Los partidos ensayan cómo quitarse la culpa de repetir las elecciones

El 83% de los votantes considera que los políticos anteponen sus intereses personales

Fachada del Congreso de los Diputados.

El 83% de los votantes considera que España no tiene un candidato con los votos suficientes para formar Gobierno porque los líderes de cada partido anteponen sus intereses personales a los del país, según Metroscopia. Ese dato ha obligado a los partidos a afinar su discurso. Los estrategas de las cuatro principales formaciones coinciden en que los electores castigarán a los candidatos a los que consideren culpables de que haya unas hipotéticas nuevas elecciones generales. En consecuencia, ensayan cómo quitarse la culpa si hay otra convocatoria.

Frente a esa posibilidad, los partidos intentan caracterizar a su líder como un hombre de Estado abierto a los pactos e incomprendido por el resto de presidenciables. La diana de cada formación está puesta en los contrincantes a los que esperan arrebatarles votos en caso de una nueva cita electoral. El PP tiene a Ciudadanos en el punto de mira; el PSOE, a Podemos, y viceversa. Así están elaborando sus discursos los cuatro principales partidos ahora que se ha puesto en marcha el descuento de dos meses hasta que sea inevitable que se celebren comicios el 26 de junio. 

PP (122 diputados). El PP repite ahora en todas sus comparecencias que no desean nuevas elecciones – “serían un fracaso”-, aunque no les tiene “miedo”. Desde la secretaria general, María Dolores de Cospedal, a la vicesecretaria de Estudios y Programas, Andrea Levy, han insistido en que si hay que ir a nuevos comicios, “la culpa será del PSOE”, y en concreto, de Pedro Sánchez. No hay intervención en que los populares no critiquen al líder socialista por decirles “no, es no” y establecer lo que denominan el “cordón sanitario” alrededor de su partido mientras hacían “perder un mes a los españoles” en una negociación para una investidura fallida.

Sostiene el PP que frente al “gobierno de perdedores” que trata de construir Sánchez, “lo mejor para España” es la “gran coalición” y es sobre el socialista sobre el que descargan toda la responsabilidad del bloqueo político y el peligro para la recuperación económica. El líder del partido, Mariano Rajoy, aprovecha sus intervenciones para advertir del riesgo que la incertidumbre puede imponer sobre la economía, la prima de riesgo, los mercados y las inversiones.

El presidente en funciones llegó a ofrecer dos vicepresidencias a Sánchez y Rivera, pero se niega a discutir sobre las 200 medidas que ambos han acordado por escrito y con las que Ciudadanos pretendía atraerles al pacto. "¿Cómo se le puede pedir a un partido que ganó que vote al que ha perdido cuando su programa es echar al que ha ganado y derogar toda su obra? ¡Pero qué broma es esa!", se escandalizó el domingo Mariano Rajoy. En consecuencia, si hay elecciones, argumenta el partido, será porque las otras formaciones no han querido escuchar las ofertas del PP.

PSOE (89 diputados). "Cuando dejamos a un lado los egos, los sillones, y hablamos de políticas, nos unen muchas cosas", ha dicho Pedro Sánchez, este lunes, en una entrevista en Radio Zaragoza. "Por mí no va a ser, trabajo para que no haya elecciones, para que haya un gobierno de cambio y tiendo la mano a Pablo Iglesias para que en vez de hablar de sillones hablemos de contenido".

Ese es uno de los argumentos principales del candidato socialista. Sánchez ya ha logrado un acuerdo con Ciudadanos. Si no es presidente, argumenta, es porque el líder de Podemos se descolgó pidiéndole una vicepresidencia, varios ministerios y la aplicación de un programa de casi 100 páginas decidido unilateralmente por la formación emergente. Es decir, según la argumentación de los socialistas, Iglesias está pensando antes en los cargos que en las políticas. Como dijo el propio Sánchez en una entrevista en EL PAÍS: "La sorpresa que me he llevado es que en Rivera me he encontrado una persona que ha antepuesto los intereses generales a los intereses partidistas. Y en el caso de Iglesias, lo único que he visto en él ha sido táctica electoral".

El PSOE intenta convencer a los electores de Podemos de que su partido se ha convertido en el mejor aliado del PP. Al impedir el Gobierno de Sánchez, argumentan los socialistas, permiten la continuidad de Rajoy. "No tiene sentido que el partido que fue votado por el cambio sea la única tabla de salvación de Rajoy", ha dicho el secretario general de los socialistas, que endurece su discurso contra Iglesias para recuperar votantes indecisos en el caso de que haya una nueva convocatoria electoral. Sánchez, además, mantiene una alta actividad para demostrar que él quiere desbloquear la situación. Así, fuentes de Ferraz señalan como ejemplos sus viajes a Galicia, buscando la interlocución directa con En Marea, o Cataluña, donde este martes se reúne con Carles Puigdemont.

Podemos (65 diputados). El pulso entre PSOE y Podemos es por la hegemonía en la izquierda. Apenas 300.000 votos les separaron en las elecciones generales del 20-D. Iglesias intenta el sorpasso y acusa a Sánchez de no haber querido un pacto de izquierdas. Para ello, fotografía al PSOE como un partido "rendido a las oligarquías y a los poderes fácticos", asegurando que ha firmado con Ciudadanos un acuerdo que está pensado para que se sume el PP. "Y no lo digo yo, lo dice el señor Rivera", suele apostillar Íñigo Errejón, el número dos de Podemos.

Si el PSOE no llega La Moncloa, aseguran en Podemos, es porque no se ha atrevido a tejer una alianza con "las fuerzas del cambio", entre las que incluye a IU, Compromís y Las Mareas. El discurso ha calado en parte del electorado, pese a los intentos de los socialistas por aclarar que ese pacto no suma, que sería necesaria la participación de partidos independentistas y que el texto de la declaración de su comité federal impide firmar cualquier acuerdo con fuerzas que defiendan consultas de autodeterminación.

Ciudadanos (40 diputados). ¿Por qué puede haber nuevas elecciones, según Ciudadanos? Porque el PP y Podemos se han dedicado a "destruir" en lugar de a "construir". También, por culpa de Rajoy. "Hay que estar a la altura de las circunstancias. El miedo a perder la silla no puede marcar la política española de los próximos años", ha dicho Albert Rivera, que culpa al líder del PP de no haber sido contundente contra la corrupción y de haber perdido su oportunidad tras haber declinado la designación real de ser candidato a la investidura.

Los electores, según los sondeos, han premiado la actitud de Ciudadanos, que ha tendido la mano a izquierda y derecha. Según Metroscopia, la formación emergente pasaría del 13,9% de los votos que cosechó en las elecciones generales del 20-D al 19,5% que lograría ahora. La mediación de Rivera ha tenido el premio de que se consolide como el líder más valorado, según Metroscopia, y el único que aprueba entre los votantes de su partido y los de otros dos (PP y PSOE). Eso permite a los dirigentes de Ciudadanos señalar a los del resto de formaciones como culpables del bloqueo y de una hipotética repetición electoral. ¿El concepto? España por delante de los partidos. 

"Albert Rivera es el único que está pensando en España antes que en las sillas y las guerras internas de cada partido", defiende Fernando de Páramo, secretario de Comunicación de la formación emergente, que —según Metroscopia— superaría a Podemos y se colocaría como tercer partido. "Es momento de hombres de Estado y no de hombres de partido", añade. "Seguimos trabajando por un gobierno reformista y una legislatura que abra nueva etapa política".

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