El ministro de Educación pide que los grados y los másteres cuesten igual

Méndez de Vigo, en funciones, reclama que los cambios en las tasas que pagan los estudiantes se incluyan en un futuro pacto por la Educación

De izquierda a derecha, Mariano Jabonero, director de Educación de la Fundación Santillana; Marcial Marín, secretario de Estado de Educación; Ignacio Polanco, presidente de la Fundación Santillana, Íñigo Méndez de Vigo, ministro de Educación; Emilio Gilolmo, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Telefónica, y Emiliano Martínez, director de la Semana de la Educación de la Fundación Santillana.

El ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, ha lanzado este martes una propuesta para darle la vuelta a las tasas universitarias en el tiempo de descuento: simplificar el sistema para que los alumnos paguen lo mismo por las carreras y los másteres en las universidades públicas. En el año 2012, en plena crisis, el Gobierno del Partido Popular del que forma parte Méndez de Vigo (ahora en funciones) aprobó un decreto de racionalización del gasto educativo que facilitó un cambio en las formas de pago en los campus públicos. El nuevo sistema supuso incrementos superiores a 500 euros por un año de facultad (con diferencias significativas por comunidades autónomas) y disparó el precio de los másteres.

El decreto fue recibido con huelgas y protestas de estudiantes por el encarecimiento y múltiples voces de la comunidad educativa han pedido un cambio de modelo desde entonces. Entre los últimos en reclamarlo, está la conferencia de rectores de las universidades españolas, la CRUE, que solicita que se igualen esos precios a la baja, además de una modificación de los requisitos para obtener una beca, que también cambiaron en 2012.

Méndez de Vigo ha hecho la propuesta este martes y ha solicitado que el cambio forme parte de un futuro pacto educativo en su discurso de la sesión inaugural de la 30ª semana de la Educación de la Fundación Santillana, titulada Nuevos retos, pactos e iniciativas para mejorar la educación. Ni en su intervención pública ni después ha aclarado más aspectos sobre cómo debería ser esa posible modificación.

“No hay que buscar un pacto porque sí, el pacto no puede constituir una función en sí mismo”, ha añadido el ministro. Méndez de Vigo defiende que ese acuerdo incluya “certidumbre” para que “cada nuevo Gobierno no deshaga lo que ha hecho el previo” y reclama que sea “global para alejar la educación de polémicas de corto alcance, como el eslogan LOMCE sí, LOMCE no”, en referencia a la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, ahora en vigor, que el grueso de los grupos de la oposición se ha comprometido a derogar en caso de que haya un cambio de gobierno. El PSOE y Ciudadanos también han incluido la necesidad de un pacto educativo en el acuerdo escrito que firmaron en febrero para intentar formar gobierno. En ese documento fijan un plazo de seis meses para “la elaboración de un marco legal consensuado” entre todas las fuerzas políticas.

El ministro ha inaugurado la 30ª Semana de la Educación, “la más veterana de las actividades que desarrolla la Fundación Santillana” desde que las creó Ricardo Díez-Hochleiner, como ha recordado este martes Ignacio Polanco, presidente de la Fundación Santillana (integrada en el Grupo PRISA, editor de EL PAÍS), que ha destacado que el foro mantiene “las mismas referencias y objetivos y el compromiso por una mejor educación y la búsqueda de mejores ideas, experiencias y ponentes”.

Pacto educativo

Las jornadas prosiguen hasta el jueves con el debate del futuro del pacto educativo como telón de fondo. El catedrático de Sociología de la Universidad Complutense, Mariano Fernández Enguita, ha abierto las sesiones con las encrucijadas de la educación. El miércoles, la catedrática de Filosofía Moral Victoria Camps charlará sobre Un marco ético para los pactos educativos. En su panel participarán el ideólogo económico de Ciudadanos, Luis Garicano; el presidente del Consejo Escolar del Estado, Francisco López Rupérez y Ángel Gabilondo, catedrático de Metafísica de la Autónoma de Madrid y ministro de Educación en el último gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.

El último ponente será José Antonio Marina, autor del Libro Blanco de la profesión docente que encargó el Ministerio de Educación, sobre los caminos para la formación de los profesores. “Creo que puede ser un buen punto de partida”, ha señalado el ministro en funciones.