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El presidente de la gestora del PSOE cree que el partido “se ha podemizado”

Fernández: "Hay una cosa peor que un Gobierno en minoría del PP: un Gobierno en mayoría de Rajoy"

Javier Fernandez.  Javier Fernández, presidente de la gestora del PSOE. ULY MARTÍN ATLAS

El PSOE tiene que plantearse "qué solución es la menos mala": que gobierne la lista más votada —es decir, el PP— o terceras elecciones. "El Gobierno de España es lo primero, pero también hay que preocuparse por la supervivencia y coherencia del partido", ha delimitado este martes el presidente de la gestora que dirige la formación, Javier Fernández, en una entrevista en la Cadena SER. "Hay una cosa peor que un Gobierno en minoría del PP: un Gobierno en mayoría de Mariano Rajoy", ha mantenido el también presidente de Asturias y secretario general de la FSA, que cree que la posición del PSOE sobre la formación del Ejecutivo "no es un asunto ideológico". "Lo ideológico tiene que ver con la educación, la sanidad... Este es un asunto político de naturaleza táctica sobre qué le conviene al país", ha sostenido. En este sentido, José Blanco, ministro y secretario de Organización del PSOE con José Luis Rodríguez Zapatero, ha apuntado a una "abstención técnica" a cambio de que Rajoy acepte "enmiendas" en la LOMCE o la legislación laboral.

Sobre la posibilidad de consultar a los militantes del PSOE sobre un cambio en la posición del partido, que se guía en la resolución del comité federal del pasado diciembre que aprobó votar en contra del PP independientemente de su candidato y de no buscar acuerdos con quienes defiendan el derecho a decidir en Cataluña, Fernández ha diferenciado al PSOE de su gran rival por la supremacía en la izquierda. "Se ha podemizado en gran medida el propio partido y queremos responder a los planteamientos como una organización nueva. Este es un partido con casi 140 años. Es distinto de una organización que acaba de aparecer y está convirtiendo la indignación en política". "Yo no negaría en absoluto la palabra a las bases. Los que hemos sido elegido no podemos eludir nuestra responsabilidad. Ahora bien, hay que dialogar con ellas", ha añadido.

"Podemos ha pasado de ser una guerrilla a una tropa regular. No tenemos que parecernos a nadie, sino a nosotros mismos", ha rechazado, tras mostrar su malestar al creer que se está abordando de forma errónea un debate "en los órganos de representación, no entre las élites del partido". "Esto se está presentando como un conflicto entre élites y bases", ha protestado Fernández, que este mediodía se reúne con los diputados, senadores y eurodiputados del PSOE para explicar los próximos pasos de la gestora.

Fernández cree que otras elecciones en diciembre serían "la peor solución para el PSOE y el país". Eso sí, no se ha declarado partidario de abstenerse, aunque para él "no es lo mismo que apoyar" al PP, según dijo el lunes tras la primera reunión de la gestora, empleando un léxico idéntico al del presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara. Tras insistir en que la decisión sobre la posición política de los socialistas se va a tomar en el comité federal y él no la debe "condicionar", Fernández ha rechazado las opciones de formar un Gobierno alternativo. "¿Podemos pactar con Podemos y los independentistas? Mi opinión es no. Se puede pactar en una comunidad autónoma, o en los Ayuntamientos, en la medida que las competencias no interfieren con el Estado. Pero no se puede pactar con quienes quieren romper el país. Yo esa opción la deseché". Sobre un Gobierno sostenido por Podemos y Ciudadanos, ha dicho que resulta "complejo" y ha recordado los vetos cruzados entre Pablo Iglesias y Albert Rivera. "Hablo con absoluta racionalidad. En política lo que no es posible es falso", ha sentenciado Fernández.

Los socialistas atraviesan la situación "más dramática" que Fernández recuerda en el partido. "La peor desde la Transición". "Es el momento de la reflexión. Hay que intentar no pacificar, porque eso es a largo plazo, pero sí de rebajar la tensión", ha observado el dirigente asturiano tras la "implosión" en el comité federal del pasado sábado. El presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, expresó su deseo de fuera una especie de "big bang" que sirva para reconstruir al partido. "Ojalá lo sea y sirva para que veamos que se llevó la tensión a límites impensables", ha expresado el presidente de la gestora.

Fernández entiende que el PSOE debe pasar página de lo ocurrido en la última reunión del principal órgano de decisión entre congresos, que terminó con la capitulación de Pedro Sánchez como secretario general. "Nadie es culpable en exclusiva de la situación que hemos vivido... Todo fue traumático, bochornoso, pero debo mirar hacia adelante y no recrearme con lo que ha pasado. Como no comencemos a mirar hacia el futuro, no vamos a poder solucionar ningún problema".

"Los dirigentes estamos obligados a debatir con racionalidad y ha faltado de esto", ha asentido Fernández, que compaginará la gestora —a la espera de que se fije la fecha de un congreso para elegir al secretario general, sin "límite" de duración— con el Gobierno del Principado. "Ha faltado debate en la organización entre los dirigentes y las bases. Ha habido una especie de espiral de silencio. Condicionada ante el hecho de que en las bases del partido, ante la corrupción oceánica del PP, genera una repugnancia a permitir, aunque sea por omisión, que gobierne la lista más votada", ha subrayado.

El presidente de la gestora ha reconocido la fragilidad en el voto urbano, donde Podemos y Ciudadanos le han desplazado. "El PSOE es un partido de mayorías. El día que deje de serlo ya no será el PSOE. No será alternativa de Gobierno. Tenemos que recuperar esas capas medias. Es un partido socialista, obrero y federal. Pero tenemos que encontrar a las capas medias urbanas, que además están sufriendo un proceso de proletarización".

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