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Sánchez traslada toda la presión a Podemos para forzar su apoyo

El líder del PSOE, reunido con militantes, critica que Iglesias no apoye a un candidato socialista

Pedro Sánchez, este viernes en Alcalá de Henares. FOTO: ULY MARTÍN / VÍDEO: ATLAS

Cerrado el pacto con Ciudadanos, la prioridad de Pedro Sánchez pasa por atraer a Podemos al acuerdo que ha alcanzado esta semana con el partido de Albert Rivera y que las bases del PSOE votarán entre el viernes y el sábado. A cinco días de su investidura en el Congreso, que se decide por mayoría absoluta —la siguiente votación requiere mayoría simple—, el secretario general de los socialistas busca trasladar toda la presión a Pablo Iglesias, reacio a apoyarle. La estrategia de Sánchez es simple: igualar al líder de Podemos con el Partido Popular. "Son tan de izquierdas que son capaces de votar en contra de un candidato socialista para que siga gobernando el PP", ha manifestado el dirigente del PSOE en una reunión informativa con más de 200 militantes en Alcalá de Henares, este viernes.

La votación de los militantes se llevará a cabo en urna este sábado y será en línea, a través del portal digital MiPSOE, desde este viernes hasta las 20.00 del sábado. "Somos el partido más democrático", ha aseverado Sánchez, que en el "ejercicio de democracia interna histórico" que protagoniza su partido, según lo ha definido. Sánchez ha instado a los 190.000 militantes a votar a favor del acuerdo con Ciudadanos. La pregunta a las bases no se refiere de forma expresa al pacto con la formación de Rivera: "¿Respaldas estos acuerdos para conformar un Gobierno progresista y reformista?". El resultado de la consulta, de carácter no vinculante, deberá ser ratificado posteriormente por el Comité Federal del PSOE, que se reúne el lunes, fecha que coincide con el cumpleaños de Sánchez.

El secretario general socialista ha incidido durante su intervención en abierto en la asamblea en Alcalá en que Iglesias será el responsable de que no haya un Gobierno "reformista y progresista" si el candidato del PSOE no obtiene el respaldo suficiente (con Ciudadanos suma 130 diputados en un hemiciclo de 350 escaños). "Rajoy e Iglesias han coincidido, dicen que esta investidura está llamada al fracaso... No han entendido nada. Este acuerdo suma, ofrece soluciones a los problemas de los ciudadanos. Estamos haciendo real el mandato de los españoles. Es un acuerdo de izquierdas, progresista. Quien vote no el 2 de marzo en el Congreso, estará votando no al ingreso mínimo vital, a la paralización de la LOMCE, a la creación de empleo digno... Estarán votando sí a la continuidad de Rajoy como presidente del Gobierno", ha insistido en una sala de la junta municipal de distrito en la que se ha desarrollado la reunión.

El aspirante socialista a La Moncloa ha reconocido que el bloque de izquierdas en el Congreso "desgraciadamente no suma una mayoría", que el bloque de derechas "es mayor" y, ante esa disyuntiva, "la única opción para ganar desde la izquierda" era plantear un acuerdo con el partido de Albert Rivera o bien la opción de apoyarse en ERC y Democràcia i Llibertat, "partidos que quieren romper España". Los independentistas catalanes ya han dejado claro que votarán en contra de la investidura de Sánchez, al que exigían un referéndum de autodeterminación —demanda que defiende Podemos y el Comité federal del 28 de diciembre descartó— al menos para abstenerse.

"Es verdad que el cambio no ha sido una mayoría absoluta por otra. Los españoles votaron algo muy complejo, el mensaje era cambiar la forma de hacer política. Eso lo hemos entendido los socialistas. Nosotros queremos liderar un cambio progresista y reformista", ha observado Sánchez, que ha recalcado que el acuerdo con Ciudadanos no es excluyente e implica, en un guiño expreso que ha hecho a los militantes presentes, la "revisión de los acuerdos con la Santa Sede" y la "aprobación de una ley de libertad religiosa". "Significa votar sí a la construcción de un pacto contra la violencia de género, la derogación de la reforma laboral y un nuevo estatuto de trabajadores", ha enfatizado. El secretario general del PSOE ha obviado cualquier mención a la supresión de las Diputaciones, exigencia de Ciudadanos que ha originado la penúltima marejada dentro del PSOE, que preside 18 de las 38 diputaciones de régimen común en España, un poder institucional focalizado en Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Aragón y Galicia.

Frente a las críticas internas al acuerdo con Ciudadanos, la secretaria general del PSOE madrileño desde el pasado julio, Sara Hernández, ha cerrado filas con Sánchez. "El acuerdo con Ciudadanos no me chirría en absoluto, me gusta la música. Quedan claro los principios socialistas". La también alcaldesa de Getafe ha animado a Podemos, IU "y a todas las fuerzas a favor del cambio" a sumarse al pacto: "Este acuerdo permite que otras formaciones se puedan sumar, que lo puedan mejorar". Javier Rodríguez, regidor de Alcalá, se ha mantenido en la misma línea y también ha recordado los casos de corrupción (Púnica, Operación Flauta) que afectan a la ciudad de 200.000 habitantes con gobiernos del PP. "Nos dieron endeudado en más de 240 millones de euros el Ayuntamiento, con contratos que tuvimos que romper como el de Cofely, unos golfos que ahora nos piden tres millones de euros", ha denunciado.

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