Selecciona Edición
Iniciar sesión

La coca se encarece

La droga supera los 35.000 euros por kilo, un 20% más que cuando el narcotráfico repuntó en las Rías Baixas en 2008

Operación contra el tráfico de drogas en Galicia en 2011.

La oferta de cocaína se encuentra en mínimos. Un claro síntoma del parón que la presión policial abocó a las redes del transporte gallegas que hasta ahora fletaban más del 80% de los envíos desde Sudamérica que se realizaban por vía marítima. Con las planeadoras varadas y un consumo imparable, el precio de esta sustancia en el mercado se ha elevado casi un 20% desde 2008 hasta situarse por encima de los 35.000 euros el kilogramo, según los últimos indicadores del Ministerio del Interior. Un importe que será todavía mayor cuando esta droga reciclada llegue al consumidor medio, convertida en dosis.

Los mayores operativos policiales contra los narcos desde finales de la pasada década han hecho que las mafias pierdan un promedio de 8 toneladas al año desde 2007. Como resultado, la cotización de la cocaína ha subido unos 1.000 euros por kilogramos anuales —más incluso en el último año—. La estadística de Interior refleja también como los cárteles proveedores de cocaína han ido reduciendo el índice de pureza de los cargamentos que envían a España a medida que el volumen del gran tráfico marítimo también ha ido cayendo.

Hasta 2010, los alijos intervenidos tenían una pureza media del 74% y su cotización estaba a 32.393 euros el kilogramo. Pero a partir de 2014, cuando la cocaína costaba 33.747 el kilogramo, su calidad cae hasta situarse en un 63%. Un grado de pureza que no ha variado desde entonces, mientras el precio no ha parado de subir. La dosis se vendía en 2010 a 14,25 euros, con una pureza del 38%, y ahora a 20,16, pero sólo con un 34% de cocaína.

Estas tablas de precios oficiales, que se revisan cada semestre, son las que sirven de referencia a las fiscalías antidroga para redactar sus escritos de acusación en un proceso por narcotráfico. De la valoración que tengan los estupefacientes y su grado de pureza dependerá el importe de las multas solicitadas a los acusados, que suele situarse entre el doble y el triple del valor del cargamento incautado.

Mientras la oferta y las aprehensiones han descendido, la demanda se mantienen prácticamente sin variaciones en las estadísticas oficiales: el 2,2% de los ciudadanos la ha consumido en el último mes. Así, España sigue a la cabeza del ranking europeo (sobre todo entre los jóvenes, ) aunque también lidere el volumen de capturas de la Unión Europea con más del 40% de los alijos.

La evolución del tráfico de cocaína muestra comportamientos cíclicos y tendencias de un negocio que se está reinventando continuamente y que nunca ha dejado de existir desde que dio asomó en los ochenta. En esta última década, cayeron las incautaciones de cocaína hasta las 21,6 toneladas de 2014.

Los 3.000 kilos intervenidos las pasadas navidades en Galicia (el mayor cargamento interceptado en tierra desde 1999) marcará la estadística de 2015, todavía sin cerrar. El valor de este alijo, destinado a Centroeuropa, hubiese superado con mucho los 105 millones de euros. La fórmula empleada por los traficantes (británicos y holandeses) pone en evidencia una red inexperta, como muestra el dato de que almacenaran el alijo en un solo punto y durante casi un mes. Se cree que esta partida entró por Portugal.

En el momento que los fardos de cocaína de América pisan tierra al otro lado del Atlántico su precio se multiplica por seis. Un negocio redondo para los proveedores que se abastecen en Colombia, Perú o Bolivia.

El tráfico de cocaína ha movido más de 1.600 millones de euros en 2010, un año record de envíos interceptados. El dato se deduce de los 25.241 kilos incautados y del precio medio de 32.393 euros por kilogramo que registró esta droga, con un grado de pureza del 74%. Un 20% de estos envíos se apresó en Galicia donde las redes del narcotráfico cobran de los proveedores sudamericanos una comisión de en torno al 30% de cada desembarco.

Tampoco el tráfico de hachís ha dejado de crecer, superando con mucho las 400 toneladas el pasado año. Su precio, sin embargo, también ha ido subiendo hasta alcanzar los 1.587 euros en 2014.

El de heroína descendió un 16 por ciento aunque su alto precio ha bajado de 33.212 euros el kilo en 2010 a 32.781 en 2014. Su consumo se mantiene con las mismas prevalencias desde 2007 y su tendencia está estabilizada, según los informes de Interior.

Pero el mayor incremento de incautaciones la registró el éxtasis, casi doblando en dos últimos años las aprehensiones. Mientras hay mayor presencia y pureza de esta sustancia, tras la caída que experimentó en 2011, su precio apenas ha variado.

Más información