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Ciudadanos pide a Sánchez lealtad frente a Podemos

El partido de Rivera y el PSOE afrontan las últimas negociaciones de su posible acuerdo reconociendo tanto avances como el riesgo de no tener éxito

Ciudadanos, que lleva dos semanas negociando un acuerdo de legislatura con el PSOE, pedirá “lealtad” en sus otros pactos al socialista Pedro Sánchez, que hoy abre conversaciones con Podemos, IU y Compromís. Los representantes del Sánchez y Albert Rivera afrontan las últimas horas de su negociación reconociendo tanto los avances logrados como que el pacto “está más en riesgo” porque se acerca el final del calendario de reuniones, según José Manuel Villegas, vicesecretario general de Ciudadanos. Las dos formaciones emergentes son incompatibles.

Los 40 diputados de Ciudadanos no son suficientes para decidir el nombre del próximo presidente. Si alcanza un pacto con los socialistas, la formación emergente pretende mediar para que el PP se abstenga y facilite un gobierno del PSOE, pero las dos fuerzas mayoritarias se han vetado mutuamente. Al tiempo, Sánchez se reúne hoy con los representantes de Podemos, IU y Compromís, tres fuerzas con las que Ciudadanos se considera incompatible por sus distintas propuestas económicas y territoriales. El resultado es un bloqueo. Rivera intenta superarlo estableciendo negociaciones bilaterales y confiando en que un acuerdo entre PSOE-Ciudadanos excluya, por su contenido programático, el pacto entre los socialistas y las otras fuerzas de izquierda... para luego sumar al PP a su pacto con el PSOE.

“Si conseguimos cerrar un acuerdo, esperamos que haya lealtad y compromiso con lo pactado”, resumió Villegas ayer, tras la Ejecutiva de Ciudadanos. “Se trata de que la actitud del PSOE, todo lo que se diga y lo que se haga, sea coherente con lo que se ha firmado”, añadió. “Vamos a estar atentos a las demás negociaciones para que no surja nada que interfiera o contradiga el acuerdo con nosotros”, insistió. “Se van produciendo avances, cada vez que hay un avance está más cerca de llegar a un acuerdo, pero cada vez que se acercan las fechas límites sin que haya un acuerdo global ese acuerdo está más en riesgo”, argumentó sobre las negociaciones de su partido y el socialista.

Los negociadores de PSOE y Ciudadanos entraron al Congreso el sábado y lo dejaron el domingo: a las 03.00 de la madrugada abandonaron la Cámara Baja sin acuerdo, pero con avances, por ejemplo, en política fiscal y laboral, según fuentes consultadas. Los expertos de cada partido están enfrascados en conversaciones que intentan superar sus diferencias en temas tan variopintos como la maternidad subrogada —que Ciudadanos defiende y a la que el PSOE se opone—; la reforma institucional —Rivera quiere eliminar el Senado, las diputaciones y los pequeños Ayuntamientos, lo que no quiere Sánchez— o el modelo de sistema laboral. Si falla cualquier eslabón estallará la cadena de las negociaciones.

Los dos partidos trabajan subyugados por un doble calendario. Por una parte, los negociadores saben que Sánchez se enfrenta el 3 de marzo a la votación de investidura y que antes necesita someter cualquier acuerdo a la aprobación de las bases socialistas, por lo que su diálogo debe acabar a mediados de esta semana. Por otra, las dos partes interesadas están dispuestas a negociar durante meses: aunque se han puesto el martes como límite, fuentes consultadas reconocen que Ciudadanos no descarta volver a negociar con PSOE y PP si ahora no hay acuerdo ni presidente.

Atraer al PP

La posibilidad de que la formación emergente vote a favor de la investidura de Sánchez ya está encima de la mesa, pese a que el discurso oficial sigue siendo el de la abstención, pero no ocupa un lugar prioritario en la agenda del partido porque ni siquiera hay acuerdo con los socialistas. “De aquí al 3 de marzo se pueden convocar tantas Ejecutivas como se quiera para tratar el tema”, dijo una fuente de las negociaciones. Al tiempo, Ciudadanos tiene claro que su pacto con el PSOE no puede incurrir en contradicciones con el PP, e intenta que incluya medidas para atraer a este partido.

 “Creo que la inmensa mayoría de las medidas van a gustar a buena parte de los votantes del PP”, dijo ayer Villegas.