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El consejo de colegios de pedagogos recela del calendario escolar cántabro

Otro experto reclama abrir el debate para que las clases "no estén fijadas en función del santoral". Cantabria acuerda con los padres de la pública más comedores escolares y erradicar ya los exámenes de septiembre

El consejo de colegios de pedagogos no ve ventajas claras en el calendario escolar que aprobó Cantabria para el curso que viene, con una semana de vacaciones por dos meses lectivos. Preguntan quién abrirá los centros, qué función tendrá el profesor o en qué evidencias científicas se basan. Otros especialistas piden abrir un debate nacional para que el calendario “no lo dicte el santoral”. El Gobierno regional cerró ayer un acuerdo con los padres de la pública para abrir los comedores en vacaciones y desterrar ya los exámenes de septiembre.

Alumnas en el interior de un aula.
Alumnas en el interior de un aula.

“Pedagógicamente hablando, no tenemos argumentación para valorarlo. No hay estudios comparativos que atestigüen que hay un mayor rendimiento para los alumnos con un sistema u otro”, señala Enrique Castillejos, presidente del Consejo General de Colegios de Pedagogos, con 5.000 integrantes de Cataluña, Baleares y Comunidad Valenciana.

“España no es un país con largas estancias sin festivos”, considera Castillejos. Critica “las soluciones maravillosas” que aportan las Administraciones sin considerar cuestiones como quién abre el colegio en esos días, cuál es el papel del profesorado —“que no son animadores socioculturales”— o cómo se organizan las familias, “a las que se pasa la presión de los estudiantes”.

Uno de los argumentos del consejero de Educación cántabro, Ramón Ruiz, para respaldar su medida es el cansancio con el que los estudiantes llegan a final de curso. Para el representante del consejo de pedagogos, “está basado en subjetividades”. “El mero hecho de que a junio se pueda llegar más fatigado no significa que tengamos que tomar decisiones de este calado. Si comparamos los rendimientos estudiantiles por trimestres, las diferencias en el rendimiento absoluto son prácticamente nulas”, añade.

Evaluar el calendario

José Carlos Tobalina, miembro del Movimiento de Renovación Pedagógica, considera que “es valiente” el paso dado por Cantabria. “Debemos abordar una racionalización del calendario escolar en todo el Estado. No es la gran solución pero hay que hacerlo. Hasta ahora no se han tenido en cuenta ni los ritmos de enseñanza ni los de aprendizaje partiendo de las necesidades de los niños y las de la sociedad. Estamos sometidos a un calendario escolar que obedece a un interés religioso y se basa en el santoral, con un primer trimestre cargado de puentes y el segundo que se modula en función de la Semana Santa”.

Tobalina rechaza que el debate de la conciliación de la vida laboral y escolar “pase por la guarda de niños en la escuela en lugar de revisar nuestros ritmos de trabajo y las jornadas”. Y pide además una evaluación “rigurosa” de los efectos de ese cambio en el futuro.

Acuerdo con los padres de la pública

El Gobierno cántabro firmó este jueves un acuerdo con los representantes de las familias de la escuela pública, la FAPA, muy crítica con un calendario, del que se enteraron por la prensa y en cuya elaboración no han participado. El acuerdo contempla crear un grupo de estudio de los tiempos escolares dentro del Consejo Escolar de la región (donde sí están representados los padres) y eliminar ya el curso que viene los exámenes de septiembre.

En los nuevos periodos de vacaciones, en septiembre y en junio, los comedores escolares seguirán abiertos. La presidenta de la FAPA Cantabria, Leticia Cardenal, señala no obstante que firmar este convenio no significa que estén de acuerdo con el nuevo calendario. “Estamos pendientes de que nos expliquen las ventajas pedagógicas”. Este viernes hay prevista una nueva reunión.

La concertada también quiere aulas abiertas

Las familias de la concertada de Cantabria, donde estudian casi un tercio de los alumnos, reclaman que se abran también sus centros en las de vacaciones del nuevo horario escolar. “También representamos a estudiantes con escasos recursos y con necesidades de aprendizaje”, explica Mónica Haro, presidenta de la asociación de familias de centros católicos (Concapa) en Cantabria. Haro denuncia que la consejería no se ha reunido con ellos.