Urdangarin aparta a la Infanta y al rey Juan Carlos de sus negocios

“Custodié personalmente la tarjeta visa de mi esposa en Aizoon”, afirma el exduque de Palma

Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin, a su llegada a la Audiencia de Palma este jueves. Tolo Ramón/ ATLAS

Iñaki Urdangarin, esposo de la infanta Cristina de Borbón, ha desvinculado radicalmente este jueves a la hermana de Felipe VI de la gestión de la sociedad Aizoon, que compartían al 50%, y que supuestamente sirvió para vaciar las arcas del Instituto Nóos y evadir 337.000 euros en impuestos en 2007 y 2008. Urdangarin ha apartado también de forma categórica de sus negocios al anterior Rey, Juan Carlos I. “¿Intercedió Su Majestad en sus negocios y en los de su esposa?”, le ha preguntado la abogada del sindicato Manos Limpias, Virginia López Negrete. “En ningún momento”, ha contestado el exduque de Palma.

La 14ª jornada del juicio del caso Nóos, sobre el supuesto desvío a los bolsillos de Urdangarin y su socio Diego Torres de 4,5 millones de euros obtenidos por contratos de los Gobiernos valenciano y balear y del Ayuntamiento de Madrid, ha arrancado con el interrogatorio de Manos Limpias. La letrada López Negrete, que pide ocho años de cárcel para la infanta Cristina como cooperadora de los delitos fiscales atribuidos a su esposo, ha esgrimido las facturas y los cargos de las tarjetas de la mercantil Aizoon, gran parte de los cuales corresponden a gastos personales y familiares de ambos cónyuges.

Urdangarin ha asegurado que Cristina de Borbón nunca ejerció una labor de gestión en la sociedad compartida, que, según él, se concibió para “canalizar” sus “honorarios” de consultoría en el Instituto Nóos. Urdangarin se ha escudado en su secretaria, Julita Cuquerella, y en el contable Marco Antonio Tejeiro a la hora de explicar por qué se incorporaron gastos personales a la sociedad Aizoon y se dedujeron los impuestos correspondientes como si fueran gastos de empresa. “Cuando teníamos gastos, presentábamos los justificantes a la secretaria y ella decidía que gastos se pasaban al departamento contable”, ha asegurado.

La letrada de Manos Limpias ha puesto sobre la mesa gastos como los 15.797 euros cargados a Aizoon para pagar un safari en África a la familia Urdangarin Borbón; los 1.357 euros en vino o los 6.672 euros invertidos en curso de coaching para la Infanta. También han salido gastos de peluquería, cosméticos y en supermercados. La Caixa, entidad con la que operaba Aizoon, facilitó sendas tarjetas de crédito nominales a Urdangarin y la Infanta con cargo a la mercantil. “El banco sacó dos visas, una para mí, y al ver que mi esposa tenía el 50% le hizo otra, pero la custodié yo. Nunca la tuvo ella personalmente. Las claves de su tarjeta las tenía yo o mi secretaria”, ha afirmado el exbalonmanista para exculpar a su mujer.

Urdangarin ha llevado su argumento de defensa al extremo de sostener que tanto su secretaria como otro personal de su confianza utilizaban la tarjeta de crédito en Aizoon a su nombre para hacer diversos recados. “Mi secretaria por supuesto que utilizaba la tarjeta visa”, ha dicho. “¿También para ir a la peluquería?”, le ha replicado la abogada López Negrete. “Lo desconozco, no sé cómo se paga, si por transferencia o por la tarjeta, pero hacía muchísimos gastos”, ha señalado. “¿Y a la farmacia?”, ha insistido la letrada. “Iban personas de nuestra confianza con nuestras claves”, ha asegurado Urdangarin.

El expresidente del Instituto Nóos ha reiterado su argumento del pasado miércoles de que se asoció con su esposa en Aizoon por “confianza”. “¿Qué mejor persona que estuviese a mi lado que ella?”, se ha preguntado. Urdangarin ha afirmado que su esposa solo conocía “vagamente” que prestaba servicios de consultoría. “No conocía más detalles”, ha asegurado. La abogada del sindicato le ha preguntado si consultaba con su esposa. “No hablábamos mucho de trabajo; los temas económicos siempre los he llevado yo, y ella los institucionales. Había una división de funciones muy clara. Sólo le pedía opinión esporádicamente. Con cuatro hijos pequeños intentábamos hablar de otras cosas que no fuera el trabajo”, ha explicado.

Urdangarin ha vuelto a escudarse en la supuesta supervisión de sus actividades que realizaba la Casa del Rey. “No hacía ningún reporte sistemático con mi familia, con quien más reportaba era con la persona asignada por la Casa Real, el señor [Carlos] García Revenga [secretario de las infantas]. Los temas jurídicos los consultaba con José Manuel Romero [abogado privado del rey Juan Carlos]; manteníamos reuniones periódicas sobre cómo iban las cosas y no hubo ningún reproche, hacíamos caso de sus recomendaciones y actuábamos en consecuencia. Los temas fiscales los llevaba el señor Federico Rubio”. A esos tres niveles de supervisión, Urdangarin ha añadido hoy los del director de Seguridad y los del director de Comunicación.

El interrogatorio de Manos Limpias ha vivido su momento más tenso cuando la abogada López Negrete ha exhibido un documento dirigido, entre otros, a Jcsumer, acrónimo que corresponde a “Juan Carlos Su Majestad el Rey”. Cuando Urdangarin comenzaba a decir “Le comunicaba cuál era mi proyecto…”, la presidenta del tribunal, Samantha Romero le ha interrumpido al advertir que posiblemente se tratase de un documento no admitido como prueba en la fase de cuestiones previas del pasado 11 de enero. Tras un receso para deliberar, de una media hora, la magistrada ha confirmado la invalidez de ese correo, y ha reconvenido a la letrada López Negrete: “Si volvemos a detectar una actuación similar tendremos que empezar a advertir una mala fe procesal”, le ha avisado.

La letrada ha atribuido la exhibición del correo a un error en la numeración del sumario. Ante las protestas del abogado de la Infanta, Pau Molins, cuando ha preguntado por las donaciones de 600.000 euros a Cristina de Borbón por parte de su padre, López Negrete ha optado por dar por concluido su interrogatorio.

Más información