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Margallo rendirá homenaje a Ellacuría en El Salvador

El acto se producirá pocos días después de que el Consejo de Ministros solicitara la extradición de cuatro militares salvadores implicados en la matanza

José Manuel García-Margallo, ministro de Exteriores, en febrero.

El ministro de Asuntos Exteriores en funciones, José Manuel García-Margallo, tiene previsto visitar el jueves la Universidad Centroamericana de El Salvador, donde en 1989 fueron asesinados seis jesuitas —entre ellos, el español Ignacio Ellacuría— y dos mujeres. El homenaje del jefe de la diplomacia española se producirá pocos días después de que, el pasado viernes, el Consejo de Ministros solicitara, a petición del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, la extradición de cuatro militares salvadores implicados en la matanza.

Tras acompañar el martes a los Reyes en la inauguración del VII Congreso Internacional de la Lengua Española, en Puerto Rico, Estado libre asociado a Estados Unidos, el jefe de la diplomacia española emprenderá el miércoles una gira por tres países centroamericanos que hasta ahora no ha visitado: Honduras, El Salvador y Guatemala.

El momento más emotivo de la cita, según fuentes diplomáticas, se producirá mañana en El Salvador, cuando visite la Universidad Centroamericana (UCA), donde el 14 de noviembre de 1989 fueron asesinados seis jesuitas —cinco de ellos españoles— y dos colaboradoras de los sacerdotes, madre e hija.

El homenaje será algo más que un acto simbólico, ya que el Consejo de Ministros pidió el pasado viernes la extradición de cuatro militares salvadoreños: el coronel Alfredo Benavides Moreno, responsable del Batallón Atlacati, que supuestamente ordenó el asesinato de los sacerdotes y de las dos testigos; el sargento Tomás Zarpate Castillo, el sargento Antonio Ramiro Ávalos Vargas y el cabo Ángel Pérez Vásquez, presuntos autores de los asesinatos.

Los cuatro militares fueron arrestados en El Salvador en febrero pasado, después de que el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco emitiera una orden de detención internacional para juzgarles por crímenes contra la humanidad.

En mayo del año pasado el Tribunal Supremo respaldó la investigación del juez Velasco al concluir que este caso no está afectado por el recorte de la jurisdicción universal, pues cinco de las víctimas tenían nacionalidad española y hay “indicios serios y razonables” de que el proceso que se llevó a cabo en El Salvador no buscaba castigar a los responsables del crimen, sino más bien al contrario.

Las autoridades de El Salvador denegaron en 2011 la extradición de los militares, basándose en su nacionalidad salvadoreña, pero el Gobierno de Salvador Sánchez Cerén, del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), heredero de la antigua guerrilla, les ha dado luz verde recientemente.

Receptores de cooperación

La gira de Margallo estará marcada por la cooperación, ya que los tres países centroamericanos están entre los mayores receptores de ayuda española al desarrollo. En concreto, El Salvador recibió 16 millones de euros en 2014; frente a 12,7 de Guatemala; y 7 de Honduras.

Auque, como ministro en funciones, Margallo no puede firmar acuerdos, estudiará con las autoridades hondureñas fórmulas de financiación para el nuevo aeropuerto internacional de Comayagua. También analizará en los tres países —que se encuentran entre los más violentos del mundo— cómo cooperar en la lucha contra la criminalidad.

Además de entrevistarse con los respectivos cancilleres y presidentes, Margallo visitará en San Salvador la Secretaría del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y se reunirá en Hondudas con monseñor Rodríguez Madariaga, uno de los cardenales que asesora al papa Francisco en el Gobierno de la Iglesia y la reforma de la curia vaticana.

Pacificación de la política iberoamericana

El Gobierno de Mariano Rajoy no ha ocultado su preferencia por la Alianza del Pacífico —Chile, Perú, Colombia y México— frente al ALBA —Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba y Nicaragua, entre otros— del fallecido Hugo Chávez. Junto a los cuatro primeros, Brasil —primer receptor de inversiones españolas— ha sido la gran prioridad de la política iberoamericana.

Con la Argentina de Cristina Fernández las relaciones han sido gélidas, y eso explica que Rajoy no haya pisado dicho país (salvo para asistir al fiasco de la candidatura olímpica de Madrid en 2013). Pese a ello, Margallo se muestra satisfecho de haber logrado una indemnización satisfactoria para Repsol por la expropiación de YPF y que también se hayan saldado con acuerdo las nacionalizaciones de empresas españolas en la Bolivia de Evo Morales. Pese a la muy tensa relación con Venezuela, la diplomacia española se ha esforzado en que la cuerda nunca llegara a romperse.

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