Rajoy se mete de lleno en campaña y rechaza la nueva oferta negociadora

El presidente en funciones rescata sus promesas electorales y alerta contra la "demagogia" que pone en peligro "la confianza en España"

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, este miércoles. FOTO: ULY MARTÍN / VÍDEO: ATLAS

El portavoz del PP, en el Congreso, Rafael Hernando, respondió este miércoles por carta a la formación de Rivera manifestando su "desconcierto" por la insistencia en una oferta -el diálogo sobre el pacto entre Pedro Sánchez y Albert Rivera-, que ha sido "rechazado rotundamente" en el Congreso en el debate de investidura y cuyo principal objetivo es "destruir las reformas aprobadas en la pasada legislatura". En la misiva, Hernando pide al secretario del grupo parlamentario de Ciudadanos, Miguel Gutiérrez, que ayude a "generar las condiciones" para que Rajoy pueda dialogar "al máximo nivel" con Sánchez para desbloquear la situación. La carta concluye diciendo que les gustaría que Ciudadanos se incorporara a esa gran coalición, el Gobierno que, a su juicio, cumpliría "con las expectativas de la mayoría de los ciudadanos".  

Mientras el PP comunicaba que rechazaba el nuevo ofrecimiento para sentarse a dialogar con un equipo negociador de Ciudadanos y del PSOE, Mariano Rajoy recuperaba, casi palabra por palabra, su discurso de hace tres meses, en plena campaña. El líder del PP utilizó la clausura de la convención sobre empleo organizada este miércoles por su partido para remontarse a 2011, hablar de la herencia recibida, defender sus reformas y enumerar una a una todas sus promesas electorales. Hablaba como candidato cuando volvió a prometer la creación de dos millones de puestos de trabajo en cuatro años e incentivos para la contratación indefinida y el regreso de los investigadores que se fueron al extranjero. Él mismo admitió, durante su discurso, "como ya dije en campaña..."

Rajoy recuperó también el discurso del miedo. Si en los días previos a las elecciones advertía que todos esos “sacrificios” de los españoles podrían no servir para nada si otro partido ocupaba el poder y echaba a perder la recuperación, este miércoles declaró: “La incertidumbre política, la demagogia, algunas de las cosas que estamos viendo y escuchando pueden poner en peligro muchas cosas. La más importante, la confianza en España, que es la primera medida de política económica”.

El líder del PP advierte una y otra vez sobre los riesgos de la incertidumbre política, pero su gabinete volvió a aclarar este miércoles que no tiene prisa por llamar a Pedro Sánchez y que prefieren que “las aguas vuelven a su cauce”. No les importa, aseguran, que el líder socialista retome el diálogo con Pablo Iglesias, y rechazan sumarse con equipos negociadores a la invitación de Ciudadanos porque  creen que solo deben hablar los líderes y por separado. “Primero, los jefes. Si no, los indios no sabemos hacia dónde tenemos que disparar”.

La de empleo es la primera de las cinco convenciones nacionales que el PP quiere celebrar en las próximas semanas para recuperar la iniciativa. Los temas coinciden con los objetivos presentados en la pasada campaña electoral, que a su vez son los mismos que los pactos que ofrecieron al PSOE y Ciudadanos: empleo, Estado del bienestar, unidad de España, reforma fiscal, lucha contra el Terrorismo. Rajoy añadió a ese documento negociador otro pacto contra la corrupción, pero los populares no harán una convención específica sobre el asunto, según el portavoz Pablo Casado.

El PP ha invitado a estas convenciones a expertos "independientes" con los que pretenden quitarse el "sanbenito" de partido antipático con el que nadie quiere pactar. La exministra de Zapatero Cristina Garmendia canceló a última hora su asistencia a la cita sobre el empleo. Y los que sí han asistido han repetido algunos de los mensajes que el líder del PP utilizó en la pasada campaña: "La reforma laboral ha favorecido la creación de empleo", dijo Rafael Doménech, del Servicio de Estudios BBVA. "Mariano Rajoy ha hecho los deberes. Hay que pactar en beneficio de los españoles y no perjudicar a la recuperación que ya tenemos aquí", opinó, José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España. El economista Daniel Lacalle, al que Esperanza Aguirre llegó a anunciar como fichaje estrella para las elecciones municipales del pasado mayo —aunque finalmente no lo incluyó—, también ha llamado a valorar "lo que hemos hecho bien". Moderaba el debate -en el que todos parecían de acuerdo en casi todo- el director de la Oficina Económica de La Moncloa, Álvaro Nadal. En la segunda charla, sobre "fortalecimiento del talento, el empleo y la iniciativa empresarial", la moderadora era la ministra de empleo, Fátima Báñez, y entre los invitados figuraba el ex secretario general de Comisiones Obreras, José María Fidalgo, ahora en el Instituto de Empresa.

Más información