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Nueve dimisiones en Madrid agravan la crisis de Podemos

Un grupo de cargos se suma a Emilio Delgado por la "deriva" de la dirección encabezada por Luis Alegre

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, Carolina Bescansa y José Manuel López. ULY MARTÍN | ATLAS

La dirección de Podemos en la Comunidad de Madrid está a punto de estallar. Nueve cargos del consejo ciudadano autonómico presentaron este miércoles su dimisión después de que el pasado lunes lo hiciera Emilio Delgado, secretario de Organización y encuadrado entre los afines a Íñigo Errejón, número dos de la formación. Este episodio ahonda en la disputa en el seno de la formación entre los llamados sectores pablistas y errejonistas.

Los nueve cargos oficializaron su renuncia en señal de protesta ante la gestión del líder regional, Luis Alegre, próximo a Pablo Iglesias. La decisión agrava la crisis del partido, que afronta conflictos territoriales también en Euskadi, Galicia, Cataluña, La Rioja y Cantabria. El objetivo de este movimiento es forzar una renovación de la dirección madrileña. Cada consejo ciudadano autonómico cuenta con 35 miembros, incluido el secretario general. Las 10 dimisiones de esta semana se suman a dos anteriores y dejan a este órgano con 23 dirigentes. Según los estatutos de Podemos, el partido está obligado a nombrar una gestora si sus miembros son menos de 18, como ha ocurrido recientemente en Galicia y en Cantabria.

Los dirigentes regionales que decidieron dimitir son:  Loreto Arenillas, Sarah Bienzobas, Cristina Castillo, César Mendoza, Leticia Sánchez, Jazmín Beirak, Olga Abasolo, Pablo Padilla y Clara Serra. Los últimos cuatro son diputados autonómicos. Serra es, además, responsable del área de Igualdad de Podemos.

Su principal argumento es la “deriva” de la dirección. “Lamentamos profundamente tener que tomar la decisión más amarga de los últimos tiempos. Con este escrito, presentamos nuestra dimisión como consejeros y consejeras del Consejo Ciudadano de la Comunidad de Madrid”, señala un comunicado conjunto difundido por estos cargos, que decidieron seguir adelante aunque desvinculan su decisión de los equilibrios de la cúpula nacional. "Queremos manifestar que nuestras diferencias respecto a la dirección política de la Comunidad de Madrid no ponen en duda nuestro compromiso con el proyecto, ni tienen relación con supuestas divisiones ficticias de dimensión estatal", señalaron.

Deriva

“Debido a la deriva de este órgano durante los últimos tiempos y la precipitación de los últimos acontecimientos”, añaden, “consideramos que nuestra tarea aquí ha llegado a su fin”.

El consejo de coordinación de Podemos en la Comunidad de Madrid, el órgano ejecutivo controlado por Alegre, aceptó las dimisiones aunque “lamenta” que se hayan producido en este momento. “Este consejo de coordinación de la Comunidad de Madrid”, comunicó en sintonía con el argumentario de la dirección nacional, “no va a favorecer la distracción de atención de las necesarias negociaciones y debates sobre la conformación de Gobierno de cambio a nivel estatal”.

Iglesias y Errejón y los principales cargos de Podemos escenificaron unidad en las redes sociales. “Hay algo que nunca nos perdonarán, Errejón: no ser como ellos. Es un honor ser secretario general con vosotros a mi lado compañero”, afirmó el líder de Podemos en su cuenta de Twitter. El número dos de la formación rechazó alentar debates internos. “Malas noticias para los que buscan excusas para la gran coalición de la restauración: con Pablo Iglesias, hombro con hombro”, escribió.

Los dirigentes de la formación no tuvieron comparecencias públicas. Siguieron su trabajo en el Congreso y vincularon las discrepancias a los intereses de “la gran coalición”. En cualquier caso, negaron que haya diferencias de fondo en la cúpula sobre la negociación con el PSOE.

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