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Los resultados electorales se repiten en 35 provincias y cambian en 17

Bizkaia, Badajoz, Toledo y Sevilla sustituyen al partido que obtuvo más representación el 20-D

Simpatizantes del PP en la calle Génova, Madrid.
Simpatizantes del PP en la calle Génova, Madrid. EFE

Los resultados electorales de este domingo han repetido el reparto de escaños en 35 provincias y lo ha modificado en 17. De las circunscripciones que han cambiado el color político de los diputados en comparación con el 20-D, las más significativas han sido Sevilla, Bizkaia, Badajoz y Toledo. En estas cuatro, el partido con mayor representación varió con respecto al de los comicios de diciembre. De estos vaivenes, el Partido Popular fue el más beneficiado, al lograr 14 actas más; a diferencia de Ciudadanos, que perdió ocho, y el PSOE, con cinco menos.

En el Partido Popular eran conscientes de que hasta casi una veintena de escaños dependerían de pocas papeletas. Con esta intención, en la recta final de la campaña apeló al voto útil para, así, intentar evitar que sus votantes prefirieran a Ciudadanos en vez de al PP. La estrategia fue un éxito.

Los resultados de las elecciones del 20-D demostraron al Partido Popular que estaba cerca de conseguir muchos escaños si conseguía reconquistar a los votantes que prefirieron a Ciudadanos. En esa lucha de restos, en la que entre 1.000 y 2.000 papeletas pueden cambiar el color de un parlamentario, el PP ganó a todos sus adversarios. La estrategia de apelar al “voto útil” en el final de campaña le permitió obtener hasta 14 diputados y ver cómo Ciudadanos perdía ocho.

La otra intención de esta estrategia, aparte de aglutinar el voto del centroderecha, era contener el posible aumento de la coalición de Unidos Podemos que casi todas las encuestas vaticinaban. Podemos estuvo muy cerca el 20 de diciembre de arañarle al PP en torno a una decena de actas por muy pocos votos. Y esto también salió como esperaban los populares. El partido de Pablo Iglesias repitió el resultado de las pasadas elecciones con 71 escaños y solo arrebató tres parlamentarios a los populares.

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Gráfico con la variación total de escaños por provincia.

Sevilla y Toledo

El baile de diputados fue significativo en Sevilla, Bizkaia, Badajoz y Toledo. En estas circunscripciones, el partido con mayor representación varió con respecto al de los comicios del 20-D.

Unidos Podemos, pese a que no consiguió el famoso sorpasso sobre el PSOE, que perdió cinco escaños, sí lo logró con el PNV en Bizkaia. La formación liderada por Iglesias arrebató la hegemonía al nacionalismo vasco. Si el 20 de diciembre el PNV obtuvo tres escaños y Podemos dos, en las elecciones de este domingo fue justo al contrario.

En las otras tres circunscripciones donde cambió el partido con más escaños, la batalla fue entre el Partido Popular y el PSOE. El PP arrebató el liderazgo a los socialistas en dos de sus feudos: Sevilla y Badajoz. En el caso de la provincia andaluza, los populares consiguieron empatar a cuatro diputados con los socialistas —cuando el 20-D tenía tres y el PSOE cinco—. En el caso de Badajoz, las tornas cambiaron. El partido liderado por Mariano Rajoy logró los tres diputados que sacó la formación de Pedro Sánchez en diciembre, que tiene que conformarse con los dos que obtuvo el PP el 20-D.

Toledo se convirtió también en una provincia donde los electores prefirieron dar su confianza a una formación distinta. Si en diciembre el PP y el PSOE empataron a dos escaños, este 26-J los populares obtuvieron un parlamentario más en detrimento de Ciudadanos, que se quedó sin representación.

En las otras 13 provincias que sufrieron una variación de escaños, el principal beneficiado fue casi siempre el mismo partido: el PP. Donde más consiguió aumentar su representación para llegar a los 137 diputados que finalmente cosechó fue en Madrid, tradicional granero de votos de los populares. En esta comunidad ganó dos, al pasar de 13 a 15 —le arrebató uno a Ciudadanos y otro a Izquierda Unida, que se presentó en coalición con Podemos—. En esta región, el otro baile de congresistas favoreció al PSOE, que pasó de seis a siete parlamentarios al arañar el otro que obtuvo IU en diciembre.

El único baile de escaños que afecta directamente al llamado sorpasso es en Jaén. En esta provincia, la coalición de Unidos Podemos le arrebata un diputado al PSOE. De hecho, merced a este cambio, Diego Cañamero, que acusó en plena campaña a los socialistas de "haberse liado a puñetazos con la gente", consiguió el acta para el Congreso.

El 'sorpasso' de Podemos era al PNV

El anhelo de Podemos ante las elecciones del 26-J era adelantar al PSOE como referencia de la izquierda, el llamado sorpasso. Con los socialistas no pudieron, pero con el PNV en el País Vasco sí. Con el escaño que la coalición de Unidos Podemos arrebató a los nacionalistas en Bizkaia, la formación liderada por Pablo Iglesias arrebató la hegemonía al PNV en esta Comunidad —en los comicios de diciembre empataron a seis diputados—.

En la batalla electoral que planteó contra el PSOE, la coalición de izquierdas solo obtuvo cierto rédito en Andalucía, gran bastión de votos para el socialismo. Tanto en Jaén como en Sevilla consiguió sumar un escaño más en detrimento del partido liderado por Pedro Sánchez. Sin embargo, en Almería observó cómo el acta que consiguió el 20-D desaparecía en favor del Partido Popular.

El aumento de 14 escaños del PP contrastó con el declive de Ciudadanos. La formación de Albert Rivera trasvasó casi todos los diputados que perdió, un total de ocho, al partido presidido por Mariano Rajoy. Esta fluctuación de actas propició que Ciudadanos haya perdido toda la representación en Castilla La-Mancha (Albacete, Guadalajara y Toledo) y solo retuviera la de Valladolid en Castilla y León, donde también tenía una tanto por León como por Salamanca.

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