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El PSOE y Podemos cierran la puerta a entenderse aunque fracase Rajoy

Las dos formaciones rompen puentes y redoblan el pulso en el arranque de la legislatura

Pablo Iglesias y Diego Cañamero, el pasado martes en el Congreso.
Pablo Iglesias y Diego Cañamero, el pasado martes en el Congreso. AP

La distancia entre el PSOE y Podemos se acrecienta día a día. Tras las elecciones del 26 de junio ninguno de los dos partidos ha hecho el menor esfuerzo por buscar puntos de encuentro. La constitución de la Mesa del Congreso hubiera podido dar lugar a dialogar , pero Podemos presentó su propio candidato. Solo hay lugar para el reproche y el ataque. Pablo Iglesias se mostró ayer convencido de que el PSOE, finalmente, facilitará que gobierne Mariano Rajoy. Óscar López le contestó, animándole a que “remate la faena” y se abstenga para que el PP siga en La Moncloa.

Los dirigentes de Podemos pasaron la última campaña proclamando que estaban “condenados a entenderse” con el PSOE mientras ninguneaban, de facto, a Pedro Sánchez. Mientras, las socialistas optaron por la estrategia ofensiva, aunque algunos sectores de ese partido consideraron que los reproches continuos del secretario general a Pablo Iglesias no eran suficientemente contundentes. El enfrentamiento se mantiene y salta a la menor ocasión, con reproches esporádicos e incomunicación. Estas premisas han evidenciado, en el arranque de esta legislatura, que no cabe la posibilidad de un entendimiento para tratar de formar un Gobierno de izquierdas aunque el presidente en funciones no logre los apoyos suficientes para su investidura.

La constitución de las nuevas Cortes y la elección de los miembros de la Mesa se convirtió en un nuevo motivo de disputa. Un amago de “diálogo, que no de negociación”, según apreciación del PSOE, se produjo para explorar si podía haber acuerdo en torno a la candidatura del socialista Patxi López para la presidencia del Congreso. Nada más iniciarse, el portavoz socialista del Congreso, Antonio Hernando, supo por fuentes nacionalistas que Podemos tenía previsto presentar como candidato a la presidencia, a Xavier Domènech de En Comú Podem. Y ahí terminó todo; cada partido defendió a su candidato en tanto que el PP y Ciudadanos pactaron llevar a Ana Pastor, del primer partido, a presidir la Cámara baja, con la abstención en segunda vuelta de la antigua Convergencia y del PNV. Mientras que el PSOE denunció la actitud de Podemos, este partido ya hace previsiones sobre lo que puede pasar en la investidura de Rajoy.

“Mi quiniela: si Mariano Rajoy no lo consigue la primera vez, en la siguiente investidura el PSOE se abstendrá. Sospecho que van a votar que no, tanto el PNV como el PSOE, en un primer intento. Si Rajoy no lo consigue, creo que en un intento de investidura en septiembre el PSOE se abstiene”, aventuró ayer Iglesias en TVE. El líder de Podemos, que ya el pasado martes alejó la hipótesis de un acuerdo con Sánchez, dio por enterrada esa eventualidad. “La votación de la Mesa ha revelado como imposible lo que nosotros intentamos: un acuerdo con el PSOE”. El enfrentamiento con los socialistas se encuentra en una fase sin aparente vuelta atrás e Iglesias está más centrado ahora en buscar la manera de no perder la iniciativa en el Parlamento.

¿Hubo alguna vez posibilidad de que hubiera acuerdo con Podemos?, se preguntan en el PSOE. “A Pablo Iglesias, con su comportamiento de estos últimos seis meses, solo le queda rematar la faena: abstenerse y con su ayuda que gobierne Rajoy”. Esta recomendación la expresa con el mayor tono irónico posible el portavoz socialista en el Senado, Óscar López. “No quiso que hubiera un presidente del gobierno socialista, votando en contra de Pedro Sánchez; se repitieron las elecciones y Rajoy sacó más escaños y ahora podía haber habido un presidente del Congreso socialista, Patxi López, pero han preferido que sea del PP; que remate y ayude a Rajoy”, culmina. Podemos presentó a Domènech en primera vuelta, pero sí apoyó a López en la segunda votación. El dirigente socialista, en cualquier caso, hubiera necesitado también los votos de otras fuerzas.

Insultos entre diputados

La mala relación entre estos dos partidos se aprecia constantemente y no solo en las cúpulas dirigentes. Un episodio de insultos se vivió el pasado martes en el hemiciclo del Congreso, durante la constitución de las Cortes. Los protagonistas fueron el diputado socialista catalán José Zaragoza y Manuel Monereo, exdirigente del PCE y cabeza de lista de Unidos Podemos por Córdoba. Este prometió su cargo enfatizando “el deseo imperioso” de cambiar la Constitución “para que el pueblo decida su destino”. Un diputado socialista preguntó quién era ese parlamentario, a lo que Zaragoza respondió: “El ideólogo de la pinza con [Julio] Anguita”. Monereo lo escuchó y respondió: “Y vosotros los del GAL, los de Barrionuevo, los de la corrupción, hijo de puta”.

El alboroto continuó mientras Irene Montero, jefa de gabinete de Iglesias, prometía su cargo. Se enteró de lo que había ocurrido, y también recriminó a Zaragoza. “No amenaces con el dedo”, le dijo la diputada a Zaragoza, que en efecto había señalado a Monereo cuando sus compañeros le preguntaban quién era.

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