Pedro Sánchez: “No entiendo de dónde saca Iglesias tanto odio y rencor contra el PSOE”

El líder de los socialistas señala que “quien quiera ser candidato debe tener más de 130 votos” y considera que Podemos "está jugando a que haya nuevas elecciones en España"

Pedro Sánchez: “No entiendo de dónde saca Iglesias tanto odio y rencor contra el PSOE”. Pedro Sánchez , durante la entrevista. Claudio Álvarez / Luis Almodóvar

Pedro Sánchez Pérez-Castejón (Madrid, 1972) no se da por vencido. A pesar de haber visto fracasar dos veces su intento de ser investido por el Congreso, ha logrado reafirmar el compromiso entre el PSOE y Ciudadanos para seguir yendo de la mano. Han acordado que formarán equipos conjuntos de negociación para hablar con otras fuerzas políticas. “Cualquier candidato que desee intentar su investidura”, asegura, “deberá contar al menos con más de los 130 diputados que ya sumamos nosotros”. Un modo de apuntar que se sigue viendo como el aspirante con más opciones. Aún espera que Podemos rectifique y facilite un Gobierno de cambio, aunque se muestra duro con Pablo Iglesias, al que acusa de traicionar a sus votantes y buscar en todo momento unas nuevas elecciones. “No entiendo de dónde saca tanto odio y rencor contra el PSOE”, se pregunta.

Pregunta. ¿Va a seguir intentándolo durante estos dos meses?

Respuesta. Sí. Creo que España necesita con urgencia un Gobierno. Eso ha quedado en evidencia.

P. ¿Y cuál es el siguiente paso?

“Tiene más lógica que nos sentemos con las fuerzas que buscan el cambio”

R. Lo que acabamos de anunciar PSOE y Ciudadanos. Tenemos un acuerdo cerrado con 200 reformas. Siempre dijimos que estaba abierto a otras fuerzas políticas. Con esos 130 diputados que tenemos ambos, tras reafirmar nuestro compromiso de seguir juntos, lo que vamos a hacer es negociar conjuntamente con el resto de formaciones.

P. ¿Y eso cómo se hace?

R. La idea es que las dos fuerzas políticas estén presentes al mismo tiempo en la negociación. No creo que los partidos que aspiran a que en España haya un Gobierno pongan ninguna objeción. Quizá la tengan los que buscan que haya nuevas elecciones. Esa será su responsabilidad. Nosotros vamos a hablar con todas las fuerzas políticas, porque, a partir de ese acuerdo, creo que tenemos el embrión de lo que necesita nuestro país para los próximos cuatro años, que son reformas y un Gobierno de cambio.

P. ¿Podríamos ver entonces un nuevo arranque con un encuentro a tres entre usted, Rivera y Rajoy, o entre usted, Rivera e Iglesias?

“Me gustaría fiarme de Podemos, pero lo que hacen me lleva a lo contrario”

R. ¿Por qué no? Ahora, seamos consecuentes. Buscamos un Gobierno del cambio. Tiene más lógica que nos sentemos con esas fuerzas que buscan el cambio que con las que prefieren el continuismo.

P. ¿Ve posible que en estos dos meses sea otro candidato distinto de usted el que intente ser investido?

R. Nosotros respetaremos la decisión que tome el Rey. Y lo que quiera hacer el PP dependerá de ellos, pero en estos momentos nosotros tenemos 130 escaños, tras nuestro acuerdo con Ciudadanos. Cualquier candidato que quiera intentarlo deberá contar al menos con más escaños que esa cifra.

P. ¿La participación de Ciudadanos en cualquier nuevo intento de formar Gobierno es entonces irrenunciable?

“Rivera ha antepuesto los intereses generales a los partidistas”

R. Es que tiene que ser transversal. El mandato de los españoles el pasado 20-D fue que el Gobierno no podía ser ideológicamente monocolor. Muchas de las reformas que son necesarias requieren de aportaciones ideológicas procedentes tanto del centro derecha como del centro izquierda que representamos Ciudadanos y el PSOE.

P. Iglesias acusó a Felipe González de tener el “pasado manchado de cal viva”. ¿De verdad ve posible un acercamiento a un Podemos tan agresivo?

R. No entiendo de dónde saca Pablo Iglesias tanto odio y rencor con el PSOE. Por mi parte, solo merece el desprecio, como el de muchos millones de españoles que ven en Felipe González y en los miembros de sus gobiernos a políticos que hicieron lo mejor para España.

P. ¿Existe entonces aún la posibilidad de que Podemos llegue a ser su socio de Gobierno?

“Pensaba que, por afinidad ideológica, iba a ser más fácil hablar con Iglesias”

R. Tendrán que decidirlo ellos. Hay que buscar elementos de acuerdo, y en los elementos de acuerdo sectoriales nos podemos entender. Lo que es imposible es entenderse en asuntos como el referéndum para romper la integridad territorial de España, la división de poderes que ellos plantean, o ese  aumento desorbitado del gasto público, en más de 96.000 millones de euros, que Podemos plantea. En todo eso el desacuerdo es radical.

