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Operaciones de aritmética parlamentaria

¿Quién suma? Hasta el momento, tan solo Pedro Sánchez y Albert Rivera, y no lo suficiente como para poder formar gobierno

En la aritmética hay cuatro operaciones básicas: suma, resta, multiplicación y división. Las aprendemos de niños y las utilizamos con cierta soltura durante toda la vida. Este miércoles, en la segunda jornada de la primera sesión de investidura de Pedro Sánchez, hemos podido recordar las cuatro operaciones y ponerles nombres, apellidos y siglas de partidos. Los principales líderes políticos se retrataron en el Parlamento y dejaron claro si suman o restan, si multiplican o dividen.

¿Quién suma? Hasta el momento, tan solo Pedro Sánchez y Albert Rivera, y no lo suficiente como para poder formar gobierno, como quedó patente en la votación. Pero, por lo menos, están intentando romper el bloqueo, llegar a acuerdos y animar a otras fuerzas políticas a sumarse a lo que llaman gobierno de cambio. Este miércoles le tocó el turno a Rivera e intervino con ilusión, firmeza y rigor, pidiendo el voto incluso a los diputados del PP.

En el lado contrario, los que restan son Mariano Rajoy y Pablo Iglesias. Dos políticos que coincidieron este miércoles (vuelve la pinza) en el fondo negativo y la forma faltona y despectiva. Y también en negar cualquier apoyo al pacto que intenta sumar, pero que no llega.

El líder del PP intentó, sin conseguirlo, ser irónico y acabó con un tono agresivo que intentaba hacer olvidar su renuncia a dar un paso al frente. Y el de Podemos volvió a las asambleas de la universidad y a la cadencia rapera, recordándonos el Pablo Iglesias radical y bolivariano de las elecciones europeas. O sea, a él mismo, después de largos meses de máscara socialdemócrata.

PSOE y Ciudadanos querían provocar un efecto multiplicador con sus 200 propuestas. Buen intento, pero todos aprendimos que cualquier número que se multiplica por cero, sale cero. Y en esta primera intentona, ni Sánchez por la izquierda, ni Rivera por la derecha han conseguido ni un solo apoyo para multiplicar ese espíritu de negociación y acuerdo que han querido llevar a cabo.

Y, por último, ¿quién divide? Claramente, los partidos independentistas catalanes y los radicales de la coalición de Podemos, que siguen poniendo en el divisor una cifra superior al dividendo, por lo que el resultado es siempre negativo. La secesión o el derecho de autodeterminación divide.

En este juego aritmético, sí ha sumado contra el pacto la pinza de Rajoy e Iglesias, que este miércoles ganó, pero que probablemente pierda la partida final (el 26 de junio) por el efecto centrifugador que los sitúa en los extremos.