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EEUU pide destacar 20 helicópteros de lucha antidroga en la base de Rota

La petición plantea problemas al Gobierno que, al estar en funciones, no puede tomar una decisión como esa

Helicópteros del INL Air Wing en una base de Irak.

Estados Unidos ha pedido a España luz verde para destacar 20 helicópteros en la base de Rota (Cádiz). Estos aparatos están ahora en Afganistán e Irak, donde se utilizan en la lucha contra el narcotráfico. El Departamento de Estado, al que pertenecen, planea retirarlos en verano pero, en vez de llevarlos a EE UU, quiere dejarlos en España, cerca de los teatros de operaciones donde previsiblemente actuarán en el futuro. La petición le plantea problemas al Gobierno que, al estar en funciones, no puede tomar una decisión como esa. La petición, además, tiene difícil encaje en el convenio de Defensa con EE UU.

Un portavoz de la Embajada de EE UU en Madrid ha reconocido a EL PAÍS que existen “contactos preliminares informales con el Ministerio de Asuntos Exteriores sobre la posibilidad de almacenar y hacer el mantenimiento da un pequeño número de aeronaves pertenecientes al Departamento de Estado en España”.

El “pequeño número”, según fuentes diplomáticas, son unos 20 helicópteros, en su mayor parte de los modelos Boeing CH-46 y Sikorsky S-61, que Washington planea retirar este verano de Afganistán e Irak, dentro del plan de reducción de su presencia en ambos países.

Los aparatos pertenecen al Departamento de Estado, que cuenta con una flota de 140 aeronaves —100 helicópteros y 40 aviones de ala fija— superior a la Fuerza Aérea de algún país de la OTAN. Están encuadrados en el denominado Buro of International Narcotics and Law Enforcement Office Of Aviation (más conocido como INL Air Wing) que se dedica a misiones de lucha contra el narcotráfico, contraterrorismo, vigilancia de fronteras, policía judicial y transporte de personal diplomático.

La INL Air Wings participa en la lucha contra la droga —fundamentalmente en misiones de asesoramiento y capacitación de las fuerzas de seguridad locales— en media docena de países de América Latina (como Colombia, Guatemala o Perú) y Asia (Irak, Afganistán o Pakistán).

Terceros países

Una vez culminada su misión, los helicópteros deberían replegarse a la base de la INL Air Wing, en Florida (EE UU), pero el Departamento de Estado prefiere dejarlos en España, para que estén más cerca de los teatros de operaciones donde deberán actuar en el futuro, previsiblemente en el norte de África,

Fuentes gubernamentales españolas y estadounidenses coinciden en que no se trata de que los helicópteros operen desde Rota —su autonomía de vuelo es limitada—, sino de que ahí tengan su base permanente desde la que desplegarse en terceros países.

“El almacenamiento y mantenimiento, en discusión en España o en otros lugares”, asegura un portavoz de la Embajada de EE UU, sugiriendo que la decisión de emplazarlos en Rota no es definitiva, aunque sea la opción preferida, “no está vinculado directamente a operaciones específicas, sino que servirá como un centro logístico desde el cual en el futuro las aeronaves podrán desplazarse a otros países para dar apoyo a las actividades del Departamento de Estado. España es una opción atractiva para ubicar este almacenamiento debido al alto nivel de experiencia en conservación de aeronaves avanzadas disponible en el mercado laboral español y encaja bien bajo el foco de nuestra excelente cooperación con España en muchas áreas”.

Como los helicópteros estarían en stand by, no será preciso que cuenten con tripulaciones permanentes en España, sino solo un reducido número de mecánicos y expertos en mantenimiento, no más de una decena, según las mismas fuentes.

Fuentes de la Embajada estadounidense sugieren que la ubicación de los helicópteros conllevará, previsiblemente, la contratación de personal español, aunque esta posibilidad tropieza con el hecho de que la empresa que presta apoyo a las tropas estadounidenses en Morón de la Frontera (Sevilla) acabe de comunicar 10 nuevos despidos, tras haber reducido la plantilla en 240 trabajadores en los últimos años y haber convertido dicha base en sede permanente de la Fuerza de Reacción de Crisis para África, con 2.200 militares.

Problemas jurídicos y políticos

La autorización a EE UU para destacar 20 helicópteros en Rota desborda la “gestión de los asuntos ordinarios”, a la que debe limitarse un Gobierno en funciones, por lo que este debería, como mínimo, recabar la autorización del Parlamento.

Pero, además, la decisión plantea problemas jurídicos, pues no tiene fácil encaje en el convenio de Defensa con EE UU. Este regula la presencia en España de material y personal de la Fuerza Aérea, la Navy y el Cuerpo de Marines, pero no del Departamento de Estado, propietario de las aeronaves. Si se aplicara el convenio, sería posible otorgar un permiso temporal, como se hizo con los marines de Morón antes de que se reformara dicho tratado para incluirlos, pero ese no es el caso. Y menos con un Gobierno en funciones.

Al tratarse de aeronaves civiles ni siquiera habría que ubicarlas en una base, pero EE UU quiere que estén en Rota, por razones de seguridad y porque allí disponen de los servicios asociados a su presencia militar.

La petición revela que mientras Washington reduce su presencia en Europa, España tiene un papel cada vez más relevante en su estrategia.