El secretario de la Infanta tuvo las claves para utilizar la visa de Aizoon

La secretaria de Urdangarin dice que ella y García Revenga tenían la numeración de la tarjeta

Declaración, este martes, de uno de los testigos del 'caso Nóos'. FOTO: EFE / VÍDEO: ATLAS

La secretaria de Iñaki Urdangarin, Julita Cuquerella, ha desvelado este martes que tanto ella como el secretario de la Infanta Carlos García Revenga tenían la numeración para utilizar la tarjeta de crédito de la empresa Aizoon, compartida al 50% por los exduques de Palma. En la vigesimocuarta sesión del juicio del caso Nóos, Cuquerella ha explicado que los criterios para decidir qué gastos se cargaban en Aizoon los decidía Iñaki Urdangarin, pero que ella misma acabó por discriminar qué dispendios se endosaban a la empresa y cuáles no.

Cuquerella ha negado que la infanta Cristina le diese gasto alguno para que se cargase en la contabilidad de Aizoon, la empresa que tenía el matrimonio para canalizar los ingresos del exduque de Palma. "Jamás metí gastos que me diera la infanta Cristina", ha dicho Cuquerella, que ha explicado que Urdangarin era la persona que decidía los gastos que se atribuían a Aizoon para lograr deducciones fiscales.

"Al principio lo decidía todo el señor Urdangarin y luego aprendí yo a discriminar con los criterios que me habían dado", ha narrado Cuquerella. La secretaria personal de Urdangarin, al que ha calificado de "una persona extremadamente confiada", ha indicado que este le facilitó todos los datos de sus tarjetas de crédito para que pudiese realizar compras por Internet o vía telefónica. "La [tarjeta] visa física no la tenía. Tenía una lista con el número de la visa personal de Urdangarin, de la cuenta conjunta, de la cuenta de Aizoon y de las de Telefónica", ha indicado.

La asistente de Urdangarin ha asegurado: "[Carlos] García Revenga también tenía la misma numeración de tarjetas que tenía yo". Cuquerella, interpelada por un safari de la familia Urdangarin a África, ha indicado que fue García Revenga quien contrató el viaje , pero no ha sabido decir quién ordenó el cargo en la tarjeta de Aizoon. Iñaki Urdangarin sostuvo en su declaración que su actividad empresarial había estado supervisada por la Casa Real, un extremo que ha negado el exjefe de la Casa Real Alberto Aza.

Interrogada por distintos gastos particulares atribuidos a Aizoon, como la compra de flores, entradas para espectáculos o calzado, la secretaria de Urdangarin ha asumido el error de atribuir a Aizoon algunos gastos personales del matrimonio, ha asegurado que otros dispendios se incluyeron por indicación expresa del exduque de Palma y ha defendido que un tercer grupo de gastos se cargó a la empresa del matrimonio porque estaban relacionados con la actividad empresarial de su jefe. "El viaje a Brasil de la familia decidí yo cargarlo a Aizoon porque era para asistir a un congreso en el que participaba el señor Urdangarin", se ha justificado Cuquerella, "Otra metedura de pata mía. Estoy quedando fatal".

Durante las preguntas de la abogada de Manos Limpias, Cuquerella ha admitido que también utilizó la visa de empresa de la Infanta sin autorización de Cristina de Borbón. "Sí que usé esa tarjeta, pero nunca para compras físicas", ha narrado la asistente del exduque de Palma, "Físicamente se guardaba en un despacho y un día la tarjeta de Aizoon dio error. Llamé a Urdangarin porque necesitaba pagar un encargo y me dijo que la cogiese". "Luego la use alguna otra vez", ha relatado.

La persona de confianza de Urdangarin, que ha apartado a la Infanta del funcionamiento de Aizoon, sí ha admitido que Aizoon sirvió para contratar tanto a los empleados domésticos de la familia Urdangarin como a los suyos. Extremo que también han ratificado otros de los testigos que hoy han declarado en la vigesimocuarta sesión del juicio del caso Nóos que tiene lugar en Baleares por el que se juzga a un total de 17 personas, entre las que figuran la hermana y el cuñado del Rey y su socio Diego Torres.

Durante su declaración ante el tribunal, Cuquerella ha reconocido que el marido de la Infanta le compensó el exceso de trabajo, especialmente cuando se trasladó a Estados Unidos, con la contratación en Aizoon de dos mujeres que la ayudaban en las labores domésticas. "Fueron dos compensaciones en dos tiempos distintos", ha explicado la secretaria de Urdangarin, que ha reconocido que también recomendó a otras personas para que fuesen dadas de alta en la Seguridad Social a través de Aizoon, incluida una hermana suya que reside en Madrid.

En el interrogatorio Cuquerella, que estuvo contratada por Telefónica como asistente personal de Urdangarin desde 2007, ha indicado que fue "como una peonza" porque acabó trabajando tanto en su despacho en la empresa de telefonía, como en su casa y en el despacho de Aizoon y en el despacho personal de Urdangarin. La secretaria personal ha asegurado desconocer qué pasaba con el dinero de la nómina de los trabajadores ficticios que dejaba en sobres en el despacho de Urdangarin en Aizoon.

Cobrar en dinero negro

Una de las empleadas de limpieza del matrimonio Urdangarin ha explicado que llegó a cobrar en negro antes de que le ofreciesen el contrato a través de Aizoon. "Estaban presentes la infanta y el señor Urdangarin, los dos", ha dicho Elena María Sánchez, al indicar que fue la pareja quien le realizó la entrevista para contratarla y quien le ofreció cobrar en negro.

Esta mujer, que estuvo empleada durante tres años en la casa de la Infanta y Urdangarin, ha dicho: "No he trabajado en la empresa Aizoon, he trabajado en la casa. En mi contrato figuraba que era telefonista pero hacía limpieza en casa, durante cuatro horas de lunes a sábado". Sánchez dijo que no protestó al ver que el contrato que le ofrecían era de una empresa porque era mejor para la tramitación de la nacionalidad española.

Durante la vista celebrada hoy también ha declarado Jan Gui, sobrino de Iñaki Urdangarin, que ha admitido que su tío le daba sobres para los trabajadores aunque no sabía que contuviesen dinero porque se limitaba a hacer de mensajero.

Jan Gui ha negado que su labor consistiese en pagar a falsos trabajadores y ha manifestado que Urdangarin lo contrató para buscar información en Internet y hacer de mensajero.