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Rajoy pide al PP “independencia y unidad” para tomar sus decisiones

El líder popular se concede un autohomenaje en Pontevedra y apuesta por que revocará la "condecoración" de persona non grata

Mariano Rajoy cree que hasta ahora se ha vivido una “broma” y un “fraude” con los intentos de Pedro Sánchez de ser investido presidente solo con el apoyo de Ciudadanos y reclama al líder del PSOE menos “sectarismo” y más “razón y sentido común” para que respalde su candidatura. El presidente del PP vaticinó este domingo en el homenaje que se autoconcedió en Pontevedra que ahora vendrán “momentos complicados” hacia su figura y presiones a su partido y pidió al PP “mantener la unidad y la independencia” en la toma de decisiones.

En clave de política nacional, Rajoy volvió a descalificar los esfuerzos para poder gobernar de Sánchez con Albert Rivera y renovó su oferta para montar la gran coalición, aunque ayer solo citó como hipotético socio al PSOE. Como sabe que esa idea no está cuajando, no ha avanzado nada en estos casi tres meses desde las elecciones del 20-D y escucha las andanadas en favor de su retirada del líder de Ciudadanos y nota que el debate sobre su liderazgo está calando en muchos medios de comunicación, el máximo dirigente popular quiso lanzar una advertencia a su propio partido.

Fue cuando subrayó que ahora “lo importante para el PP es mantener la unidad, preservar la independencia”. “No podemos olvidar lo que somos”, aseguró. Y a continuación lo explicó: “Somos el primer partido de España y las decisiones de 800.000 afiliados de la organización más grande de España las toma esa organización y no otros por nosotros”.

El futuro de Feijóo en Galicia sigue en el aire

Javier Casqueiro

El Congreso del PP de Pontevedra, celebrado este domingo con un solo candidato en liza, el oficial Alfonso Rueda, que logró el 97,14% de los apoyos, no es un cónclave cualquiera para los populares, ni para Mariano Rajoy. Pontevedra es la segunda provincia de España en aportación de militantes al PP, con 36.000, y por tanto clave para la convocatoria de cualquier congreso, provincial, regional o nacional. De Pontevedra es Rajoy y también Alberto Núñez Fejóo, el actual presidente de la Xunta de Galicia y del PP gallego, que mantiene en el aire su reflexión sobre si continuar en la política autonómica o dar el salto ya a la nacional. De Pontevedra es, claro, Alfonso Rueda, el nuevo presidente del PP elegido este domingo, que es ya el vicepresidente de la Xunta y secretario general del partido en esa comunidad desde hace 10 años y el señalado por todos en el partido como sucesor de Fejóo si éste decide finalmente continuar su carrera política en Madrid.

Mariano Rajoy no quiso dar ninguna pista sobre el futuro de Feijóo, aunque en la dirección nacional del PP apuestan porque debería quedarse y presentarse otra vez a las elecciones autonómicas que se convocarán a finales de este año. Argumentan que es la mejor opción para revalidar su gobierno en un territorio fundamental para el PP. Feijóo tampoco quiso anticipar el resultado de su reflexión vital y política, aunque no dejó pasar la oportunidad de recordarle a Rajoy con orgullo y varios guiños que ser gallego, de Pontevedra y presidente de la Xunta es lo más grande que existe. Feijóo hizo un discurso político en clave nacional, con constantes alusiones críticas a Pedro Sánchez y a Ciudadanos, un partido del que se reconoció "decepcionado". Lo que sí hizo fue piropear y ensalzar a Alfonso Rueda como su apuesta de futuro para el PP de Galicia y para volver a ganar las elecciones cuando se fijen para el próximo otoño.

