El Supremo avala que una madre con párkinson tenga la custodia de sus hijos

El tribunal rechaza el recurso del padre porque la enfermedad no implica desatención

Fachada principal del Tribunal Supremo, en Madrid. EFE

Estar enfermo de párkinson no implica que se desatienda a los hijos y que sea incompatible con mantener la custodia de un menor. El Tribunal Supremo ha publicado este miércoles una sentencia en la que rechaza el recurso de un padre que pedía la custodia de los dos hijos porque la madre tiene esta enfermedad degenerativa. "La enfermedad se encuentra en estado leve y controlada, lo que no impide a la recurrida hacerse cargo del cuidado de sus hijos, sin perjuicio de lo que resulte de su posterior evolución", expone la sentencia.

El padre de los dos menores, ambos de nueve años, pide en su recurso que se atienda a los informes médicos que determinan que la madre tiene un cuadro de ansiedad y depresión provocado por la enfermedad, lo que la inhabilita para cuidar a los hijos. El Supremo es tajante en cuanto a los argumentos expuestos por el progenitor: "No consta causa alguna que haga desmerecer a la madre en su potencialidad como educadora de sus hijos".

El padre rechazó mantener la custodia de sus hijos después de que se divorciara de la madre. Por esta razón, precisamente, según explica el ponente de la sentencia, el magistrado Francisco Javier Arroyo, carece de sentido que el tribunal atienda esta petición. El juez asegura que es necesario un mínimo diálogo y colaboración para compartir la custodia y que este antiguo matrimonio carece de él. "No se puede pretender un sistema compartido de custodia cuando las partes se relacionan solo por medio de mensajes de texto y de sus letrados".

La presidenta de la Federación Española de Párkinson, María Gálvez, celebra que el Supremo haya adoptado una sentencia como esta. Gálvez recuerda que no hay muchos casos parecidos, pero que es muy importante que la sociedad sepa que quienes sufren párkinson no quedan impedidos. “La enfermedad no imposibilita a nadie a cuidar de los niños y mucho menos en los primeros estadios”, argumenta.

No quedan incapacitados

El párkinson es una enfermedad degenerativa y casi crónica, pero que permite el mantenimiento de una buena calidad de vida. Especialmente al principio, los fármacos tienen un gran efecto sobre los pacientes y les permite llevar un día a día normal. “Hasta llegar a un estadio avanzado, en el que el paciente está incapacitado, transcurren muchísimos años”, afirma la presidenta de la Federación.

Con este fallo, el Supremo ratifica los pronunciamientos de un Juzgado de Primera Instancia de El Puerto de Santa María y de la Audiencia de Cádiz, que otorgaron la guardia y custodia a la madre por los mismos motivos que razona el tribunal.

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