Selecciona Edición
Iniciar sesión

El PSOE y Ciudadanos diseñan un consejo para coordinar la negociación

El partido de Sánchez y el de Rivera buscan coordinarse en las negociaciones con otros partidos y mantener un discurso sin contradicciones

Pedro Sánchez y Albert Rivera se saludan en el Congreso.

Los equipos negociadores del PSOE y Ciudadanos iniciaron ayer los contactos para diseñar un organismo con representación de los dos partidos que les permita coordinar las negociaciones para formar gobierno y unificar su discurso, según confirmaron fuentes de los dos partidos.

Los representantes de Pedro Sánchez y Albert Rivera acordaron el sábado que negociarían conjuntamente con el PP, Podemos y otras formaciones para lograr que su acuerdo de Gobierno supere los 131 votos que logró el candidato socialista en su votación fallida de investidura. Esa decisión, como la de formar un organismo de coordinación, responde a una misma inquietud: que los dos meses de negociaciones que podría haber antes de unas nuevas elecciones no provoquen fricciones entre los firmantes del pacto.

“Tomamos esta decisión para que el acuerdo siga teniendo protagonismo y esté en el centro de la negociación”, explicó una fuente del equipo negociador de Ciudadanos. “La ventaja es que no nos quedamos estancados en la misma estrategia, con los dos partidos negociando aparte. Es un paso adelante”, añadió.

Rivera aspira a que el PSOE y Ciudadanos abran conversaciones esta semana con el PP y Podemos, y propone que los líderes de cada partido dejen paso a sus equipos para que sus intereses personales no afecten a las conversaciones. Ese, precisamente, fue el modelo que siguieron los socialistas y Ciudadanos cuando empezaron a pactar el acuerdo con 200 reformas que han convertido en la base de su propuesta. Como Felipe VI no ha designado un nuevo candidato, Rivera considera que todavía no es necesario que se citen los cabezas de cartel. Aunque el líder de Ciudadanos acudirá a cualquier reunión que le proponga Mariano Rajoy, su objetivo es favorecer que los partidos negocien sus coincidencias y discrepancias programáticas.

La abstención del PNV

“Si realmente el problema es de sillas, apellidos y egos, que se le diga a los españoles”, dijo Rivera sobre la incomunicación que marca la relación entre Sánchez y Rajoy, y el veto que mantiene Pablo Iglesias con Ciudadanos. “Dado que no se dan la mano, lo más razonable e inteligente es hablar de contenidos entre equipos negociadores”, siguió el presidente de Ciudadanos, que quiere abrir el acuerdo a las sugerencias de asociaciones y agentes sociales para ensanchar así sus apoyos y presionar al resto de formaciones. “Hay una desconexión entre el búnker del señor Rajoy y los votantes del PP”, siguió. “El señor Rajoy solo quiere hablar de su silla y su continuidad. El señor Iglesias solo quiere hablar de su vicepresidencia y sus seis ministerios. Les pido que hagan un esfuerzo”.

En su Twitter fue aún más duro: “Aún queda demasiado político atrincherado tratando de esconder su incapacidad y cobardía para liderar acuerdos entre ideologías distintas”.

Los dirigentes de Ciudadanos habían dicho siempre que les separa “un abismo ideológico” de Podemos, lo que hacía “imposible” que coincidieran en un acuerdo. Ahora, sin embargo, el partido de Rivera vería con buenos ojos la abstención de Iglesias, y también la del PNV, mientras que esta formación no pida a cambio el acercamiento al País Vasco de los presos de ETA o una consulta de autodeterminación. Rivera sí mantiene el veto a ERC, DiL y Bildu.