Alfonso Rueda, que recordó este domingo con emoción cómo fue elegido justo ahora hace 20 años presidente de Pontevedra de Nuevas Generaciones y hace 10 secretario general del PP gallego, aprovechó su discurso para lanzar varias indirectas en clave sucesoria pero para autodescartarse por ahora y quitarse un poco de presión. Fue así como apostó sin mencionarlo porque Feijóo vuelva a presentarse en Galicia y "vuelva a ser el candidato que todos queremos y no miro a nadie" y cuando rememoró: "Empezamos en esto juntos y espero que acabemos juntos pero dentro de mucho tiempo y ya sabeis que yo hablo con indirectas y que cada uno entienda lo que quiera".

Rajoy se quiso permitir ayer un auténtico y emotivo regalo político y personal en Pontevedra, la que considera su ciudad y que hace apenas un mes aprobó su declaración de persona non grata con una propuesta del pleno municipal aprobada por el BNG, las Mareas locales y el PSOE. Sucedió ayer durante la clausura del congreso del PP de Pontevedra, que renovaba a su dirección. Era la primera vez que volvía a su tierra desde esa decisión de la actual corporación que tanto daño ha reconocido que le ha hecho, y todos los oradores y teloneros del partido aprovecharon para ensalzarle como la mejor “marca” posible para publicitar por todo el mundo la ciudad gallega en la que se crio.

Rajoy, que ayer publicó en el Faro de Vigo una carta a los pontevedreses para explicarles sus sentimientos hacia su ciudad, aseguró al final de su discurso que va a “conseguir que me retiren esa condecoración", aunque no explicó cómo. Si anticipó que le gustaría que la decisión partiese del propio alcalde actual del BNG que la votó. Mientras Rajoy iniciaba su discurso, la pantalla del auditorio de la sede local de Abanca proyectaba un mensaje de bienvenida. Los congregados le gritaron varias veces “presidente, presidente” y una espontánea le interrumpió desde las gradas: “Eres un ejemplo a seguir y te queremos”.

Ese fue el clima muy particular de la reunión. No había tampoco tensión sobre el resultado político del cónclave. El elegido para ser nuevo presidente del PP de Pontevedra, Alfonso Rueda, ya secretario general del partido en Galicia desde hace 10 años, vicepresidente de la Xunta de Galicia y señalado como sucesor in pectore de Alberto Núñez Feijóo, resultó elegido con el 97,14% de los votos.

El relevo gallego

El mensaje ayer fue el escenario, su tierra, sus amigos, sus compañeros de andanzas y hasta las intervenciones emotivas al borde del llanto del propio Rueda y de Feijóo. Se está fraguando un relevo en el PP, en Galicia y probablemente a corto o medio plazo a nivel nacional, y algunos protagonistas son compadres hace décadas.

Sobre sus intenciones, planes y proyectos para la gobernabilidad de España, Rajoy no aportó ninguna novedad. Volvió a recordar que el PP y su candidatura fue la que ganó las elecciones del 20-D, hace casi ya tres meses, y recuperó de nuevo su oferta de pacto con el PSOE porque es la que considera más “razonable, sensata y entendible”. A Ciudadanos no los mencionó. Tampoco los criticó ni les dedicó una frase.

Rajoy mantiene su tesis de que debe gobernar el PP y ser presidente el aspirante de la fuerza más votada el 20-D “como siempre ha sucedido desde 1977”. Y recordó otra vez que eso es lo que han pedido los españoles en las urnas y lo que sucede en otros países europeos y en las instituciones de la UE.

El presidente en funciones abogó así por ese pacto entre los que coinciden en lo fundamental y piensan en el futuro de los españoles frente a los que descalificó como los “chisgarabises” que se han dedicado desde las elecciones a perder el tiempo de todos y a engañar al jefe del Estado, a los Parlamentos y a los electores. Rajoy reprochó las intentonas de Sánchez de ser investido “para defender propios intereses partidistas de una persona”.

Rajoy fijo así de contundente ahora la posición del PP: “No propiciar de ninguna manera que quién ha perdido las elecciones sea presidente del Gobierno porque para gobernar conviene ganar las elecciones y el PSOE no las ganó; porque no quieren hablar con nosotros; y porque su objetivo capital es mandarnos a la oposición y derogar todas las leyes de estos cuatro años”..

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