Rajoy cita al PP para aplacar los ánimos y fijar posiciones

Oficializa ante su equipo que votarán contra Sánchez y que mantendrá su candidatura

Mariano Rajoy ha citado hoy al Comité Ejecutivo Nacional del PP, un órgano de dirección del partido ampiado con sus ministros y los barones territoriales, para ratificar su negativa a facilitar de ninguna manera la investidura de Pedro Sánchez dentro de una semana y para aplacar los ánimos de los más intranquilos. El líder del PP está dispuesto a aguantar hasta el límite y llegar a otras elecciones en junio como candidato con el objetivo de que el reparto de fuerzas y la disposición de los interlocutores del PSOE y Ciudadanos sea distinta.

Presencia muy seleccionada en medios de comunicación (13tv, Antena 3 y La Razón) y mensajes de tranquilidad para el partido en clave interna y para apaciguar a los más inquietos. Es lo que le queda a Mariano Rajoy durante esta semana previa al comienzo del debate de investidura que protagonizará el socialista Pedro Sánchez entre el 2 y el 5 de marzo. La agenda de contactos oficiales, reuniones con otros líderes y citas de las presuntas comisiones negociadoras sigue totalmente libre a la espera de cerrar un encuentro en breve con Ciudadanos para confirmar su rechazo a colaborar con que Sánchez pueda gobernar.

Rajoy comunicará hoy al Comité Ejecutivo del PP, que es la lista del equipo con el que se presentó y ganó en el último congreso del partido en Sevilla en 2012, que votarán no a Sánchez en la sesión final de ese pleno de investidura el 5 de marzo. Sin más opciones ni por supuesto ningún debate interno. También aprovechará para oficializar que está dispuesto "a jugar el partido hasta el final", según uno de los principales miembros de su comité directivo en el PP. Lo que quiere decir que ni se abstendrán ante cualquier otro candidato ni Rajoy se plantea en estos momentos su retirada si Sánchez fracasa y PSOE y Ciudadanos llegan al punto de discutir las opciones de otros aspirantes.

El único candidato del PP para presidir el Gobierno es Rajoy, incluso aunque no haya sumado ningún voto ni escaño ni aliado nuevo desde el 20-D. La anterior ocasión en que Rajoy convocó a su Comité Ejecutivo fue el 21 de diciembre y allí les adelantó su propuesta de la gran coalición constitucionalista de amplia mayoría para poner en marcha las grandes reformas pendientes en el país. Nadie cuestionó nada excepto José María Aznar, que recordó los fracasos electorales y reclamó un congreso abierto. El 12 de enero, Rajoy llamó a la Junta Directiva Nacional del PP, su máximo órgano entre congresos, y les animó a aguantar porque entonces aún pensaba que Sánchez cedería o que, en su defecto, los barones del PSOE le reconducirían antes del Comité Electoral que se celebró el 31 de enero. Todos esos planes han fallado. El PP no ha mejorado en nada sus opciones.

Rajoy está intentando convencer ahora a sus cuadros de que la repetición de elecciones ante este escenario no solo no es un fracaso (como sostuvo hasta hace poco) sino que puede ser la mejor solución democrática ante este atasco. La semana pasada, durante su visita a Bruselas, les pidió a los 17 eurodiputados en el Parlamento europeo que empiecen a trabajar y a argumentar con ese punto de mira.

En la estrategia permanente de meter presión a Sánchez para que se avenga a negociar un Gobierno con Rajoy al frente y vicepresidentes socialistas y de Ciudadanos, la vicesecreetaria de Estudios y Programas, Andrea Levy, acusó ayer al líder socialista de estar "ganando tiempo en beneficio propio cuando sabe que las cuentas no le salen". Y agregó: "Si sigue negando ese acuerdo, nos veremos abocados a unas nuevas elecciones, que serán fruto de su actitud, pero que no las tememos".

Algunos dirigentes del PP, especialmente los más jóvenes, los nuevos y los responsables en territorios complicados o en vísperas electorales, han endurecido sus mensajes sobre la corrupción y contra los compañeros afectados por escándalos. Algunos empiezan a exigirle a Rajoy más abiertamente que nunca contundencia. Rajoy también confiesa su hartazgo. Hoy podría profundizar en esa idea, tras nominar el Comité Ejecutivo Nacional las gestoras que dirigirán provisionalmente al partido en Madrid y Valencia por sus recurrentes escándalos. En la lista oficial del Comité Ejecutivo aún están tanto la valenciana Rita Barberá como el madrileño Ignacio González. Es casi seguro que no acudirán a la reunión.