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Alberto Garzón será el número 5 en la lista por Madrid de Podemos e IU

IU ganará siete escaños y podrá tener su logo en la papeleta; estas son las claves del acuerdo con Podemos

Acuerdo entre IU y Podemos:.  Alberto Garzón y Pablo Iglesias, tras la firma del acuerdo.

El portavoz de Izquierda Unida, Alberto Garzón, será finalmente el número 5 en la lista conjunta por Madrid de Podemos e Izquierda Unida para el 26-J, según ha confirmado esta mañana el secretario de Organización de IU, Adolfo Barrena.  El puesto del que era candidato a presidente del Gobierno por la federación de izquierdas, que ahora prefiere llamarse "referente" de IU, era una de las cuestiones que no quisieron despejar ayer Pablo Iglesias y Alberto Garzón en la escenificación del acuerdo. Aún quedan pendientes el nombre de la coalición y el acuerdo programático de mínimos.

La coalición electoral que han suscrito Podemos e IU es de una envergadura sin precedentes en la democracia reciente, por el volumen de votos que atesoran las dos formaciones que la suscriben (algo más de cinco millones de sufragios Podemos y sus alianzas territoriales, y algo menos de un millón de votos IU) y por ser una alianza a escala estatal. La negociación ha sido compleja y ha necesitado meses de contactos y conversaciones,  y un intento fallido antes del 20-D. A partir de este martes ambas organizaciones someten el pacto a consulta de sus bases. Estas son las claves del acuerdo que aspira a revolucionar el espacio político de la izquierda española:

Una coalición electoral estatal. La alianza entre Podemos e IU "es una coalición electoral que firman todos los partidos que la integran, con sus correspondientes siglas, que quedará registrada con la fórmula: Podemos guion IU guion y el resto de partidos que se sumen", dice el texto del preacuerdo. 

La fórmula jurídica de la alianza fue el caballo de batalla de IU en las negociaciones con Podemos antes del 20-D, y precisamente el motivo de que el pacto se acabara frustrando entonces. El partido de Pablo Iglesias ha aceptado esta vez suscribir una coalición electoral nacional con IU a la que se negó antes de las generales, cuando solo permitió hablar de acuerdos territoriales a escala como máximo autonómica, y pedía a IU que sus dirigentes se limitaran a integrarse en sus listas. La fórmula jurídica fue, eso sí, uno de los primeros obstáculos salvados: el 27 de abril el partido de Pablo Iglesias ya trasladó a IU su intención de negociar una alianza nacional, como publicó este diario. De esta forma, IU no se disuelve o se integra en Podemos, sino que se trata de un pacto entre dos partidos diferentes que se coaligan para concurrir juntos a las urnas.

IU tendrá 13 puestos en las listas. La distribución de los puestos en las listas encalló las conversaciones al final de la semana pasada. IU exigía un sexto de los puestos de salida que estaría en condiciones de lograr la coalición, y Podemos le ofrecía solo cinco puestos garantizados. Finalmente, el acuerdo recoge que se toma como referencia la cifra de 58 escaños que esperan lograr juntos en el Congreso (sin contar con las alianzas de Cataluña, Galicia, y Comunidad Valenciana) y con ella "se confeccionarán las listas de cada circunscripción de tal manera que quede garantizada la proporción de 1 a 6 en el previsible resultado final de escaños".

En el detalle del acuerdo remitido a la dirección de IU este martes, consta que son ocho finalmente los diputados que corresponderían a IU, y cinco senadores.  Ahora IU tiene dos diputados.

Una alianza todavía sin nombre pero con siglas en la papeleta. El nombre de la coalición electoral entre Podemos e IU aún no está decidido. Sí se ha acordado que "se garantiza la visualización de las imágenes y logos de cada organización en los materiales de comunicación, campaña y papeletas de votación". O lo que es lo mismo, que las siglas (en el logo) de IU podrán aparecer en la papeleta electoral. La presencia de las siglas de la federación de izquierdas era una firme reclamación de los sectores críticos con Garzón y el cercano al coordinador general, Cayo Lara. Podemos siempre se mostró reacio para evitar las "sopas de siglas".

El puesto de Alberto Garzón, por Madrid. A pesar de que el candidato de IU se ha esforzado en asegurar que los puestos en las listas eran "secundarios", su posición en la candidatura conjunta por Madrid ha supuesto un elemento complejo en la negociación. El secretario de Organización de Izquierda Unida, Adolfo Barrena, ha confirmado este martes en Onda Cero que Garzón será el número 5 en la lista por Madrid.

Un programa de mínimos pero autonomía de voto. Los dos partidos han acordado consensuar un programa de mínimos pero mantener al mismo tiempo sus propios programas electorales. Ambas formaciones mantienen importantes divergencias de programas y de filosofía política. La república, el proceso constituyente, la OTAN o la nacionalización de empresas separan a los dos partidos.  Precisamente por ello el texto del acuerdo dice que las materias comunes "serán las únicas que obligarán a defensa colectiva" mientras que "en cuestiones no establecidas en el marco común hay soberanía de cada una de las organizaciones firmantes". Eso significa que los diputados de una y otra formación podrán votar con autonomía en el Congreso a pesar de formar parte de un mismo grupo parlamentario.

