo, que el PP ha ganado las dos últimas elecciones generales: las del 20 de diciembre y las del 26 de junio. "Es, reconozcámoslo, un partido correoso, berroqueño, que en un contexto de hegemonía política de la izquierda ha conseguido ser por dos veces la fuerza más votada apelando a la división de la izquierda y al miedo a la radicalización de esa izquierda. Ha inyectado miedo, de diseño, hecho a medida, para presentarse ante los miedosos como la única fuerza política capaz de conjurar la amenaza que les atemoriza", ha reflexionado Fernández.

La crisis del PSOE se solventará, según el presidente de la gestora, en un "congreso de reconstrucción". "Hay que reconstruir discurso, ideas y liderazgo. Hay que hacerlo porque el edificio político socialista está muy dañado, pero conservamos el solar. Y eso resulta esencial", ha observado. Fernández ha hecho hincapié en que el PSOE fue capaz de recomponerse y llevar a España hacia la "modernidad" después de quedar "debilitado por la derrota en la Guerra [Civil], dividido por el exilio y recorrer un desierto de 40 años". "Y lo hicimos porque fuimos capaces de reconstruirlo, de conectar con nuestra base social y nuestros valores, porque somos más que unas siglas. Somos una cultura de partido. Lo hicimos con responsabilidad, solvencia y moderación. Esos fueron los valores que volvieron a hacer al PSOE un partido grande".

El presidente de la gestora también ha constatado la mala relación con Podemos, que rivaliza con los socialistas por la supremacía en la izquierda. "En nuestro flanco izquierdo ha aparecido una fuerza política capaz de convertir la indignación en política. Que ha desplazado el eje político de izquierda-derecha al de pueblo-casta. Pretende resolver el presente haciendo una enmienda a la totalidad al pasado, con un lenguaje simplificador, emocional, con la pretensión de ser hegemónica en la izquierda y reducir al PSOE a su mínima expresión electoral". "Si nos abstenemos somos casta y si no somos cambio".

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