Hacienda garantiza los créditos a corto plazo de Cataluña

La reunión entre Montoro y Junqueras se salda con un compromiso para evitar impagos

Montoro, con el conseller económico de la Generalitat, Oriol Junqueras. (EFE)

La Generalitat no tendrá que pagar intereses de demora por créditos impagados. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se ha comprometido este viernes a atender los vencimientos a corto plazo de Cataluña, sumida en acuciantes problemas de liquidez. "Conviene impedir que haya vencimientos no atendidos. Eso es lo que hemos impedido hasta ahora y es lo que vamos a seguir impidiendo", aseguró el ministro tras la reunión celebrada en la vieja sede de Hacienda con el vicepresidente catalán, Oriol Junqueras.

La cita se esperaba con expectación por varios motivos. Era la primera entre el responsable de las arcas del Estado con el consejero de Economía independentista. Junqueras, además, llevaba dos semanas reclamando varias mejoras financieras al que en la práctica es su mayor acreedor. Y la agencia de calificación Standard&Poor´s había amenazado con bajar la nota a Cataluña, algo que finalmente ha ejecutado mientras ambos políticos estaban reunidos.

A pesar de la tensión previa, ambos líderes quisieron limar asperezas tras una reunión que se ha prolongado durante más de dos horas y media. "Ninguna tensión política va justificar que haya impagos porque eso sería negativo para Cataluña y para España", ha manifestado Montoro.

El encuentro entre ambos políticos giró en torno a la necesidad de Cataluña de refinanciar los créditos a corto plazo. "Constatamos que las entidades financieras, el ministerio de Hacienda, Economía, el Tesoro y nosotros compartimos un criterio que algunos de los créditos que se renuevan cada tres meses es mejor que se hagan a un año", reclamó Junqueras en la rueda de prensa celebrada en el Centro Blanquerna, sede oficiosa de la Generalitat en Madrid, tras la cita con Montoro.

Montoro ha aceptado garantizar los vencimientos a corto plazo a Cataluña a través de anticipos del sistema de financiación de 2014. El sistema de financiación se cierra con un retraso de dos años, cuando las cifras de gastos e ingresos son definitivas, entonces en julio se liquida la diferencia. En esta ocasión, Hacienda adelantó el pasado jueves 350 millones de los 1.400 millones que le corresponden a Cataluña del cierre del sistema de 2014. Junqueras le recriminó a Montoro que eso no se puede considerar un anticipo porque esa cantidad en realidad "le corresponde a Cataluña".

El ministro por contra se comprometió a atender "mes a mes" los vencimientos de deudas a largo plazo, siempre y cuando estén justificados. Para evitar agravios con otras comunidades el ministro pretende que Cataluña justifique que no puede atender los vencimientos a corto plazo. Y aunque en público Montoro se niegue a refinanciar estas deudas que vencen cada tres meses para pasarlas a un año, en realidad es algo que Hacienda ya ha hecho cuando Cataluña lo ha necesitado. Por eso, Montoro ha insistido: “Garantizaremos la liquidez de las comunidades y que no habrá impagos a corto plazo porque los vencimientos a medio y largo plazo ya los cubre el FLA. El tratamiento que daremos a Cataluña es el mismo que el de otras comunidades. Iremos cubriendo sus necesidades de tesorería mes a mes”, dijo el ministro, que ha añadido: "En España ninguna administración ha quebrado, ninguna ha entrado en suspensión de pagos porque hemos adoptado diferentes fórmulas".

Plan de ajuste

Otra de las cuestiones que han debatido Montoro y Junqueras tenía que ver con el plan de ajuste exigido por Hacienda para liberar los fondos del FLA. Cataluña ya lo ha presentado, según ha explicado Junqueras. “El plan de ajuste está presentado desde la semana pasada y ha recibido observaciones por parte del ministerio y pendiente de solucionar algunas cuestiones”, ha señalado el vicepresidente catalán. El ministro, por su parte, ha celebrado que el nuevo ejecutivo catalán se haya comprometido con la reducción del déficit. “Desde la más profunda discrepancia valoro el compromiso en la reducción del déficit que me ha expresado con una gestión rigurosa de los presupuestos de la Generalitat”, ha indicado el titular de Hacienda.

La reunión se ha celebrado en un momento en el que la recuperación económica apenas se ha hecho notar en las arcas públicas catalanas. Inmersa en una bola de nieve que no ha parado de crecer desde el inicio de crisis, la Generalitat tiene una deuda de 72.274 millones de euros, equivalente al 35,3% del PIB. Ante el cierre de los mercados a la deuda autonómica, el Ejecutivo catalán sigue dependiendo del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), que desde 2012 ha ido asumiendo préstamos a corto y largo plazo de la Administración catalana hasta convertirse en su primer acreedor, con el 60% de todos los créditos.

El vicepresidente catalán, Oriol Junqueras, se ha reunido este viernes con su principal acreedor. Este, además, desde el pasado mes de diciembre tiene bajo control casi automático el 95% de los ingresos del Gobierno de la Generalitat, después de que el Consejo de Ministros aprobara una orden por la que cualquier ingreso de recursos vinculados al FLA o al sistema de financiación debía pasar por la supervisión del Ministerio de Hacienda. Y si bien el FLA ha resuelto la devolución de deudas a medio o largo plazo, no lo ha hecho con los préstamos a corto.

El Ejecutivo catalán tiene en su balance créditos con vencimientos trimestrales. El periodo de devolución de algunos de estos préstamos ya ha acabado y la Generalitat está abonando intereses de demora, lo cual de nuevo está generando problemas en la tesorería. Por ello, una de las demandas del vicepresidente es que —más allá de los 7.500 millones de euros del paquete del FLA ordinario para este año— Hacienda permita convertir préstamos a corto plazo a largo. Montoro se ha resistido pero ha garantizado que atenderá los vencimientos de los créditos a corto.

Pero eso no sería suficiente para calmar la presión de la tesorería catalana, que a partir de julio deja de pagar cada año por sistema a proveedores de salud o farmacia. Por ello, Junqueras demanda otras tres cosas: un anticipo de los 1.400 millones de euros que debía percibir Cataluña en junio por las liquidaciones del sistema de financiación de 2014, un reparto más equilibrado a lo largo del año del FLA extraordinario, cuya cuantía se conocerá en breve, y una rebaja de los intereses que se aplican a los préstamos. De poder despejar alguna de estas incógnitas, además, dependen los Presupuestos que Junqueras llevará al Parlament en mayo.