La Audiencia confirma la apertura de juicio al cabecilla del ‘caso Romanones’

La fiscalía tiene cinco días para presentar acusación contra el padre Román por supuestos abusos sexuales a un menor

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El padre Román Martínez, procesado por abuso sexual continuado.

La Audiencia de Granada ha ratificado la apertura de juicio oral del caso Romanones, que investiga abusos sexuales a un menor por parte de un grupo de curas de Granada. En un reciente auto, contra el que cabe recurso de súplica, el órgano provincial da un plazo de cinco días a la fiscalía para que califique por escrito los hechos. El procedimiento, iniciado en noviembre de 2014, continúa solo contra el supuesto cabecilla del clan religioso, el padre Román, ya que la Audiencia decretó el pasado septiembre prescritos los delitos atribuidos a otros nueve sacerdotes, un seglar y un profesor de Religión.

La última decisión del órgano granadino se produce después de que el ministerio fiscal y las acusaciones popular y particular pidieran la confirmación del auto de conclusión del sumario y la apertura de juicio oral. De este modo, de conformidad con la Ley de Enjuiciamiento Criminal, la Sección Segunda ha accedido a lo solicitado y ha iniciado el traslado correspondiente para la calificación de la causa, según indica el auto, que añade que la defensa y el responsable civil subsidiario, en este caso el Arzobispado de Granada, también habían interesado el trámite ahora acordado.

El juez cerró a finales del año pasado la instrucción al constatar un supuesto abuso sexual continuado, lo que puede suponer una pena de cárcel de entre cuatro y 10 años para el religioso acusado, al que le impuso una fianza de 50.000 euros. El magistrado sumó al expediente eclesiástico [que apreció "apariencia delictiva"] otros indicios como "el resto de actuaciones policiales, procesales, actitud procesal de las partes, documentales, testificales, periciales, etc., valoradas y apreciadas también en su conjunto" para concluir que existió delito en las reuniones que el clan mantenía.

El caso Romanones surgió hace dos años cuando un joven de 24 años denunció a un clan de curas y seglares por supuestos abusos cuando era monaguillo y contaba entre 14 y 17 años. El relato llegó hasta el Vaticano y provocó la llamada telefónica del papa Francisco como disculpa ante la víctima. En su declaración ante el juez, el padre Román negó haber mantenido relaciones con este menor. El religioso insistió en que nunca se exhibió desnudo ante el joven.