Campañas separadas, algunos actos conjuntos. La campaña ha sido motivo de conflicto. Errejón fue rápido en apuntar que pensaba en una coalición electoral con “campañas separadas”. El secretario Político de Podemos parece haber ganado esa batalla. "Aunque pueda haber actos conjuntos, la campaña será diferenciada", dice el acuerdo. Una propuesta que no convencía del todo en IU, que pensaba en algo más colectivo. “Nuestra idea es una campaña con elementos propios, pero también comunes. Hay que hacer una campaña de desborde”, aseguraban la semana pasada en el partido, al estilo de lo que consiguieron las candidaturas municipalistas como la que hizo alcaldesa de Madrid a Manuela Carmena.

“Si no conseguimos sacar jugo a una campaña conjunta, ¿para qué hacemos una coalición? Sería un error la apuesta por la confluencia y que vayamos a dos campañas diferenciadas”, estimaban en la federación. Quedan aún cuestiones pendientes como la participación en los debates electorales o en los medios de comunicación.

El reparto económico. Podemos e IU separan los gastos de la campaña porque harán campañas diferenciadas. El órgano de gobierno de la coalición sí tendrá que conocer los gastos de ambos. "La subvención electoral que reciba la coalición por los resultados en votos estará en el marco de la proporcionalidad acordada", añade el acuerdo. Esto es, en principio, de uno a seis como en el caso de las candidaturas. En lo referente a los ingresos que se percibirán por la Ley de Financiación de los Partidos Políticos, hay una prima para IU del 5% sobre la proporción acordada (1 a 6). Esto es porque la federación de izquierdas aporta en realidad un cuarto de los votos a la coalición (923.000 de 3.182.000 de Podemos) y se le compensa así la pérdida económica porque la subvención de la Ley de Partidos se calcula por los votos recibidos.

¿Una alianza de izquierdas? Podemos no se identifica como un proyecto político de izquierdas. Íñigo Errejón lanzó hace una semana un aviso a través de las redes sociales. “Los momentos de refundación democrática y construcción de nuevo interés general comienzan siempre por we the people (somos el pueblo). Nunca we the left (somos la izquierda)”. Esa es la obsesión de un sector de la formación emergente, de la que Iglesias se ha ido distanciando en los últimos meses. A cambio, IU lleva la izquierda en sus siglas y se reivindica como un partido nítidamente de izquierdas. Si la coalición suscrita este lunes es una alianza de izquierdas o no tendrán que aclararlo sus representantes los próximos días.

IU tendrá tres cabeza de lista, uno repartido con Podemos

Izquierda Unida contará con tres cabeza de lista en la coalición con Podemos, de los cuales uno además será repartido temporalmente con el partido de Pablo Iglesias. El detalle del acuerdo suscrito con Podemos, que IU ha enviado a su dirección, explica que la federación de izquierdas tendrá un total de ocho diputados y cinco senadores. En el caso de los diputados, IU tendrá el número uno de la lista en Ciudad Real, en Palencia y en Teruel. Este último, además, corresponderá dos años a IU y dos años a Podemos. En Ciudad Real, Podemos no tenía candidato, tras la renuncia de Juan Pablo Wert, hermano del exministro de Educación. Podemos no obtuvo escaño en ninguna de las tres provincias el 20-D, pero la suma de votos de Podemos e IU habrían permitido arrebatar un diputado al PP tanto en Ciudad Real y en Teruel.

En Madrid, IU tendrá el puesto 5 (para Alberto Garzón), el 9 (presumiblemente para la otra diputada esta legislatura, Sol Sánchez) y el 11.

Podemos no ha utilizado los huecos que tenía de cabeza de lista en dos circunscripciones, Jaén y Almería, para colocar a los dirigentes de IU. En Jaén, donde IU no tendrá representante en puesto de salida, el número uno de Podemos, Andrés Bódalo, está en la cárcel condenado por agresión. En Almería, el número uno de la lista de Podemos, David Bravo, renunció por motivos personales. Podemos tampoco ha desplazado a Sergio Pascual del número uno por Sevilla. El exsecretario de Organización del partido de Pablo Iglesias fue destituido por “pérdida de confianza”.

IU tendrá, además, dos segundos puestos, en Álava y Málaga, y cuatro terceros, en Sevilla, Zaragoza, Cádiz y Asturias. En Zaragoza también será repartido con Podemos (el número dos de Podemos será diputado dos años y a los dos años entrará el diputado de IU, que es el tercero). En el caso de Asturias, se establece la precisión de que se contará con un senador asturiano si no se obtiene representación al Congreso.

La federación de izquierdas tendrá otros cinco senadores, por Madrid, Lanzarote, Murcia, Andalucía y Navarra.

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