Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Errejón: “Es obvio que no comparto todas las decisiones de Iglesias”

El 'número dos' de Podemos asegura que pese a las diferencias seguirá trabajando con el líder del partido

El 'número dos' de Podemos, Íñigo Errejón, este martes. FOTO: EMILIO NARANJO (EFE) / VÍDEO: ATLAS

El número dos de Podemos, Íñigo Errejón, salió ayer de un silencio mantenido durante dos semanas para protestar contra la destitución de su mano derecha, Sergio Pascual, con dos mensajes. El responsable de la estrategia política visibilizó la crisis que atraviesa el partido, dejó claro que discrepa de esa y otras decisiones de Pablo Iglesias, pero aplazó una disputa con el líder de Podemos por “lealtad” al proyecto en un momento marcado por las negociaciones con el PSOE.

Errejón compareció en el Congreso de los Diputados tras participar en la Junta de Portavoces. Admitió la existencia de una crisis interna que tiene que ver, principalmente, con las distintas formas de entender el modelo organizativo, aunque supeditó las disputas sobre el futuro del partido al cierre de este ciclo político, en el que del diálogo entre Podemos y el PSOE depende en buena medida que no haya una nueva convocatoria electoral. Eso no significa que Errejón renuncie al debate sobre la renovación interna. De hecho, lo abordará este sábado en su consejo ciudadano —máximo órgano de dirección entre asambleas—. Pero el cofundador de Podemos no quiere abrir una guerra con Iglesias y sus fieles, al menos en esta fase.

“No comparto todas las decisiones de mi secretario general”, aseguró el portavoz parlamentario de la formación en referencia a Pablo Iglesias, dejando clara en varias ocasiones su disconformidad con la decisión de la destitución de Pascual. “Es obvio que yo no la comparto”, insistió. “Manifesté que no estaba de acuerdo, seguimos trabajando juntos”, pero no comparto todo lo que hace”, afirmó. En su opinión, “por encima está la lealtad a un proyecto muy hermoso”.

En ese proyecto político, diseñado principalmente por el propio Errejón en la asamblea fundacional de octubre de 2014, se han producido en las últimas semanas “tensiones organizativas” y choques entre distintos sectores. ¿Por qué? Porque Podemos debe transformarse, dijo, y pasar de ser “una máquina de guerra electoral” a un “movimiento popular más sosegado”. “Ese modelo organizativo deber reconvertirse. Necesitaremos un instrumento organizativo para un ciclo político más pausado”, afirmó.

Errejonistas y pablistas

Errejón trató de minimizar el pulso mantenido entre los cargos afines a él y los fieles de Iglesias tras la pugna que se inició con 10 dimisiones en la dirección de la Comunidad de Madrid. Pese a las diferencias de criterio, afirmó, los militantes “no salen de una fábrica”. El número dos de Podemos se pronunciará en el consejo ciudadano del sábado también sobre la propuesta de nombramiento del dirigente aragonés Pablo Echenique como sustituto de Pascual. “Me parece una propuesta de consenso que desmadrileñiza un poco la construcción organizativa”, afirmó.

En cualquier caso, no pudo Errejón quitar hierro a su silencio, sostenido en un momento muy crítico precisamente con la intención de manifestar su disconformidad con las formas empleadas por Iglesias en la destitución. Señaló que “este tiempo” le ha “servido también para una elevación de miras”. “No han sido semanas sencillas y creo que quedan discusiones pendientes. A mí me ha servido levantar la mirada. Han sido días de reflexión y de trabajo para desbloquear la situación. No han sido semanas fáciles, no digo para mí, pero salimos habiendo madurado”, aseguró. Esa maduración es la que, de alguna manera, ha forzado la escenificación de un cierre de filas ante la reunión entre Iglesias y Pedro Sánchez y en el diálogo con el PSOE.

Más información