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Grandes supermercados europeos rechazan el ‘robo’ del agua en Doñana

Varias cadenas piden aplicar el plan para suprimir 1.500 hectáreas de cultivos irregulares

Estas empresas compran el 20% de la producción de fresa del entorno del parque

Una de las captaciones irregulares en el entorno de Doñana.

Varias de las cadenas de supermercados y minoristas más grandes de Europa han lanzado un mensaje en contra del uso descontrolado del agua para la agricultura en el entorno de Doñana, un problema que desde hace años está sin resolver en uno de los parques más importantes del continente. Estas empresas, agrupadas en la plataforma Iniciativa para una Agricultura Sostenible (SAI, sus siglas en inglés), han pedido la "inmediata aplicación" del llamado plan de los regadíos de la corona forestal, aprobado por la Junta de Andalucía en diciembre de 2014 y que supone la eliminación de unas 1.500 hectáreas de cultivos irregulares del entorno del parque.

El agua es el alma de Doñana. Pero una de sus principales fuentes, un acuífero, sufre desde hace años extracciones descontroladas por parte de los agricultores onubenses, que han construido una enorme industria del cultivo de la fresa. Para solucionar el problema de las captaciones irregulares el Gobierno andaluz, en coordinación con el central, aprobó un plan de regadíos y ordenar así la agricultura en esta zona. Pero cuando ha llegado el momento de aplicarlo —y cerrar pozos y eliminar cultivos irregulares— los agricultores se han movilizado para pedir su derogación.

La plataforma SAI ha enviado esta semana un escrito a las administraciones y regantes en el que muestra su firme apoyo al plan de ordenación. "Consideramos que, si no se toman medidas, esta presión continuada llevará finalmente a una degradación severa del ecosistema, y en particular del Parque Nacional de Doñana, así como a una reducción a largo plazo de la disponibilidad de fresas en la zona", advierte el escrito al que ha tenido acceso EL PAÍS. Entre los firmantes están la cadena de supermercados alemana Albert Heijn, los minoristas suizos Coop y Migros, la multinacional Unilever e Innocent-Coca-Cola, dedicada a elaborar batidos. En el documento recuerdan que son "responsables de la compra del 20% de la fresa producida en Doñana".

Compromiso

La organización ecologista WWF colabora desde hace años con la plataforma SAI, que tiene un grupo específico sobre el uso sostenible del agua en Doñana. "WWF aplaude el compromiso de los supermercados e industrias agroalimentarias con la legalidad. La defensa de los agricultores legales y la conservación de Doñana son irrenunciables para los consumidores europeos, quien no lo entienda va contra la supervivencia de todo el sector fresero", indica Felipe Fuentelsaz, miembro de esta organización conservacionista.

Las empresas firmantes del escrito enviado esta semana a la Junta y el Gobierno recuerdan que "para proteger los recursos hídricos y a la vez asegurar la continuidad de la producción de fresa y los consecuentes puestos de trabajo en el entorno de Doñana, se requiere un esfuerzo urgente para mejorar la gobernanza del agua, implementar y aplicar las leyes y adoptar prácticas de gestión eficiente y sostenible del agua". Y consideran que el instrumento idóneo es el plan de ordenación de la Junta, que cuestionan los agricultores. 

Pero estas grandes empresas creen que ese instrumento les "ayuda a mostrar a unos consumidores cada vez más sensibilizados" con el medio ambiente que compran "fresas producidas de forma sostenible". "De hecho, pensamos que este proceso puede contribuir a reforzar en el futuro la buena imagen de la fresa española en otros países", apunta el escrito.

Unesco

El descontrol en el uso del agua en el entorno de Doñana ha traspasado las fronteras de España. La Comisión Europea mantiene abierto un expediente por el posible deterioro del parque por el exceso de extracción de agua del acuífero. Además, la Unesco ha advertido en varias ocasiones sobre el riesgo que supone el descontrol de los recursos hídricos para el parque, que está declarado Patrimonio de la Humanidad.