Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

La reunión a cuatro no descarta un Gobierno conjunto, según Garzón

El PSOE traslada a las fuerzas de izquierdas que no teman por su pacto con Ciudadanos

La mesa de negociación entre el PSOE, Podemos, Compromís e Izquierda Unida ha celebrado este martes su segunda reunión en el Congreso —de dos horas de duración— que ha terminado con tibios avances. Según ha explicado el diputado de IU Alberto Garzón, facilitador del encuentro, las formaciones de izquierda han consensuado cinco ejes de debate y un catálogo de temas en los que están en desacuerdo, sobre los que volverán a trabajar mañana miércoles, en una nueva cita por la tarde en la Cámara Baja. El parlamentario ha revelado que los representantes socialistas les han trasladado que no disponen de un acuerdo cerrado con Ciudadanos y que, en todo caso, este no colisionaría con sus programas. Garzón ha insistido, además, en que la posibilidad de un Gobierno de coalición entre las cuatro fuerzas está sobre la mesa.

"Existe un punto de debate sobre la posibilidad de un Gobierno de coalición PSOE- Podemos, pero eso iría después del acuerdo programático", ha asegurado el diputado de IU en rueda de prensa en el Congreso. Por lo revelado por el dirigente de la coalición de izquierdas, los socialistas tratan de mantener esa vía de negociación: los representantes del partido de Sánchez han insistido a los negociadores de Podemos, Compromís e IU en que no tenían nada que "temer" porque cualquier pacto que alcanzaran con Ciudadanos no chocaría con sus programas. Asimismo, han evitado descartar la vía del Ejecutivo de coalición que exige Podemos, según lo expresado por Garzón.

En el encuentro de este miércoles se abordará ya una "agenda concreta" sobre emergencia social, mercado laboral, "pacto por las libertades", sistema electoral y participación ciudadana. El diputado de IU cree que es momento de "seducir" al PSOE para que apoye la conformación de ese "Gobierno de resistencia" frente a la vía de Ciudadanos y el PP. "Le queremos decir al PSOE que no es necesario, y que de hecho sería perjudicial, contar con políticas de derechas en su Gobierno y su programa", ha expresado Garzón, que ha reiterado que el proyecto de las cuatro formaciones de izquierdas es "radicalmente antagónico" al de Ciudadanos.

No hay inconveniente en que los socialistas sigan negociando con el partido de Albert Rivera, pero al final tendrá que tomar una decisión, creen las formaciones de izquierdas. "El PSOE puede hablar con todos, pero, al final, Pedro Sánchez subirá con un solo programa y tendrá que decidir con quién está bailando: si con las clases populares o con el Ibex", ha abundado Garzón.

La primera reunión a cuatro bandas, celebrada la tarde del lunes, abrió una nueva opción de diálogo: Podemos cedió y asumió que el PSOE puede negociar en paralelo con Ciudadanos. El partido de Pablo Iglesias levantó el veto que había planteado al PSOE: o ellos o la formación de Albert Rivera.

Más información