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Urdangarin: “No daba un paso sin consultar con García Revenga”

El esposo de Cristina de Borbón afirma que creó Aizoon para “canalizar” sus “honorarios”

Iñaki Urdangarin, este miércoles, ante el tribunal del 'caso Nóos'. Foto: B. Ramón | Vídeo: EFE

Iñaki Urdangarin, esposo de Cristina de Borbón, ha afirmado este miércoles en el juicio que se sigue contra él por supuestamente desviar a su bolsillo fondos públicos conseguidos por el Instituto Nóos, que él presidía, que “no daba un paso sin consultarlo con el señor [Carlos] García Revenga”, secretario de las infantas. El exduque de Palma está rematando el monumento a la desmemoria y a la irresponsabilidad que empezó a erigir el pasado viernes, cuando empezó a declarar ante el fiscal anticorrupción Pedro Horrach. “No sé quién era el gerente del Instituto Nóos”, “desconozco cuánto cobraba”, “no me encargaba de la facturación”, “eso lo llevaba Miguel Tejeiro”, ha sido la tónica de las respuestas de Urdangarin al acusador público, que ha hecho notar numerosas contradicciones con lo que declaró en la fase de instrucción.

El cuñado de Felipe VI, con una actitud más desenvuelta y con un tono de voz más alto que el pasado viernes, ha vuelto a desvincular a su esposa de la gestión diaria de Aizoon, la sociedad que comparten al 50% y que supuestamente sirvió para evadir impuestos en 2007 y 2008. Según él, Cristina de Borbón figuraba en la mercantil como “un tema personal” para que “participase de alguna forma” en sus “proyectos”. Sin embargo, a renglón seguido, ha añadido: “Siendo socia no podía tener ninguna implicación en el día a día” de la empresa.

“Nóos mejoró la sociedad”

Tras responder durante ocho horas a las preguntas del fiscal Pedro Horrach, Iñaki Urdangarin se ha sometido al interrogatorio de la abogada del Estado, Dolores Ripoll. La letrada, que representa a la Agencia Tributaria, ha centrado su cuestionario en los supuestos delitos fiscales cometidos por el esposo de la infanta Cristina. El exduque de Palma ha recordado que en 2009 consignó unos fondos para hacer frente a los posibles daños al erario público por su actividad en la empresa Aizoon, que compartía al 50% con su esposa. “Entiendo que hay empleados que no han sido bien asignados y que no debían ser declarados como gasto de Aizoon, pero si Hacienda considera que no está bien hecho, ahí está mi consignación para reparar lo que se hizo”, ha afirmado Urdangarin.

El cuñado de Felipe VI ha rememorado que el funcionario de Hacienda Federico Rubio, al que definió como “asesor de la Casa Real para temas fiscales”, supervisaba tanto sus declaraciones tributarias como las de su esposa y las de las sociedades en las que participaban ambos, como Aizoon. Urdangarin detalló que se reunió de forma periódica con Rubio desde que se casó con Cristina de Borbón, en octubre de 1997, hasta que se marchó a trabajar a Estados Unidos para Telefónica en 2009. El intercambio de información para hacer las declaraciones, ha explicado, se hacía entre el despacho fiscal de Miguel Tejeiro y el propio Rubio. “Supongo que manejaban la información necesaria para hacer las declaraciones”, ha dicho Urdangarin.

El exduque ha defendido el papel del Instituto Nóos “en el pequeño mundo del patrocinio deportivo”: “Desarrollamos absolutamente [los ideales del Instituto] hicimos una labor de transmisión de conocimiento extraordinaria, hemos generado conocimiento y mejorado la sociedad”, ha sostenido Urdangarin ante las preguntas de la abogada Ripoll.

