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Pensar en el alzhéimer desde joven

No se puede evitar la demencia, pero sí retrasar sus consecuencias

Día mundial del Alzhéimer Ampliar foto
Paciente de alzhéimer en el CRE de Salamanca.

Prevenir antes de curar. La medicina no ha logrado encontrar una cura para el alzhéimer —la variante de demencia más común del mundo que afecta a unos 800 mil españoles— pero sí se ha acercado a cómo retrasar sus consecuencias. Los estudios epidemiológicos concluyen que existen cinco claves: comer sano, ejercitar el cuerpo y el intelecto, tener una vida social activa y no fumar. Y todo esto hay que practicarlo dos décadas antes de los 65-70 años, la edad en que se suele manifestar la degeneración.

Las prevenciones se dividen en primarias —antes de tener la enfermedad— y secundarias — recién diagnosticada— según la vocera del Grupo de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología, Raquel Sánchez del Valle. En la primera fase lo que hay que atacar es el colesterol, disminuyendo sus niveles en la sangre y en la segunda, cuando la proteína amiloide ya está en el cerebro, hay que aplicar de manera intensa las cinco claves. Sánchez las resume en “lo que hace bien para el corazón, hace bien para el cerebro”, pero es enfática en que las medidas se basan en estudios que “con determinadas características se han asociado a una disminución de riesgo”. 

Mario Riverol, neurólogo de la Clínica Universitaria de Navarra, uno de los centros españoles que participa en la elaboración de una vacuna contra el alzhéimer, destaca cómo la dieta mediterránea puede influir positivamente. Afirma que los pacientes con demencia han disminuido “en el primer mundo” debido a que el factor de riesgo vascular está bajando y la hipertensión y la diabetes se están tratando a tiempo. 

Una vez que el paciente ya contrae la enfermedad, lo que se aconseja es dejarlos hacer “tareas” domésticas para retrasar la pérdida cognitiva. No importa la actividad en concreto, sino que la persona se sienta satisfecha y útil. Riverol asegura que el hecho de que los pacientes se sientan autónomos trae beneficios que repercuten en el día a día de la persona que está sufriendo la enfermedad. De todas formas aconseja vigilar la ejecución de las “tareas”, que no deben ser ni muy fáciles ni muy complejas para que el paciente no se frustre.

Un diagnóstico precoz

El alzhéimer tiene un componente genético y hereditario. Desde hace cinco años que LABCO Quality Diagnostic, una red europea, realiza un test genético para identificar la predisposición a la enfermedad en los menores de 60 años. El estudio consiste en analizar cinco genes relacionados con el desarrollo de la patología, posibilitando un diagnóstico precoz. El doctor Luis Izquierdo, director de genética médica de LABCO, asegura que si bien los casos de alzhéimer juvenil no superan el 10%, es recomendable que quienes tengan un familiar que haya padecido la enfermedad, lo realicen.

El perfil de quienes se someten al test son personas que quieren saber qué hacer con su vida según cuenta el doctor Izquierdo. Ha recibido casos de pacientes que quieren saber si montar un negocio o tener hijos en base al resultado. Izquierdo, al igual que el resto de sus colegas, más allá del test o de las cinco claves, está esperanzado en 'Aducanumab'. Un fármaco experimental que en su primer ensayo exploratorio ha logrado detener el deterioro de la memoria, pero que los autores de la investigación aseguran que serán necesarios muchos más participantes para validar el éxito.

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