P. ¿Se fía usted de Podemos como futuro aliado en una legislatura que sería tan complicada?

R. A mí me gustaría, pero creo que las cosas que ha dicho y hecho Iglesias durante estas semanas me llevan a pensar lo contrario. Es paradójico que, con su voto en contra a mi investidura, lo que ha hecho es que el presidente del Gobierno siga siendo Mariano Rajoy. Creo que Iglesias ha traicionado a sus votantes, y que estratégica y tácticamente está jugando a que haya nuevas elecciones en España.

P. Pero con ese planteamiento se ha llegado al final del camino. Su única opción es que Podemos se caiga del caballo y, según pide usted, rectifique.

R. Sí, en efecto, admito que es muy difícil. Pero mire, yo sé que muchos exvotantes socialistas apoyaron a Podemos pensando que de ese modo revitalizarían la izquierda con el concurso del PSOE. Por eso les sigo tendiendo la mano. Pero también creo que esos mismos votantes están viendo ahora con estupor el modo en que han manejado el depósito de confianza que les dieron el pasado 20-D. Yo pensaba inicialmente que, por afinidad ideológica, iba a tener más facilidad en la negociación con Podemos que con Ciudadanos. La sorpresa que me he llevado es que en Rivera me he encontrado una persona que ha antepuesto los intereses generales a los intereses partidistas. Y en el caso de Iglesias, lo único que he visto en él ha sido táctica electoral.

“No vamos a apoyar a Rajoy ni a ningún otro candidato del PP”

P. Han planteado en su pacto una reforma exprés de la Constitución que no puede salir adelante sin el concurso del PP. ¿No es eso una falsa promesa, o un papel mojado?

R. No es cierto. Yo estoy convencido de que si Ciudadanos y el PSOE planteáramos ante las Cortes una reforma constitucional para acabar con los aforamientos, quien no apoyara eso sería penalizado por la opinión pública. Y del mismo modo sufriría esa penalización quien no apoyara, por ejemplo, una medida controvertida para los socialistas como es la supresión de las diputaciones. Y lo mismo puede decirse de la limitación a ochos años de los mandatos.

P. No dejan ustedes de repetir que España necesita grandes reformas que requieren del consenso de todos. ¿No habría sido más lógico buscar desde el principio un gran acuerdo que incluyera al PP?

R. Pero es que el Partido Popular ya ha dejado claro que no hay nada que cambiar. Además, la alternativa al PP es el PSOE. En democracia es necesario el contraste y la disputa ideológica. Eso es sano. Eso no quita que se puedan buscar acuerdos en asuntos de estado. Eso también es sano. Nosotros ya hemos cerrado pactos con ellos en cuestiones como la lucha antiterrorista, o la defensa de la integridad territorial. Y creemos que es posible alcanzarlos en algunos otros como la reforma constitucional o la respuesta a lo que sucede en Cataluña. Pero a partir de ahí, nuestros proyectos son muy distintos en derechos y libertades, como hemos visto durante la pasada legislatura.

P. ¿Y si el PP intentara llegar a un acuerdo con Ciudadanos basado el acuerdo que ustedes han firmado? ¿Cómo podrían ustedes negarse a respaldar ese acuerdo?

“La fecha del congreso será una decisión que tomaremos todos”

R. El PP ya ha dejado claro que el documento firmado es una enmienda a la totalidad de su programa político. Ha rechazado construir una mayoría, y nosotros tuvimos que asumir la responsabilidad, por primera vez en la historia democrática, siendo la segunda fuerza, de desbloquear la situación provocada por Rajoy con su rechazo a la democracia española. Creo que Ciudadanos ya ha dicho que con Rajoy como candidato es muy difícil que ellos se puedan entender. Creo que a Rajoy, desde el momento en que decidió echarse a un lado, se le acabó su tiempo político.

P. ¿Y si el PP propusiera un candidato distinto?

R. La respuesta es la misma. Nosotros tenemos un mandato claro del comité federal del 28 de diciembre que dice que el PSOE no va a apoyar a Rajoy ni a ningún otro candidato del PP.

P. O sea, la misma postura que el PP.

R. Por supuesto. Pero es que nosotros tenemos ese mandato que le digo, y el del ochenta por ciento de los militantes, que lo que hicieron fue respaldar el acuerdo con Ciudadanos.

P. Hay un congreso del PSOE previsto para el 8 de mayo en el que se debe elegir nuevo secretario general. Si finalmente vamos a nuevas elecciones el 26 de junio, ¿no chocarán los plazos institucionales con los de su partido?

R. Lo que dije hace dos meses vale para hoy, e incluso más. La fecha de celebración de ese congreso será una decisión compartida que tomaremos todos, y deberá contar con el respaldo mayoritario de todos los líderes del Partido Socialista. Mi propuesta será acompasar los tiempos del partido con los tiempos de España. El PSOE a quien primero se debe es a los españoles, pero insisto, será una decisión compartida con todos.