Rajoy pone al PP en campaña tras la investidura fallida de Sánchez

El presidente en funciones protagoniza un acto preelectoral en Salamanca. Pide a Sánchez que se abstenga y le deje gobernar, pero sabe que el PSOE lo descarta

El presidente en funciones viajó este sábado a Salamanca como candidato del PP para un acto con claro espíritu de campaña electoral tras la investidura fallida de Pedro Sánchez. Mariano Rajoy aseguró que su oferta de gran coalición “sigue ahí” y pidió al líder socialista que no sea "como el perro del hortelano" y “al menos” se abstenga y le deje gobernar, pero sabe que el PSOE no tiene intención de permitirle hacerlo “ni por activa ni por pasiva”. El PP se coloca ya en el escenario que ven más probable: elecciones en junio.

El acto repitió el formato de la pasada campaña electoral: mitin y paseo para selfies, besos y tapeo en un bar de la zona. También el contenido recordaba a diciembre. “Como dije en campaña, podemos crear dos millones de puestos de trabajo hasta 2019...”, dijo el presidente en funciones, el sábado candidato, en Salamanca. Rajoy recuperó el discurso de los 15 días previos al 20-D: desde la épica de cómo había salvado a España del rescate, hasta la promesa de bajar impuestos. El PP insiste en que tratará de negociar con el PSOE estos dos meses para evitar nuevos comicios, pero el fondo y la forma de su agenda es ya el de precampaña electoral.

También recordaban a los días previos a las elecciones los ataques a Ciudadanos. El PP les convirtió entonces en centro de sus críticas porque, como admitió este sábado el propio Rajoy, les quitaban "muchos electores". La formación de Albert Rivera era “un producto de marketing” y un "voto de alto riesgo”. Superado el 20-D, los populares cambiaron las descalificaciones por elogios a su actitud “responsable y constructiva”, pero el pacto con el PSOE, la petición de Rivera para que Rajoy se vaya y la posibilidad de nuevas elecciones han vuelto a distanciarles de Ciudadanos.

El líder popular aprovechó su viaje a Salamanca para visitar la Diputación y acusar a Rivera de pretender restar derechos al “mundo rural” al proponer eliminar una institución "imprescindible". Y el presidente de la Diputación de Salamanca, Francisco Javier Iglesias, también del PP, advirtió que suprimirlas tendria "un efecto perverso: crearía españoles de primera, los de las ciudades, y de segunda, los de los pueblos". "Si no existieran, habría que inventarlas. Me niego a que las Diputaciones sean el chivo expiatorio de todos los males habidos y por haber", añadió.    

Ante un centenar de militantes, Rajoy volvió a justificarse por haber declinado el ofrecimiento del Rey para la investidura y a criticar a Sánchez por aceptar ese encargo que desencadenó “una guerra de egos”. “Lo primero es poner fin al espectáculo”, zanjó.

El PP también utilizó el acto para reivindicar a Rajoy. “Siéntete muy arropado, muy respaldado por los populares de Castilla y León y por los votantes para seguir haciendo lo que estás haciendo. Te queremos profundamente”, le dijo el presidente regional, Juan Vicente Herrera.