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109 pasajeros, tirados en Osorno tras abandonar el maquinista el tren

El conductor alega que paró porque había excedido su tiempo de conducción y no tenía relevo

Estación de Osorno (Palencia).

Un tren Alvia que viajaba anoche de Santander a Madrid con más de cien pasajeros a bordo se detuvo a mitad de camino y el maquinista se apeó, dejando a los pasajeros varados en la estación palentina de Osorno, porque había "excedido" su jornada de trabajo, según han confirmado a este diario fuentes de Renfe y de la Guardia Civil en Palencia. La compañía ha abierto una investigación del incidente, que califica de "inhabitual", y ha citado al conductor a dar explicaciones, mientras que el sindicato de maquinistas lo desvincula de cualquier conflicto laboral y subraya que el operario paró el tren "por seguridad". "Un maquinista, igual que un conductor de autobús o de avión, no puede sobrepasar el tiempo máximo de conducción establecido. Estaba cumpliendo la ley", sostienen.

Renfe ha pedido "disculpas" a los 109 damnificados, que pasaron dos horas tirados en la estación de Osorno. "Lamentamos el retraso y los trastornos que haya podido causar e informamos a los viajeros que tienen derecho al reembolso del 100% del billete", ha declarado a EL PAÍS un portavoz de la empresa. El tren, en el que viajaban 109 pasajeros, había salido de la capital cántabra a las 19.00 y tenía que haber llegado a su destino a las 23.37. Sin embargo, cuando habían transcurrido dos horas y cuarto de trayecto, en torno a las nueve y cuarto de la noche, la máquina paró los motores.

"El maquinista manifestó que había concluido su jornada laboral y que no había sustituto", así que "detuvo el tren y se bajó" en esta localidad de unos 1.400 habitantes, detalla un portavoz de la Guardia Civil. En un principio, según han relatado varios pasajeros al Diario Montañés, se les informó por megafonía de que "el tren se detenía por problemas técnicos", pero 15 minutos después los altavoces admitían que la parada se debía a la decisión del maquinista. "Nos han dicho que el maquinista ha decidido parar porque ha terminado su jornada laboral y no quiere arriesgarse a tener un accidente por exceso de horas", ha contado un viajero al periódico.

En medio del estupor y la indignación de los viajeros, las puertas del tren permanecieron cerradas hasta que llegó a la estación la Guardia Civil y, según han denunciado los viajeros al diario, el revisor tardó más de una hora en informarles de que la compañía iba a fletar un servicio de autobús para llegar a sus destinos. Los pasajeros que iban a Palencia y Valladolid partieron sobre las once de la noche y, media hora después, salió un autobús para Madrid, a donde llegaron unas cinco horas después de lo previsto.

Renfe ha abierto "una auditoría interna o parte de incidencias" para aclarar las causas y circunstancias en los que se produjo el suceso y determinar "qué falló", en el marco de la cual "está citado a declarar el maquinista". "Recursos Humanos se ha dirigido a la jefatura del maquinista para que este redacte un informe detallado", que también deberán aportar "todos los que participaron en la cadena de comunicaciones", para saber "si falló el maquinista, las comunicaciones o hubo un error técnico". La compañía quiere oír las explicaciones del conductor "antes de prejuzgar nada" porque se desconoce de si alertó de sus intenciones o sufrió algún problema personal o de salud.

El portavoz de la compañía precisa que "el Reglamento de la Ley del Sector Ferroviario obliga al maquinista a informar con carácter previo, antes de la salida del tren, sobre la solicitud de su relevo para que la empresa pueda organizarlo", aunque de momento se desconoce si lo hizo o no. La empresa, que no duda de que el maquinista hubiera cumplido su horario, añade que "si corresponde, se le abrirá un expediente sancionador", cuyo resultado depende de cómo sea calificada la falta. En todo caso, Renfe desconoce "quién falló" en este caso y admite que el conductor "tiene obligación de detener la marcha por seguridad cuando se cumple su horario de conducción".

Por su parte, Carlos Segura Martín, secretario de organización del Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf), sostiene que el maquinista, un "trabajador experimentado, avisó con previsión al centro de gestión" que, sin embargo, no habilitó a tiempo un relevo. "La ley del sector ferroviario estipula que no se pueden exceder las cinco horas y media de conducción continuada y el conductor, por seguridad, paró el tren al sobrepasarlas", subraya Segura. Los trenes tienen, al igual que los aviones y los autocares, "cajas negras en las que quedan registradas las señales, las horas de conducción etc", aclara.

"Hechos como el de hoy no son nuevos, han ocurrido, pero no es habitual ya que los cuadros de servicio, es decir, los horarios de trabajo, están bien diseñados para que no se rebasen las jornadas", añade el responsable del Semaf, que reitera que "el conductor alertó con tiempo" pero el centro de gestión "no encontró a nadie para sustituirle". El Semaf desvincula el incidente de cualquier tipo de conflicto laboral. "No es una medida de presión, es un tema de seguridad", subraya Segura, que duda de que se vaya a producir sanción alguna. "Si le pretenden sancionar por cumplir la ley del sector ferroviario, estamos apañados", resume.

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