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El PP acrecienta su presión para que Feijóo repita en Galicia

Tanto la dirección gallega como la nacional quieren que el presidente gallego repita por tercera vez como candidato en la cita electoral de este año

El ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, y Alberto Núñez Feijóo, presidente gallego, en septiembre. EFE

La dirección del PP, tanto la gallega como la nacional, acrecienta al máximo su presión para que Alberto Núñez Feijóo acceda a repetir como candidato a la Xunta por tercera vez consecutiva. El dirigente gallego aún no ha tomado esa “decisión personal”, que comunicará después de Semana Santa y tras hablar en los próximos días con Mariano Rajoy, y se debate sobre si dejar la política y pasar a dedicarse a la empresa privada. Lo que sí ha descartado es dar el salto a la política nacional ante una hipotética sucesión de Rajoy.

“La dirección del PP, tanto en Galicia como la nacional, no tiene ninguna duda de que Alberto Núñez Feijóo es el mejor candidato para concurrir a las elecciones gallegas y mantiene que esa es la mejor apuesta: no existe debate”, ratifican fuentes de la dirección del partido.

Los tres dirigentes del PP gallego con cargos más relevantes tras Feijóo se volvieron a pronunciar ayer en esa línea y en público, para incrementar la labor interna de convicción hacia el propio Feijóo, que por ahora se ha limitado a anunciar que comunicará su decisión a mediados de abril.

El actual secretario general del PP de Galicia, vicepresidente de la Xunta y recién nombrado presidente del partido en Pontevedra, Alfonso Rueda, al que todos señalan como hipotético sucesor, expresó ayer en una entrevista en La Voz de Galicia su convencimiento de que Feijóo repetirá entre otras razones porque si no lo hiciera todo sería “muy complicado”. El portavoz parlamentario del PP en Galicia, Pedro Puy, interpretó el sentir de todos sus compañeros de formación al asegurar en otra entrevista que ve a Feijóo con ganas de seguir “por generosidad”. Y Xosé Manuel Barreiro, el portavoz del PP en el Senado y rival en las últimas primarias gallegas para elegir candidato, le animó a continuar porque le considera “el mejor activo”. Todas esas opiniones son respaldadas y conocidas por la dirección nacional del PP y por Rajoy.

Feijóo ha mantenido contactos recientes con el entorno de Rajoy y ha comprobado el interés del PP porque repita en Galicia especialmente “ante el actual contexto político complicado y crucial que vive España, aún sin gobierno y con un partido no en sus horas más altas”, admiten fuentes de la cúpula popular.

Feijóo aún no ha mantenido la charla que tiene pendiente con Rajoy sobre su futuro desde el pasado verano. La conversación se podría producir en los próximos días, incluso antes de las vacaciones de Semana Santa y seguramente con un encuentro personal. Y esa charla será determinante porque ambos mantienen una relación personal especial más allá de la política, aunque algunas fuentes en el PP habían especulado en los últimos meses con que a Rajoy no le gustaban demasiado los constantes contactos mediáticos del presidente gallego en Madrid y los interpretaban en clave sucesoria.

No a la política nacional

El propio Feijóo se encargó recientemente de descartarse para dar el salto en un futuro próximo a la política nacional al admitir que sus reflexiones ante su futuro se limitaban a mantenerse en Galicia o aceptar una oferta privada. Rajoy sabe que Feijóo tiene ofertas privadas muy atractivas (se especula con grandes empresas en México y Estados Unidos) y que esa opción de retirarse de la política en primera línea le tienta hace tiempo.

El dirigente gallego se había comprometido con el partido y con su entorno a ser candidato en Galicia solo dos mandatos y esa promesa ya la ha cumplido. Lleva como presidente del PP gallego 10 años y como presidente de la Xunta más de siete. En los últimos meses y semanas ha acelerado la renovación de cargos en varias estructuras del partido ante el debate sobre su continuidad. Las encuestas internas, sin embargo, son concluyentes. El PP gallego defiende que con Feijóo tendría muchas posibilidades de ganar y sostener la Xunta con gran diferencia sobre cualquier otro aspirante.

Lo que el PP no contempla es que Feijóo aproveche esta circunstancia de indefinición de liderazgos políticos de todos los partidos en Galicia para adelantar allí las elecciones, previstas para otoño, y las haga coincidir con las generales posibles el 26-J. “Sería absurdo, al propio PP gallego es al primero que no le interesa, porque tiene más fortaleza ahora que el nacional y preferirá que sean por separado”, conceden fuentes de la cúpula popular.

Alfonso Alonso es el “candidato natural” para Euskadi

“Alfonso Alonso es el candidato natural del PP para Euskadi”. Esa es la conclusión de la dirección nacional del PP a día de hoy y sin que se haya producido aún un debate interno en un órgano colegiado sobre las apuestas que los populares harán para las dos elecciones autonómicas previstas para este próximo otoño tanto en Galicia como en el País Vasco. El principal problema para dilucidar en el PP sobre el futuro político del ministro de Sanidad se encuentra en el confuso calendario electoral, como le sucede en parte a Alberto Núñez Feijóo en Galicia.

La situación interna del PP en Euskadi, además, es aún más incierta e indefinida. Alfonso Alonso fue elegido como presidente del partido en el País Vasco el pasado octubre tras una crisis por el abandono de la anterior dirigente, Arantza Quiroga. Durante mucho tiempo ambos y sus equipos mantuvieron una pugna larvada sobre la concepción del tipo de oposición que debía realizar el PP, sobre su propia definición política tras el fin de ETA y sobre las siempre complicadas relaciones con el PNV. La disputa la ganó Alonso, que se hizo con las riendas de la organización en una junta directiva de manera provisional a la espera de la celebración de los congresos regionales ahora aplazados ante la incertidumbre sobre la gobernabilidad de España.

Esos cónclaves tendrán que esperar aún más tiempo pero el PP debe resolver, en los próximos meses, su candidatura para Euskadi casi al mismo tiempo que la confección de sus listas para el Congreso ante la más que posible repetición de unas elecciones generales.

Ese escenario no es el más favorable para las ambiciones políticas de Alonso, uno de los ministros mejor valorados del Gobierno de Rajoy y que también se incluye recurrentemente en las quinielas de supuestos sucesores.