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Gobierno y PP creen que el pacto responde a intereses electorales

Los populares rechazan cualquier colaboración y acusan a Sánchez y Rivera de pensar ya en sus candidaturas para las elecciones

El PP rechaza tajantemente cualquier tipo de colaboración, adhesión o apoyo al pacto político alcanzado y firmado este miércoles por el PSOE y Ciudadanos. Una tromba de dirigentes populares y miembros del Gobierno en funciones se han precipitado a descalificar que se pueda considerar el acuerdo siquiera como un presunto "pacto de Gobierno o de investidura". Tanto la vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, como la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, como el vicesecretario de Organización, Fernando Martínez-Maillo, han señalado rápidamente que esa alianza no logrará el objetivo de instalar al socialista Pedro Sánchez como presidente del Gobierno en La Moncloa y apuntaron a que persigue en realidad otros intereses de cara a la que ven como inminente campaña electoral.

Ni en el Gobierno ni en las filas del PP habían tenido aún la oportunidad de estudiar el documento acordado entre PSOE y Ciudadanos y sus 200 propuestas de reformas cuando ya descartaron totalmente su implicación. El propio Mariano Rajoy se anticipó al rechazo durante una entrevista a primera hora de la mañana en el programa Espejo Público de Antena 3, al considerar que ese pacto no iba a "servir para nada" porque no cuenta con los apoyos suficientes ni habla de los temas que importan a la gente. "Algunos lo califican de pacto de salón o publicitario. Yo no voy a entrar en esas cosas y simplemente digo que no es de investidura ni de Gobierno".

Lo dijo Rajoy y se convirtió en argumentario oficial. La vicepresidenta, que estaba a esa hora en un desayuno informativo, insistió en la misma idea de que no es un pacto de investidura y remarcó que "no va a ningún lado ni por números ni por contenido". Soraya Sáenz de Santamaría también apuntó otra línea de ataque directo a los firmantes: "Puede responder a otro tipo de intereses".

El número tres del PP, Fernando Martínez-Maillo, reiteró el mensaje de que el acuerdo "no suma, no da y no va a servir para que Pedro Sánchez sea presidente" y lo descalificó como "una ocurrencia para salir del paso" más "voluntarista" que "eficaz" o "realista". También aclaró la acusación de Santamaría sobre que lo que persigue es otros intereses al mostrarse convencido de que lo que buscan los firmantes es "volver a ser candidatos en las próximas elecciones".

La número dos de los populares, Dolores de Cospedal, incidió en la acusación de que el pacto es "entre partidos, no de Gobierno ni de investidura" y que apenas suma "unos pocos votos más que los que ya tiene el PP". Y refrendó que el PP no retira ni su apuesta por Mariano Rajoy como candidato, incluso para las próximas elecciones, ni su oferta de gran coalición con PSOE y Ciudadanos.

El PP aún no conoce al detalle el documento que han labrado entre Ciudadanos y PSOE, que Rivera quiere negociar y discutir con Rajoy, pero tampoco lo piensan ni desgranar al detalle ni desmenuzar. Eso sí, ya apuntan algunas líneas de oposición que parecen a día de hoy infranqueables.

Rajoy, en su entrevista en Antena 3, anticipó que no se puede abordar la reforma de la Constitución sin el apoyo del PP. "Aquí todo el mundo promete sabiendo que no va a poder cumplir", enfatizó el presidente en funciones, que se mostró sorprendido por el papel y el "entusiasmo" de Ciudadanos y de su líder por "apuntalar" al PSOE porque primero le dio la presidencia del Congreso y ahora quiere hacer presidente del Gobierno a Pedro Sánchez.

Fernando Martínez-Maillo sí entró a comentar, además de que para encarar cualquier reforma constitucional "es imprescindible contar con el PP", que el pacto firmado por Sánchez y Rivera no abordara cuestiones tan importantes como "la unidad de España, la financiación autonómica, las pensiones y en definitiva los temas que importan a los ciudadanos". Y cuestionó que el PSOE y Sánchez acepten la exigencia de Ciudadanos de la supresión de las Diputaciones "haciendo el trabajo sucio a los nacionalistas".

El pacto, en realidad, sí establece el objetivo común de Ciudadanos y PSOE en favor de la unidad de España y en contra de cualquier referéndum de autodeterminación de Cataluña. Y también otras demandas que el PP, en teoría, podría llegar a aceptar, como la eliminación de los aforamientos, como admitió el propio Rajoy en Antena 3.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, quiso detenerse a enumerar algunos de los puntos fundamentales del acuerdo que podrían perfectamente entrar en un documento teórico de discusión con el PP. Y los glosó: la lucha contra el paro, el pacto nacional por la educación, el pacto por el euro y por Europa, la limitación a cualquier subida de impuestos, la eliminación de determinados privilegios políticos, la salvaguarda de la unidad de España y la igualdad de todos los españoles, el pacto antiterrorismo o el pacto por la estabilidad económica y presupuestaria. Son apartados que el PP tiene como propios y podría asumir pero que no discutirá si el objetivo final persigue apartar a Mariano Rajoy de la presidencia del Gobierno y de su liderazgo.

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