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ANÁLISIS

Momento real y momento de los políticos

Felipe VI ha decidido aplazar la tercera ronda de contactos con los líderes políticos hasta que hayan avanzado en sus conversaciones

Por segunda vez, el Rey no ha caído en la trampa a donde le querían llevar algunos. Felipe VI decidió este lunes aplazar la tercera ronda de contactos con los líderes políticos con representación parlamentaria hasta que estos hayan avanzado en sus conversaciones y tengan algo que ofrecer. Los intentos desde algunos sectores cercanos al PP para que volviera a ofrecer a Mariano Rajoy la formación de Gobierno (por tercera vez y tras dos renuncias) han caído en saco roto.

Hace poco más de un mes, desde el propio Gobierno se planteó la posibilidad de que el Monarca renunciara a designar candidato a la investidura (ante las dificultades para que alguien consiguiera los votos suficientes) y convocara nuevas elecciones sin agotar los plazos constitucionales. Se llegó incluso a filtrar que se habían encargado informes sobre la legalidad de esa medida. El Rey hizo como que no lo escuchaba y decidió designar candidato a Pedro Sánchez, aun a sabiendas de que la aritmética era complicada. Se trataba de poner en marcha el reloj que establece la Constitución.

Muchas veces se olvida que Felipe VI tiene encima de la mesa de su despacho un libro manoseado y un poco descolorido que le dejó su padre, el rey Juan Carlos, cuando abdicó hace 20 meses, para que siguiera usándolo como él hizo durante 36 años: la Constitución de 1978. Y está claro que lo consulta y lo interpreta cada día para hacer frente a la actual situación política.

Este lunes envió un mensaje muy claro: Este no es mi momento, sino el de los partidos políticos, según explicó Patxi López. Las funciones del Rey están muy tasadas en la Constitución y no sería bueno ni que el Monarca se excediera por decisión propia, ni que los políticos le trasladaran una responsabilidad que no le corresponde. El artículo 99 no debe retorcerse torticeramente en beneficio de unos o de otros. Son los líderes políticos los que tienen que sentarse a dialogar y, si es posible, llegar a acuerdos que faciliten la gobernabilidad en España. Luego, ya veremos.

En la nota que distribuyó este lunes la Casa del Rey las palabras clave son “por el momento”. En esa Casa, cada frase, cada palabra, cada coma... tiene su significado. Y ese “por el momento” no deja de ser un aviso a navegantes de que no tiene intención de participar en ningún juego de declaraciones y fotografías partidistas. Es el jefe del Estado y se guarda su momento para cuando los políticos hayan aprovechado sus momentos. Quedan 55 días para que el reloj deje de marcar las horas. Hay que aprovechar cada momento.