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El PSOE prepara una reforma electoral para evitar que los comicios sean en Navidad

Los socialistas elaboran una proposición de ley para reducir a la mitad la duración de las campañas electorales

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Pedro Sánchez en el Congreso el pasado miércoles.

Si como parece seguro Mariano Rajoy no es investido presidente la próxima semana, el PSOE tiene previsto presentar una reforma legal para reducir a la mitad la campaña electoral y evitar que unas hipotéticas terceras elecciones sean el día de Navidad. La proposición de ley, salvo cambio de opinión de la dirección del PSOE, llegará al Congreso a principios de septiembre y su aprobación dependerá de la voluntad del PP, que puede bloquearla.

El PSOE tiene previsto proponer una reforma legal para evitar que, si se produce la repetición de las elecciones generales por tercera vez, no se celebren el 25 de diciembre. Los socialistas prevén presentar la reforma legal tras la investidura frustrada de Rajoy la próxima semana; salvo que se produzca un cambio de criterio sobre la decisión adoptada a día de hoy.

Esa reforma legal consistiría en cambiar el artículo 51 de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General para reducir de 15 a siete días la campaña electoral. De esa forma, si hubiera terceras elecciones, se celebrarían el 18 de diciembre y no el 25.

El trámite legislativo si no hay investidura no es fácil, como se comprobó en la anterior legislatura fallida entre las elecciones generales de diciembre y la disolución en mayo. De hecho, en ese periodo se inició el trámite de diversas proposiciones de ley presentadas por los grupos, pero ninguna culminó el complicado trámite legal. Lo que no es posible es que el Gobierno en funciones presente proyectos de ley, pero los grupos sí pueden hacerlo.

Depende del PP

Cuando lo haga el PSOE, la aprobación dependerá de la voluntad del resto de grupos, especialmente del PP, que tendrá capacidad para bloquearlo. Primero, porque el Gobierno dispone de un plazo de un mes para pronunciarse sobre todos los proyectos de ley y si agotara ese plazo complicaría la aprobación antes de final de octubre, fecha prevista para la disolución automática de la Cámara al cumplirse dos meses de la primera votación de la investidura fallida de Rajoy.

El PP también podría frenar la aprobación de la iniciativa del PSOE si agotaran lo plazos de tramitación en el Senado, una vez aprobada en el Congreso. En el Senado el PP tiene mayoría absoluta y, por tanto, tiene capacidad para alargar los plazos hasta hacer imposible que se apruebe la iniciativa.

El grupo socialista también pretende incluir en esa reforma legal cambios en el llamado voto rogado, es decir, reducir el trámite para que los españoles en el exterior puedan votar. Esa reforma es una petición que comparten todos los grupos, pero que no se abordó en la legislatura frustrada anterior. Surge de un cambio legal aprobado por el PSOE para evitar el fraude en el voto exterior, pero el PP no lo cambió entre 2011 y 2015, cuando tenía mayoría absoluta.

La reforma de la ley orgánica exige mayoría absoluta (176 diputados), es decir, en las votaciones el PP no puede impedir su aprobación si hay acuerdo del resto de partidos.

La iniciativa que prepara el PSOE se inscribe en la situación creada por la decisión de Rajoy de fijar la fecha de investidura el 30 de agosto, de tal forma que una repetición de elecciones por falta de acuerdo tendría lugar el 25 de diciembre. Los socialistas entienden que es una estrategia del presidente del Gobierno para utilizar la amenaza de repetición de elecciones el día de Navidad para presionar y lograr así la abstención del PSOE en su investidura.

Plazos legales cerrados

El artículo 51 de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General asegura que “la campaña electoral comienza el día trigésimo octavo posterior a la convocatoria” y que “dura 15 días”.

Y el artículo 99 de la Constitución establece que “si transcurrido el plazo de dos meses, a partir de la primera votación de investidura, ningún candidato hubiere obtenido la confianza del Congreso, el Rey disolverá ambas Cámaras y convocará nuevas elecciones con el refrendo del presidente del Congreso”.

De ese cómputo de días sale el cálculo de que unas terceras elecciones tendrían que celebrarse el próximo 25 de diciembre. Es decir, desde el día 30 de agosto, hay que sumar dos meses, 38 días y 15 más para la necesaria campaña electoral.

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