Así se destruye un símbolo del ladrillo

El derribo del hotel de El Algarrobico generará 40.000 metros cúbicos de residuos

Las Administraciones deberán restaurar 6,5 hectáreas de terreno

El hotel de El Algarrobico, en septiembre. JLIÁN ROJAS JULIÁN ROJAS / Vídeo: ATLAS

Borrar el hotel de la playa de El Algarrobico, ubicado a unos dos kilómetros del caso urbano de Carboneras (Almería), será un trabajo arduo y costoso. Una vez que el Tribunal Supremo ha sentenciado que el edificio —cuya construcción se paralizó justo hace diez años— se levantó en una zona protegida del parque natural Cabo de Gata-Níjar, la Junta de Andalucía y el Gobierno concluyen que ha llegado el momento de iniciar el proceso para la demolición de este símbolo de la destrucción del litoral.

La guía con la que cuentan ambas Administraciones, que están dispuestas a colaborar en el derribo y restauración, es un estudio del 20 de septiembre de 2012 elaborado por Tragsatec, filial de la empresa pública Tragsa. Ese informe sobre la demolición y restauración del paraje fue encargado por Miguel Arias Cañete, entonces ministro de Agricultura, y Luis Planas, que en 2012 era el consejero andaluz de Medio Ambiente. El análisis realizado por los técnicos de Tragsatec establece que el coste total será de 7,1 millones. Tras el derribo se tendrán que trasladar a vertederos 40.000 metros cúbicos de residuos, el equivalente a 16 piscinas olímpicas. Y se deberá restaurar un terreno de 65.800 metros cuadrados. Eso sí, el informe señala que "habida cuenta de las limitaciones" —los especialistas no pudieron entrar en 2012 en el hotel— se partía "de superficies y volúmenes estimados".

Costes

El presupuesto total que calcula Tragsatec asciende a 7.175.300 euros, incluido el IVA. La demolición y gestión de los residuos supondrán 3,9 millones y la restauración 1,4 millones, sin contar en ambos casos con el IVA. Lo más caro será la demolición, que se elevará a 1,6 millones. Más de 1,3 millones se destinarán a la contratación de maquinaria y 275.000 euros a la mano de obra. La Junta y el Gobierno —cuando ambos estaban en manos del PSOE— firmaron un protocolo en el que se establecía que el Estado se haría cargo de la demolición y Andalucía de la restauración. "Todo ello sin perjuicio de la posible responsabilidad de terceros", señala el texto. Es decir, que no se descarta que sea la promotora del hotel la que finalmente tenga que sufragar todo el proceso si así lo establecen los tribunales. Ambas Administraciones tienen previsto reunirse este 29 de febrero para analizar el derribo.

Permisos

Tragsatec cree necesaria una evaluación de impacto ambiental antes del derribo. Recuerda también que la zona está incluida en la Red Natura 2000, el sistema europeo de protección medioambiental.

Derribo

El hotel, según los cálculos de los técnicos, tiene una superficie construida de 43.840 metros cuadrados. "Se considera un volumen de residuos de construcción y demolición, incluyendo la cimentación, de 60.000 metros cúbicos", indica sobre los desechos que se generarán. En el mismo lugar del derribo se procedería a la clasificación de los restos, que deben ser separados en función del material. Para la "gestión del residuo in situ" se estima un coste de 1,2 millones. Y 440.000 euros irán a parar a la "carga y transporte" hasta un vertedero. El "canon de vertido" ascendería a 600.000 euros. Según se desprende del informe, 40.000 de los 60.000 metros cúbicos de los residuos de la demolición tendrán que ser trasladados a vertederos.

Restauración

Tras la demolición y traslado de los restos comenzará la restauración. El informe apunta a que las Administraciones deberán ponerse también de acuerdo en "si el objetivo es únicamente la restitución a su estado original o si se estima conveniente la oportunidad de implantar infraestructuras de uso público (senderos, servicios, aparcamientos) de bajo impacto".

El hotel se construyó horadando la ladera de un monte, que tendrá que ser rellenado. Para ello se usarán parte de los residuos de la demolición. En concreto, 20.000 metros cúbicos que serán utilizados "en las primeras capas de relleno convenientemente compactados". Encima se pondrá "terreno natural". "A unos 400 metros en dirección a Carboneras, cercano a una rambla, está acumulado el terreno excavado en la zona afectada por las obras del hotel y en alguna zona próxima. En dicho depósito existen (...) aproximadamente 100.000 metros cúbicos que serán utilizados como sustrato en la capa superior". Luego, se implantará "una cubierta vegetal suficientemente protectora para evitar la erosión". Se utilizarán "especies autóctonas" y se cubrirán los taludes con "mallas biodegradables". Para la restauración, el informe divide el área —de 12,97 hectáreas— en tres zonas. La primera (de 3,28 hectáreas) es la que ocupa el hotel y tiene que ser restaurada entera. La segunda está afectada por movimientos de tierras y debe actuarse sobre la mitad de la superficie, 2,28 hectáreas. La tercera está "parcialmente afectada por movimientos de tierras y viario", lo que implica trabajos en 1,02 hectáreas. En total, se tienen que restaurar 65.800 metros cuadrados.

Plazos

Tragsatec no fija una duración de los trabajos. Pero un informe similar encargado por Greenpeace a la empresa n'UNDO establecía un plazo de 24 meses. En ese estudio se apostaba por una demolición "selectiva con gestión de residuos", que permite "reciclar hasta un 98% del material de construcción".