Protestas ante las cárceles contra la dispersión de los presos de ETA

3.500 militantes de la izquierda abertzale marchan en 74 autobuses hasta las prisiones con reclusos etarras a favor de la reagrupación

Unas 200 personas se concentraron ayer con pancartas, ikurriñas y títeres a las puertas de la cárcel de Alcalá Meco en Madrid al grito de: “Los presos en lucha, nosotros también”, reivindicando la independencia del País Vasco y en contra de la dispersión de presos. Otro centenar lo hizo en la prisión de Logroño, medio centenar en la de Herrera de La Mancha (Ciudad Real) y las manifestaciones se propagaron por toda España y llegaron hasta la cárcel de Rennes, en Francia.

Se trataba de una acción coordinada desde la izquierda abertzale en respuesta a las pretensiones de Sortu de que los reclusos etarras asuman la legalidad penitenciaria, reconociendo el daño infligido a las víctimas. Una muestra más de la división interna de la izquierda abertzale.

En la actualidad son 400 los presos de ETA, el 95% en régimen cerrado y sin beneficios penitenciarios, y el 50 % en centros penitenciarios alejados del País Vasco. Las esperanzas políticas de Sortu se centran en un próximo desarme de ETA y el colectivo de presos se ha convertido en el último escollo para la normalización.

La plataforma ABIAN fue la impulsora de la iniciativa de ayer, autoerigida en promotora de un cambio de estrategia de la izquierda abertzale desde 2011 y que pasa por el acercamiento de los presos a las cárceles del País Vasco, según defendieron los distintos portavoces en la lectura de un comunicado conjunto.

Del pueblo a la prisión

Con esa idea, distintas marchas formadas por 74 autobuses y 3.500 personas —según los organizadores— partieron desde distintos municipios vascos hasta las cárceles en las que hay presos etarras (59). El objetivo, según explicaron los portavoces allí presentes, es hacer partícipes a los presos del “proceso de debate y reflexión” de ABIAN.

Anuncian que “la izquierda abertzale en su conjunto está haciendo un ejercicio de readecuación política, analizando la trayectoria de estos últimos años” y muestran su disposición a “mirar hacia adelante” y “poner encima de la mesa todos los elementos a renovar, en un proceso colectivo” en el que por supuesto deben estar “los presos políticos vascos”.

El objetivo o “tesis”: “La independencia de un estado socialista vasco, la puesta en libertad para los presos gravemente enfermos y el fin de la política de dispersión que les haga volver a casa, que es donde tienen que estar”.

El comunicado leído ante los centros penitenciarios rezaba: “En este nuevo tiempo que hemos abierto en Euskal Herria, la aportación del Colectivo es imprescindible cara a poder cerrar el ciclo de confrontación y dar una solución justa y democrática al conjunto de sus consecuencias. Por eso queremos que tomen parte en el proceso ABIAN, porque su aportación es de vital importancia. Para que el futuro de Euskal Herria sea libre y democrático el regreso a casa de todas y todos los presos políticos vascos es una condición imprescindible. ABIAN es también el renovado intento de desarrollar las condiciones políticas abiertas en Euskal Herria para avanzar en la construcción de la independencia y el socialismo”.