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Madrid descarta que el niño que se suicidó sufriera acoso escolar

La Consejería de Educación finaliza una segunda inspección sin encontrar "indicios, sospechas o evidencias" de un maltrato hacia el menor

Los padres de Diego, Carmen González y Manuel González.

La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid no ha encontrado "indicios, sospecha o evidencias" de que Diego, el niño de 11 años que se suicidó el pasado octubre en Madrid, estuviera sufriendo bullying y considera que el centro en el que estudiaba cumplió los protocolos. Los padres denunciaron el caso porque sospechaban que el menor había sido víctima de acoso escolar en su centro, un colegio concertado del distrito de Villaverde. El niño dejó escrita una carta de despedida a su familia en la que señalaba: "Ya no aguanto ir al colegio y no hay otra manera para no ir".

Tras la denuncia de los padres, la juez que investigaba el suceso reabrió el caso, que se archivó por segunda vez de forma  provisional 29 de febrero. La Comunidad de Madrid se comprometió con la familia a realizar una segunda inspección, tras archivarla sin haber encontrado indicios de acoso cuando la muerte del niño aún no había saltado a la luz pública. Este segundo informe "da por concluidas las actuaciones" en el colegio Nuestra Señora de los Ángeles, según la nota enviada por la consejería este miércoles.

Antes de difundir el contenido de su investigación, los responsables de la Consejería de Educación han trasladado las conclusiones a los padres. El consejero, Rafael van Grieken, se ha reunido este miércoles con Carmen González y Manuel González "para informarles de los resultados de la investigación, reabierta por la Inspección educativa tras el encuentro que estos mantuvieron con la presidenta de la Comunidad de Madrid, el pasado 25 de enero", prosigue la nota.

Entrevista con los padres

La inspectora escolar encargada del asunto sí mantuvo esta vez una entrevista con los padres del niño —que no se produjo en la primera investigación realizada tras el suceso— y con su abogado. La inspectora se reunió también con la dirección del colegio, con "tutores del alumno durante los últimos cuatro cursos, profesores, monitores, psicóloga externa y orientadora, estudiantes y padres de alumnos del centro", según la información oficial.

Destaca la "alta integración" de Diego en su grupo de alumnos, "su buena relación con los compañeros y participación en los juegos de recreo, siendo muy respetado y querido por todos". Añade que "ningún profesor del colegio tiene constancia de que el alumno estuviera implicado en ninguna pelea o discusión y tampoco haber presenciado reproches, insultos o conductas humillantes hacia él".

Remitido a la Fiscalía

El centro "ha actuado dentro del marco regulador de la organización y funcionamiento de los centros de Educación Primaria y Secundaria, tanto en lo que respecta a la atención educativa de los alumnos como en lo relativo a las normas de convivencia" establecidas en un decreto regional. El informe no ha sido facilitado a los medios de comunicación. La consejería asegura en la nota oficial que el colegio "cuenta con los protocolos de actuación y documentación institucional adecuados, agregando que de la actuación docente del profesorado no se desprenden actuaciones o comportamientos inadecuados".

Educación ha trasladado el informe a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) y al Juzgado de Instrucción de Leganés que ha llevado el caso, para su conocimiento.