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‘Top gun’ aterriza en el Congreso

La presidenta de la Comisión de Seguridad Vial del Parlamento, piloto de helicópteros de la DGT, denuncia la parálisis de las políticas del Gobierno sobre carreteras

Irene Rivera, presidenta de la comisión de Seguridad Vial del Congreso

A Irene Rivera (Mieres, 1969) nunca le ha preocupado desafiar la gravedad. Ya sea sobrevolando Andalucía a la caza de conductores kamikaze; o sentada en el Congreso, tratando de pactar un Gobierno que aún sigue en el aire. Todo empezó en plena adolescencia, cuando ni se le pasaba por la cabeza que pilotaría durante una década un helicóptero de la DGT. Pero llegó Top gun. "Esa película nos marcó a muchos niños de la época", dice sobre una cinta que selló su "pasión" por las alturas. Un amor que dejó hace meses para atravesar la Puerta de los Leones como diputada de Ciudadanos, y entrar en un Parlamento donde acaba de ser nombrada presidenta de la Comisión de Seguridad Vial. Antes, vigilaba las carreteras desde el cielo. Ahora, desde las instituciones.

"El país afronta muchos retos en esta materia", dice esta asturiana, licenciada en Físicas y afincada en Málaga, sobre su aterrizaje en el Hemiciclo. El país atraviesa una etapa complicada en seguridad vial: el descenso de fallecidos en accidentes se ha frenado súbitamente; y en 2014, a falta todavía de conocer los datos definitivos del pasado año, se registró el primer aumento anual de víctimas en 11 años. "Se habían conseguido muchas cosas la década pasada, como los avances derivados de la implantación del carné por puntos, pero la siniestralidad no se reduce desde 2013", advierte apenas unos días antes de que las cifras provisionales revelen también que el primer trimestre de 2016 ha finalizado con el mayor número de muertos desde 2012.

Ante tales balances, las asociaciones del sector apuntan directamente a Tráfico: denuncian la falta de nuevas políticas viales durante la legislatura del PP. Pero Rivera se muestra más prudente al pronunciarse sobre la actual dirección de la DGT. ¿Se han cometido errores en estos últimos años? “Más que de una cuestión de fallos, yo hablaría de un modelo que ha funcionado, pero que está agotándose”, diagnostica, antes de apuntar: "Hay que buscar nuevas propuestas. Es el momento de empezar a pensar diferente".

Y tras esas palabras, la diputada pone el foco sobre el estado de las vías —que la Asociación Española de la Carretera ha calificado como el peor desde 1985— y habla de la medida “básica” a impulsar en este momento: "Tiene que haber una interrelación clara entre la DGT y la Dirección General de Carreteras". "Estamos viendo que el mantenimiento es cada vez menor. Los firmes se han descuidado. En épocas de crisis, el mantenimiento es lo que más penaliza", continúa esta piloto que acaba de renovar su licencia y que acumula casi 2.500 horas de vuelo de experiencia.

Rivera apuesta también por incidir en la vigilancia —"aumentando los controles", como los de alcohol y drogas— y en la educación. Y duda de la efectividad de subir a 130 kilómetros por hora la velocidad en algunos tramos de autovía, una de las iniciativas que más polémica originó durante la pasada legislatura y que contempla el nuevo reglamento de circulación que ha elaborado Tráfico y que permanece en un cajón del Ministerio del Interior: "Mi punto de vista, como persona que viene de trabajar en la DGT, está claro. A mayor velocidad se producen, si no más siniestros, sí accidentes más graves".

Irene Rivera, durante un vuelo con el helicóptero de la DGT.

La parlamentaria de Ciudadanos esquiva, en cambio, otro de los debates más acalorados de los últimos años: "En Ciudadanos no tenemos una postura sobre si todos los ciclistas deben llevar el casco dentro de la ciudad". Pero, unos días después del accidente de autobús de Tarragona que dejó 13 estudiantes muertas, se moja al proponer endurecer las medidas de seguridad en este tipo de vehículos: cree que debe incrementarse la educación para que los pasajeros se pongan el cinturón en ellos y que ha llegado la hora de “revisar” la normativa para que no circulen aquellos autocares que no cuenten con estos dispositivos. A día de hoy, solo tienen que llevarlos los que se hayan matriculado a partir de 2007.

Pero todas estas medidas, con un Gobierno en funciones, deberán esperar. "Sé que la administración funciona, que se sigue vigilando, que el helicóptero de la DGT sigue volando... Pero, a la hora de tomar decisiones estratégicas, sí que hay una parálisis. El Gobierno en funciones está de vacaciones en materia de seguridad vial".

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