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20 años de cárcel para un hombre que mató a su esposa embarazada

El tribunal de Pontevedra ordena el alejamiento de sus hijos por 21 años

José Luis Cortiñas durante el juicio celebrado en febrero. (EFE)

La Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado este miércoles con la pena máxima, 20 años de prisión, a José Luis Cortiñas, declarado anteriormente culpable del asesinato de su esposa —embarazada de cinco meses— por un jurado popular. El fallo le impone también la prohibición de, durante los próximos 21 años, aproximarse y comunicarse por cualquier medio con los cinco hijos que el condenado tenía con la víctima.

La sentencia de este crimen machista ha sido calificada de "ejemplar" por parte de la extensa familia de la víctima que siguió la vista oral en medio de una gran tensión y medidas extraordinarias de seguridad. Ello no evitó que una de las hermanas de la fallecida, Lupe Jiménez, se abalanzara sobre el acusado durante los interrogatorios, lo que obligó al tribunal a suspender el juicio que continuó las sesiones a puerta cerrada y amonestar a la agresora.

El tribunal había solicitado una mayor presencia policial dado los antecedentes del caso. Dos años antes, la familia del acusado se vio obligada a huir de Lugo después de las advertencias lanzadas a través de un comunicado de prensa de una asociación gitana liderada por el príncipe Sinaí Giménez Jiménez, hijo de Olegario Giménez, alias Morón, conocido como el rey de la etnia en el sur de Galicia. Cortiñas también tuvo que ser trasladado de cárcel por temor a represalias.

El tribunal no dio ninguna credibilidad a la versión del acusado de que había actuado en defensa propia cuando su mujer le había agredido primero con un destornillador y que no sabía que estaba embarazada de cinco meses.

La sentencia considera probados los términos expuestos por la fiscalía y la acusación particular y se ciñe a los hechos ocurridos el 24 de febrero de 2014, sobre las seis de la tarde, cuando el acusado, de 42 años, había ido a recoger a su mujer que llevaba varios días refugiada en Pontevedra, en casa de sus padres. La mujer, forzada por su marido para que regresase con él a su casa de Lugo, subió al coche y al llegar a un cruce, el acusado aparcó y comenzó a golpearla repetidamente en la cabeza y cara a la víctima. Después le asestó tres puñaladas en el cuello, una en la muñeca y doce en la región anterior del tórax, produciéndose la muerte inmediata.

El jurado entendió que el ataque había sido sorpresivo e inesperado, por lo que la víctima, de 37 años, no tuvo la oportunidad de defenderse. En el momento de los hechos, la fallecida se encontraba en la quinta semana de gestación, circunstancia conocida por el acusado, señalaba en el veredicto.

La sentencia lo condena por un asesinato alevoso en concurso ideal con un delito de aborto, concurriendo la circunstancia agravante de parentesco y con el atenuante de haber confesado los hechos y facilitar a la Guardia Civil la localización del cadáver que había ocultado en unos matorrales cerca del aeropuerto de Lavacolla. El acusado deberá indemnizar a los hijos menores de la víctima con 60.000 euros y con 30.000 a los mayores, y en concepto de daño moral le impone una indemnización de 6.000 euros a cada una de las hermanas de Lupe Jiménez..