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“Nos avergüenza Europa”

Ocho religiones lamentan en Madrid que el Mediterráneo sea "un inmenso ataúd”

¿Humanismo europeo? Ocho confesiones religiosas se han reunido en la Mezquita Central de Madrid para apelar al sentido de la vergüenza que se le supone a Europa. “El Mediterráneo es un inmenso ataúd”, denuncian. Sus cifras son escalofriantes, y crecen cada semana. Sólo en 2015 murieron 4.000 personas en el mar y en lo que va de este año hay que sumar otras 1.400. La asamblea interreligiosa “por la paz y la acogida de los refugiados” concluyó con un manifiesto en el que se rechaza el acuerdo de la Unión Europea con Turquía y llama a no convertir Europa en una fortaleza cerrada y asfixiante.

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Refugiados sirios esperan su traslado desde Idomeni (Grecia) a un centro de acogida EFE

El género de amor que conocen, practican y reclaman los convocados es el amor a las personas. Así lo expone el manifiesto, firmado por la Comisión Islámica de España (CIE), el Arzobispado de Madrid-Iglesia Católica Romana, la Iglesia Siro-Ortodoxa, la Iglesia Evangélica Española (IEE), la Comunidad Bahá'í, el Centro Budista Shambhala, la Asociación para la Conciencia de Krishna (Hare Krishna) y la Iglesia de la Comunidad Metropolitana (ICM).“No existe una ‘crisis de refugiados’, como se nos dice, sino de solidaridad y de justicia. Numerosos municipios, personas individuales y comunidades de fe han puesto a disposición sus hogares y plazas de acogida, que se encuentran vacías mientras el Estado sigue sin gestionar la llegada a España de las personas que necesitan protección y refugio”, subraya.

 

En la asamblea, multitudinaria, participaron dirigentes religiosos habitualmente invisibles para la sociedad española. Lo subrayó el teólogo católico Evaristo Villar, que hizo de maestro de ceremonias. Intervino, por ejemplo, una líder de la Comunidad Bahá'í en España. Los Bahá'í están siendo perseguidos con saña en países como Irán o Arabia Saudí. Sin embargo, su portavoz en la mezquita, Nuria Vahdat, subrayó el poder de la religión para resolver problemas. “Nadie tiene el derecho de poner límite a la dignidad y solidaridad de la sociedad", dijo, por su parte, la directora del Centro Budista Shambhala, Avelina Frias. En el mismo sentido se expresó el representante de la Asociación para la conciencia de Krishna, Joel Hare. “Todos tenemos los mismos derechos a vivir en este planeta. Distinguir a las personas por nacionalidad, raza o género es como discriminar al otro por el tipo de ropa que lleva", afirmó.

El imán de la mezquita anfitriona, Riay Tatary, a su vez presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE), hizo hincapié en el significado de la palabra 'Islam', que quiere decir paz. "No hay nada más grande que la paz, tenemos que extender estos valores”. El vicario de Pastoral Social e Innovación del Arzobispado de Madrid, José Luis Segovia, dijo que ningún sufrimiento humano debe ser ajeno”. Entre la esperanza y los lamentos por la realidad hubo también momentos para la crítica. El representante de la Iglesia Evangélica Española, Ricardo Moraleja, lamentó que el Gobierno de Mariano Rajoy no esté cumpliendo su promesa de recibir a 15.000 refugiados.

“Es verdad que a lo largo de la historia, en numerosas ocasiones, algunos miembros de las distintas religiones no hemos sabido resolver o evitar los conflictos bélicos”, reconoce el manifiesto en uno de sus puntos centrales. Añade: “En nombre de la religión se han justificado guerras y barbaries, se han fomentado odios o simplemente no se ha hecho lo necesario por evitar tales conflictos. Pero no es menos verdad que los valores sobre la familia humana y la dignidad de todas las personas también tienen una inspiración religiosa. Desde las religiones hemos contribuido en muchas ocasiones a la reconciliación y a la paz, siendo mediadores a través del diálogo”.