El fiscal Horrach, que el viernes empleó sus primeras preguntas a Urdangarin para tratar de exculpar a la Infanta, ha preguntado al exduque cómo se hacían las declaraciones tributarias de Cristina de Borbón. “Siempre ha estado al cargo de ello el señor Federico Rubio, es un asesor que venía por parte de la Casa del Rey”, ha señalado Urdangarin. Sobre el papel de la hija de Juan Carlos I en el Instituto Nóos, del que era vocal, su esposo ha manifestado: “Mi señora no desarrollaba ninguna función. Carlos García Revenga, tampoco. Y Miguel Tejeiro, tampoco. [Su misión] era conformar una junta directiva”.

Urdangarin ha descrito a Aizoon, constituida en 2003, como una sociedad concebida para “canalizar” sus “honorarios” por su trabajo en los proyectos del Instituto Nóos. Y ha atribuido su creación al asesor fiscal Miguel Tejeiro. “Él pensaba que una sociedad para mis asesorías podía ser interesante, me lo propuso y siempre he confiado en su opinión”, dijo. El esposo de Cristina de Borbón ha descargado en Tejeiro, secretario de Nóos y cuñado de su exsocio Diego Torres, todos los detalles de la administración del entramado. “Siempre he confiado en el señor Miguel Tejeiro para temas fiscales, financieros y contables”, se ha escudado Urdangarin.

El exjugador de balonmano también se ha parapetado tras Tejeiro a la hora de explicar la contratación de trabajadores que no respondían al objeto social de Aizoon, la consultoría. “Responde a la necesidad de tener empleados para obtener ventajas fiscales, por consejo de Miguel Tejeiro”, ha señalado. “No recuerdo sus nombres ni sus caras”, ha señalado Urdangarin cuando el fiscal le ha citado una serie de nombres de empleados de Nóos. La decisión de mover estos trabajadores a distintos proyectos del Instituto era también cosa del asesor fiscal, que fue absuelto el pasado 9 de febrero después de que el sindicato Manos Limpias retirara la acusación contra él. Tejeiro declarará como testigo el miércoles de la semana que viene.

El desconocimiento de Urdangarin de la gestión de la red de sociedades de Nóos, que él presidía, alcanzaba a aspectos tan personales como sus propios honorarios. “Desconozco a cuánto ascendía mi hora de dedicación, supongo que sería como la de un consultor de Esade”, ha afirmado. Sin embargo, ha atribuido al pago de “honorarios” los 710.000 euros más IVA que percibió Aizoon en 2004 y 2005 por la organización de las cumbres Valencia Summit e Illes Balears Forum, sufragadas por los gobiernos de esas comunidades.

Superávit sin ánimo de lucro

Uno de los pasajes del interrogatorio en que Urdangarin ha estado más vehemente ha sido a la hora de explicar la naturaleza del Instituto Nóos. “Que sea una entidad sin ánimo de lucro no quiere decir que no pueda tener superávit, siempre que estos ingresos se destinen luego al objeto social de la asociación”, ha afirmado.

Urdangarin ha recordado cómo fue su salida formal del Instituto Nóos, en marzo de 2006. “Fue por recomendación del señor José Manuel Romero [conde de Fontao y asesor jurídico del rey Juan Carlos]. Habían salido ciertas preguntas parlamentarias que debían inquietar o preocupar. En una de las muchas reuniones periódicas que manteníamos me pidió que mi señora, el señor García Revenga y yo mismo nos desvinculáramos de la junta directiva”.

“El planteamiento de Romero (…) era salirnos de los formalismos de Nóos y que yo diera un giro a mi vida profesional, centrándome en consejos de administración y en la asesoría de empresas”, ha contado Urdangarin. El exduque de Palma ha asegurado que vendió sus acciones en Nóos Consultoría Estratégica, la empresa que compartía con Diego Torres, en vista de que su implicación con los proyectos iba a ser mucho menor, y ha quitado hierro a que siguiera informado de las actividades del instituto. “Que pueda estar informado y en copia de lo que se hace en Nóos es perfectamente posible”, se ha defendido.