Ciudadanos empuja al PSOE a incluir al PP en las negociaciones

Los socialistas aceptan por primera vez negociar con el partido de Rajoy

Antonio Hernando conversa con el portavoz del PP José Antonio Bermúdez, esta mañana.

La alianza entre el PSOE y Ciudadanos ha propiciado que los socialistas se decidan a incluir por primera vez al PP en su ronda de negociaciones para formar un nuevo Ejecutivo. Pedro Sánchez y Albert Rivera, que ya han consensuado un acuerdo de Gobierno, han citado este martes por carta a PP, Podemos, En Comú, Las Mareas, Compromís, PNV e IU. En consecuencia, este miércoles no se celebrará la reunión a cuatro entre partidos de izquierdas que propiciaba la formación emergente. La misiva, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, no hace mención en ningún momento a que Sánchez sea el candidato a la presidencia del Gobierno. ERC, Bildu y DiL quedan excluidos de las conversaciones.

"El reloj corre deprisa" para que "haya un nuevo gobierno de cambio", ha justificado Antonio Hernando, el portavoz de los socialistas en el Congreso. Las cartas enviadas hoy están firmadas por el propio Hernando y por Juan Carlos Girauta, portavoz parlamentario de Ciudadanos. "Como se apuntó a lo largo del debate", dice la misiva; "es un acuerdo que está abierto a aportaciones, sugerencias y mejoras por parte de otros grupos políticos y también de agentes sociales y del resto de la sociedad civil, con el fin de ampliar el apoyo político y ciudadano a la constitución de un nuevo acuerdo lo antes posible".

El PSOE y Ciudadanos intentan superar así la barrera de los 131 votos afirmativos que sumó Sánchez en la sesión de investidura fallida del pasado viernes. Sus equipos negociadores se reunieron el pasado sábado para decidir cuál era el futuro de su acuerdo tras el fracaso de Sánchez en la investidura. Los dos partidos, según fuentes de la Ejecutiva de la formación emergente, temían que el PP o Podemos les arrebataran la iniciativa y que trasladaran a la opinión pública que su pacto era papel mojado. En consecuencia, decidieron renovar el acuerdo y dar el paso de negociar conjuntamente con otras fuerzas, para evitar la sensación de estancamiento. Durante la reunión se abrió el debate sobre la necesidad de entablar conversaciones con el PP, según fuentes del equipo negociador de Ciudadanos. El PSOE, que se había negado a hacerlo hasta entonces, aceptó. Ciudadanos, por su parte, asumió que también debería acudir a una cita con Podemos, partido con el que se había mostrado dispuesto a hablar, pero no a pactar.

Para que Sánchez sea presidente es necesaria la abstención del PP o la de Podemos y otros partidos. Desde aquella reunión, Sánchez se ha negado a aceptar que Podemos excluya a Ciudadanos de la mesa de negociaciones y Rivera se ha mostrado firme en la defensa del acuerdo. Los dos partidos, además, han decidido diseñar un organismo que les permita coordinar su estrategia negociadora y asegurarse de que los mensajes que lanzan a la opinión pública son homogéneos.

Sin embargo, hasta que Felipe VI designe un nuevo candidato a la investidura queda una cuestión capital por resolver. El PSOE considera que Sánchez lidera el pacto. Ciudadanos, por su parte, especifica que su compromiso es con el acuerdo firmado y que ofrecerá sus votos al candidato que asuma las reformas del pacto y que cuente con la designación del Monarca.

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